“Se han retirado parcialmente las piedras pero se ha decidido por razón de seguridad, no retirar todas”. De esta forma, Ruiz Santos ha indicado que de momento uno de los carriles continúa con el grueso de los sedimentos caídos y el otro se ha habilitado para las “emergencias”, tanto para vehículos sanitarios como de otra índole.

“Hasta que una empresa especializada determine si persisten los riesgos y cuáles pueden ser las soluciones a acometer sobre el talud del que cayeron las piedras, no retiraremos lo que queda”, ha señalado.

En este sentido, el delegado de la Junta ha insistido en que “todo” dependerá de los informes de los técnicos, que prevén estén listos en unos ocho o diez días. “Si nos indican que no hay peligro ninguno se retiraría totalmente todo el material que queda y se repararía la carretera, y si nos aconsejan que hay que hacer alguna labor de consolidación a través de inyectar hormigón o colocar redes lo tendríamos que hacer”.

En cualquier caso, ha continuado Ruiz Santos, los desprendimientos de los últimos días ya son “los normales”, y que no todo parece indicar que no existe un “peligro inminente” de nuevos desprendimientos, por lo que ha pedido “paciencia” y “tranquilidad”, ya que “aparentemente” la zona está consolidada.

Desde la dirección provincial de Fomento de Albacete se está trabajando y, a través de proceso de “urgencia” en la contratación de la empresa especializada, que será quien realice todos los trabajos sobre la zona afectada.

Mientras, el tráfico sigue desviado por la carretera de Liétor, aunque según ha podido saber , muchos están accediendo a Elche de la Sierra a través de los caminos de las huertas colindantes a Ayna.