Una tarde más, César Jiménez no defraudó en Albacete. Con el primero de su lote, uno de los mejores toros del envío junto con el que abría plaza, el diestro madrileño demostró que se merecía la sustitución del convaleciente Miguel Ángel Perera por méritos propios, abriendo nuevamente la Puerta Grande tan sólo cinco días después de su primera actuación en el coso albaceteño.

Con el segundo de la tarde, que brinda a la afición, César Jiménez lo recibe con una serie de verónicas que arrancan los aplausos en el tendido, para continuar el tercio de quites con chicuelinas rematadas con una mano.

En la faena de muleta, el de Fuenlabrada cita al toro de rodillas desde los medios templando magistralmente al noble animal y, como si estuviera en su casa, César Jiménez se descalza para realizar una espectacular actuación haciendo gala de su buen oficio y toreo elegante, siendo el único matador de toros que consigue cortar dos orejas a un mismo toro en toda la Feria Taurina de Albacete de este año.

Al natural, enloqueció a la afición, toreando muy despacio, sin que el animal llegara a tocar el trapo, destacando también en el toreo a derechas en el que cabe reseñar un pase circular. César Jiménez firma su gran actuación con una estocada que bien podría ser la mejor de toda la Feria albaceteña, paseando dos orejas de ley en su vuelta al ruedo.

Un toro al que calificaba de “excelente” en declaraciones a La Cerca Televisión, de gran calidad, nobleza y bravura, que le ha hecho sentirse “el hombre más feliz del mundo”.

Con el quinto de la tarde, el diestro madrileño nuevamene estuvo voluntarioso y entregado, muy por encima de su oponente, sin embargo no consiguió ningún trofeo al fallar con la espada. Muletazos largos acompañados con palmas desde los tendidos, suplieron por un instante la ausencia de música en la plaza albaceteña.

Un toro más complicado que el anterior con el que César Jiménez demostró su buen hacer y valentía, retando al animal antes de entrar a matar con un arriesgado desplante y una espectacular serie de manoletinas. Un pinchazo sin soltar la espada y estocada con desarme incluido, le permiten saludar al público tras aviso.

La otra Puerta Grande de la tarde fue para David Fandila “El Fandi”, al cortar una oreja a cada uno de los toros de su lote. Con el que abría plaza, el diestro granadino lo recibe de capote con una larga cambiada, colocando al animal en el caballo de una manera elegante.

En el tercio de banderillas, “El Fandi” se metió al público en el bolsillo, haciendo la moviola en el primer y segundo par, bullidor como siempre delante del animal al que colocó el tercer par al violín, recibiendo una merecida ovación por parte del respetable.

Tras brindar a la afición su faena, el granadino recibe al toro en los medios de rodillas en la faena de muleta. Un animal noble con el que pudo lucirse toreando sobre ambas manos, sobre todo con la zurda, aunque según señalaba “la pena es que a partir del tercer muletazo le costaba un poco llegar”.

Buena estocada a la que le precedió una serie de molinetes de rodillas rematadas con un pase de pecho, le hacen merecedor de una oreja, tras fuerte petición de la segunda.

Mención especial merece la serie de navarras que “El Fandi” regala a la afición en el tercio de quites con el segundo de su lote, rematando con serpentina. Una vez más, recibe la ovación del público por su buen hacer con las banderillas, en esta ocasión a toro pasado, colocando hasta un cuarto par al violín, tras la insistencia del respetable.

Con la muleta, recibe al animal de rodillas en el tercio destacando en el toreo a derechas. Con el arco iris adornando el cielo albaceteño, “El Fandi” se dispone a rematar la faena con una buena estocada y, después de tres descabellos tras aviso, corta oreja al cuarto de la tarde. Aplausos para el toro y división de opiniones en su vuelta al ruedo. A pesar de ello, el diestro granadino abre la Puerta Grande y sale a hombros junto a César Jiménez.

Peor suerte tuvo Miguel Tendero en su segunda tarde en la Feria de su tierra. Como ya ocurriera el pasado 9 de septiembre, el día que sustituyó a José María Manzanares en la Corrida Goyesca Mixta del III Centenario, tan sólo pudo cortar una oreja, en esta ocasión al segundo de su lote. Un toro protestado que fue cambiado por otro de la ganadería de “El Torero”, ante la insistencia el respetable.

El diestro local fue ovacionado con el capote, recibiendo aplausos en su salida de la plaza el picador Agustín Collado por el puyazo realizado al sexto de la tarde.

Con el que cerraba plaza, que brindó a la afición, Tendero arranca “olés” en el tendido en su intenso toreo a derechas, destacando algún pase suelto a pies juntos. Con la zurda tampoco defraudó, con interesantes pases largos y sentidos, muy torero y valiente como siempre.

Tras pinchazo y espectacular estocada, el diestro albaceteño cortó una oreja a su oponente, a pesar de la fuerte petición de la segunda, desatendida por el presidente, privando así a Miguel Tendero de salir a hombros de la plaza de su tierra en su segunda Feria de Albacete como matador de toros.

Con el tercero de la tarde, fue aplaudido en el tercio de quites tras recibir al toro con una buena serie de verónicas.

Tras brindar su faena al público, se dispone a realizar su actuación con la muleta ante un animal noble pero de peores condiciones que los dos anteriores, destacando sobre ambas manos.

A la hora de matar, el animal presenta dificultades al arrancarse en varias ocasiones. Una destacable actuación la del albaceteño que queda deslucida y silenciada al pinchar hasta en tres ocasiones, firmando el primero de su lote con una media efectiva.

Según señalaba a La Cerca Televisión, “el toro no ha sido nada fácil, había que empujar mucho, sobre todo en los cabezazos que pegaga e intentar con dificultades que no tocara la muleta”, lamentando no haber podido triunfar por la espada.