La Fiscalía, en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, recoge que el Grupo 3º de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía estableció dispositivos de vigilancia a uno de los acusados, ante las sospechas de que podía estar dedicándose al tráfico de estupefacientes.

Así, constataron la estrecha relación con el otro acusado y que se dirigían a domicilios en los que permanecían pocos minutos y luego abandonaban.

También lo vigilaron en otra ocasión, cuando se dirigió a un polígono de Paterna () y, al regresar, cuando circulaba por una calle de la capital albaceteña, seguido por funcionarios policiales, le dieron el alto y se le intervino, escondido bajo la cintura del pantalón, un paquete con 141 gramos de cocaína con una pureza de 82,7%, y 180 euros en metálico.

Como consecuencia de ello, se pidió autorización para registrar judicialmente su vivienda y la del otro acusado. De esta forma, en el domicilio del primero encontraron dinero en metálico, 401 gramos de cannabis, una báscula, y un teléfono móvil.

El precio que la cocaína incautada podría haber alcanzado en el ilícito mercado de haberse vendido por gramos asciende a 15.715,44 euros, y el que hubiera alcanzado la marihuana, de haberse vendido igualmente por gramos, asciende a 546,56 euros.

Además, se intervino una bicicleta intervenida que había sido sustraída por otra persona ajena a esta causa, así como el teléfono móvil hallado en el domicilio. Ambos los había adquirido el procesado a sabiendas de su procedencia ilícita.

En el domicilio del otro acusado se encontraron también 322 gramos de cannabis, que habrían alcanzado un valor de 1.635,76 euros, y 350 euros en metálico, además de material para tratar la droga.