La cita ha comenzado con la solemne procesión de Doctores (de las disciplinas de Farmacia, Filosofía y Letras, Ciencias, Derecho, Medicina, Ciencias Económicas, Ingeniería y Arquitectura, Enfermería, Bellas Artes, Ciencias del Deporte, Periodismo, Psicología, Veterinaria y Fisioterapia), al son del himno litúrgico Veni Creator Spiritu para que, tras darse lectura del decreto rectoral del nombramiento que hoy ha tenido lugar, llegara el emocionante instante en el que el Doctorando y sus padrinos hacían su entrada en el salón de actos, repleto, y con todos los asistentes puestos en pie para recibirlo como se recibe a alguien sublime.

Y es que a nadie se le escapa el orgullo que despierta la ‘excelencia’ que rodea el periplo del que es uno de los científicos más relevantes del mundo en la Biología del Desarrollo y la Medicina Evolutiva. Un “curioso insaciable” y un “trabajador constante”; un “investigador que no se amilana fácilmente” y que hace del tropiezo el reto por el que seguir insistiendo para lograr, uno tras otro, el éxito.

Una historia humana impresionante desde los inicios, duros, que marcaron (desde su nacimiento, en , el 16 de diciembre de 1960) el camino de este ser excepcional que fue capaz de dar la vuelta por completo a su propia historia a base de esfuerzo y, así, puede que a la del conjunto de la humanidad gracias a su saber sin techo y su trabajo sin límites que le han valido todo tipo de reconocimientos a lo largo y ancho del mundo (y que, a buen seguro, nunca serán suficientes).

Con la entrega del correspondiente Título, del birrete, del Libro de la Ciencia y la Sabiduría, del sello, y de los guantes blancos que conforman los atributos de todo Doctor Honoris Causa, tras prestar juramento como tal, don se ha dirigido a los presentes asegurando que es para él “una enorme responsabilidad personal, intelectual y científica” este reconocimiento que espera “saber llevar adecuadamente”.

Escucharlo y estar ante él es, para quien tenga el honor de poder hacerlo, darse cuenta de que un hombre es más grande cuanto más humilde, y de que éste es, sin duda, emocionantemente inmenso.

Izpisúa ha manifestado “aceptar con honor, con una inmensa alegría y con humildad este Grado” que hoy le ha dado la UCLM, y ha querido compartir con los asistentes “una reflexión muy corta para después explicarles con algunos ejemplos lo que hacemos en mi trabajo que tiene como fin último ayudar a mejorar la saludad de las personas”.

Izpisúa ensalza “la importancia de la Educación” y brinda el honor que hoy ha recibido “a los padres y madres” de su generación

Y así lo ha hecho. De una forma sencillamente (y recalco lo de ‘sencilla’)… brillante. Su reflexión ha sido, (como cada vez que tiene ocasión de intervenir públicamente) sobre “la importancia de la Educación”.

“Creo firmemente en la importancia que tienen nuestros genes desde el primero al último de los segundos de nuestras vidas, pero nuestro destino se marca también por otras circunstancias externas que nos resultan a veces incomprensibles; y un factor fundamental en la vida de todos es la Educación; la Educación es uno de los factores que más influye en el progreso de las personas y de la sociedad: además de proveer conocimientos, enriquece la cultura, el espíritu, los valores y lo que nos caracteriza como seres humanos; contribuye a que las sociedades sean más justas, más productivas, más equitativas, es un bien social que nos hace libres como seres humanos”, ha explicado.

Una idea básica para don Juan Carlos Izpisúa, y en la que ha insistido: “La Educación que recibimos en la Escuela, en el Instituto, en la Universidad… es sumamente importante, pero también es fundamental la educación que nos imprimen nuestros padres; por ello, dedico este reconocimiento a los padres y madres de mi generación, de la de ustedes, de una época que fue especialmente difícil, en muchos casos incluso con privaciones personales, y en la que nuestros progenitores nos transmitieron su ejemplo, su comportamiento y su saber hacer (que entonces nos podían pasar desapercibidos pero que luego todos reconocemos como clave en nuestro devenir vital); por eso dedico este extraordinario honor que recibo, a las madres y a los padres de mi generación; y mi último mensaje es que me gustaría que los padres de hoy reflexionaran un poco sobre su infancia y sobre sus padres, y trataran de infundir esos valores que aprendieron a sus hijos, porque la Educación nos hace libres y es la parte más importante de nuestras vidas”, ha reiterado.

“Han pasado dieciocho años desde que se leyó el genoma humano, el ‘libro de la vida’” y, en este tiempo, se ha sido capaz de lograr que ya no sólo podamos ‘leer’ ese libro, sino que lo podamos reescribir; pero hace falta que nuestros gobernantes crean en la Investigación”

Posteriormente, y con una facilidad asombrosa para hacernos comprender hasta lo más inalcanzable (a priori) para nuestra capacidad de entendimiento, ha explicado a todos detalles de su estudio, ‘Donde la cura empieza’, comenzando por señalar una situación muy paradójica entre la sanidad y la Investigación, en España y en Estados Unidos, y partiendo de que “la Sanidad en nuestro país es muy buena y deberíamos ser conscientes de ello”, situación a años luz del ‘gigante americano’.

