En su escrito de acusación, al que ha accedido Europa Press, el Fiscal recoge que los acusados trabajaban en una empresa dedicada a la elaboración de calzado, en dos naves industriales ubicadas en el Polígono Industrial Romica, en Albacete.

Así, en la mañana del 13 de octubre de 2015 se produjo una discusión por motivos laborales entre el propietario de la empresa con uno de los acusados y en la que intervino también el otro acusado. Como consecuencia de ella, ambos acusados decidieron zanjar y poner fin a su relación laboral con el empresario.

Antes de marcharse de la fábrica, los dos acusados, con ánimo de lucrarse de forma injusta, se apropiaron de 103 pares de zapatos que cargaron en una furgoneta y que se llevaron para venderlos por su cuenta, siempre según el escrito de la Fiscalía.

En concreto, el material sustraído eran 88 pares de zapatos de piel y 15 pares de zapatos de serraje, todos ellos calzado de caballero, con los que los acusados pretendían lucrarse.