En el escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, se recoge que los hechos ocurrieron en (Albacete).

Allí, el acusado, sobre las 3.00 horas del 30 de diciembre de 2018, en una avenida de la localidad y en compañía de otra persona no identificada, se acercó por la espalda a un hombre y le arrebató de repente el teléfono móvil. Para evitar que éste pudiera defenderse, le puso la zancadilla, lo que le provocó a la víctima varias lesiones de carácter leve.

Esa misma madrugada, sobre las 4.40 horas, en otra calle de la localidad el acusado abordó a una mujer, le robó su teléfono móvil y le golpeó con éste en la boca, evitando que pudiera defenderse y causándole lesiones consistentes en dolor bucal.

Sobre las 2.25 horas del 1 de enero de 2019, en otra calle de la ciudad hellinera, el acusado abordó a una persona, le exigió que le diera el dinero que llevaba y, ante la negativa de éste, le propinó un puñetazo en el rostro y una patada en la entrepierna, aprovechando para quitarle el móvil.

En ese instante, ante la llegada de varias personas al lugar, el acusado le arrojó el móvil a la víctima, rompiéndolo, al igual que la cazadora que llevaba.

A consecuencia de la agresión, la víctima sufrió lesiones consistentes en traumatismo facial y que sanaron sin necesidad de aplicar tratamiento médico o quirúrgico, necesitando para ello de dos días de perjuicio básico.

Instantes después de estos hechos, el acusado fue detenido por agentes del Cuerpo Nacional de Policía, pese a la resistencia ofrecida por el procesado, que les lanzaba empujones y patadas. Incluso, cuando se encontraba en el suelo, les amenazó diciéndoles: “Tengo un cuchillo escondido y os voy a rajar ahora mismo”.