El escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso , recoge que los hechos ocurrieron en abril de 2015. El acusado aprovechó que la menor, que tenía 12 años en ese momento, y era sobrina de su mujer, convivía en el domicilio familiar.

En al menos dos ocasiones, cuando la pequeña estaba durmiendo en su dormitorio, el acusado entró a la habitación y acarició las partes íntimas de la menor, por debajo del pijama.

Como consecuencia de estos hechos, la niña sufrió trastorno por estrés postraumático agudo, y precisó asistencia psicológica para superarlo.