No obstante, ha proseguido para llegar a un punto determinante: “Con este estudio por ejemplo ‘Donde la cura empieza’ sucede al contrario y es algo que me resulta difícil de entender… porque la investigación es el camino de la cura; pero nuestros gobernantes no entienden la Investigación ni la tienen en su hoja de ruta y creo que todos nosotros debemos hacérselo entender” ha demandado, evidenciando cómo, en en este caso, la apuesta que en nuestro país se hace por la Investigación dista enormemente de la que se hace en EE.UU.

El ya Doctor Honoris Causa por la UCLM ha explicado, por tanto, líneas fundamentales de los estudios que, junto a su equipo, está llevando a cabo señalando, por ejemplo, la gran pregunta: “Si la degeneración que ocurre en nuestras células, se puede revertir o si, al menos, se puede ralentizar ese proceso de degeneración para que ocurra más lentamente con el fin de que nuestros últimos años de vida sean más saludables”.

Así, ha relatado que “han pasado dieciocho años desde que se leyó el genoma humano, el ‘libro de la vida’”, y cómo, en este tiempo, se ha sido capaz de lograr que ya no sólo se pueda leer ese libro, sino que se pueda reescribir. “¿Para qué? -ha preguntado-; nada mejor que para mejorar nuestra salud, bien antes de nacer (en el vientre materno), en las primeras etapas de la vida, o bien cuando somos adultos”.

Con mimo extremo y un cariño palpable en sus palabras sobre cada cosa de las que nos hablaba, nos ha detallado cómo sería posible, por ejemplo, borrar, desde el vientre materno, el cromosoma extra que origina el Síndrome de Down, un estudio que ya le está dando resultados espectaculares en ratones.

Pero ha continuado con cambios que podrían hacerse ya después de haber nacido sobre enfermedades que, para muchos, son una constante en sus vidas. Por ejemplo, la Retinitis Pigmentosa que, poco a poco, va causando ceguera y que, tratada con una tecnología denominada ‘HITI’, también está dando grandes resultados en ratones a través de un experimento que se ha logrado extender a otras células: “neuronas, corazón y músculo”, ha afirmado.

Ya en la edad adulta, ha señalado el problema del envejecimiento y cómo “a partir de los 45 o 50 años aumentan los riesgos de muchas enfermedades”. Izpisúa ha hablado a los asistentes del Síndrome de Hutchinson-Gilford (que se caracteriza por el envejecimiento acelerado de los niños, que mueren con pocos años a causa de dolencias y enfermedades “propias de los viejos”). A partir de pruebas en ratones con esta característica, el Doctor Honoris Causa ha señalado que se ha demostrado que “la tecnología ‘HITI’ (y otras que se han desarrollado en los últimos meses) podrían curar todas esas enfermedades; ¿cuál es el problema? –ha cuestionado-, la falta de atención de nuestros gobernantes en la investigación; porque se puede reescribir el genoma”, ha reiterado, subrayando: “Podemos extender la vida de un animal alrededor de un 30% o un 50% con una pequeña inyección en la cola dos semanas después de nacer; imaginen lo que sería para estos niños que mueren cuando apenas tienen 14 o 15 años…”.

También con suma facilidad para hacerse entender por quienes somos completamente ajenos a esa especie de ‘magia’ que no es otra cosa sino Ciencia, que transforma y salva vidas, Juan Carlos Izpisúa ha hablado del Epi-Genoma: “El Genoma es ‘lo que el escritor escribe en el libro’; el Epi-Genoma son ‘las anotaciones al margen’ de cómo los factores externos actúan de manera diferente en nuestras vidas y van transformando nuestro Genoma”.

Y ha hablado de procesos por los que ha comprobado que es posible cambiar la Epigenética para acabar con dolencias como la Osteoartritis o con la Distrofia Muscular… “Alteraciones en regiones específicas del Epi-Genoma (en genes ‘rotos’ y sistemas que no funcionan) pueden ayudar a frenar el envejecimiento y curar enfermedades”, ha resaltado ante un auditorio cada vez más ensimismado en ese mundo inalcanzable que se ve cada vez más real.

También ha explicado que “el 70% de nuestros genes ciclan todos los días con el ritmo del sol, pero el ciclo circadiano de una célula vieja tiene poco que ver con el de una célula joven” y cómo esta tecnología está permitiendo que células viejas ciclen como si fueran jóvenes.

“Estamos en este lado del puente, el de la experimentación básica; pero ahora tenemos que cruzar el puente, ir al hospital, y para eso tenemos necesitamos la ayuda de nuestros gobernantes, que han de pensar lo que están haciendo, y echar una mano a la Investigación básica, a la Educación y a la Universidad”, ha señalado.

“Hoy no dependemos de Darwin: podemos modificar el libro de nuestras vidas no al azar, sino a voluntad; poder ‘reescribir’ nuestro Genoma puede cambiar la evolución de nuestra especie en nuestro planeta; hay que usarlo adecuadamente, y es en la Universidad donde debemos poner el mayor énfasis para dar a conocer a la sociedad lo que hacemos y que ésta demande a los gobernantes que se apueste por ello”, ha concluido ante una ovación tan inmensa como él.