Nuestra dependencia del agua es evidente, pero el fácil acceso que tenemos al recurso no siempre nos hace valorar su importancia ni la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene en garantizar su mantenimiento en cantidad y calidad, con independencia de que las precipitaciones anuales sean abundantes o escasas. Tenemos la obligación de usarla racionalmente, sin malgastarla, sin contaminarla, promoviendo su depuración y reutilización.

Actualmente estamos asistiendo a una de las épocas de sequía más importante de la historia de España. Según el ministerio de Medio Ambiente el año hidrológico 2004/2005 aparece como el año más seco desde 1912.

Esta situación de sequía alarmante ha hecho reavivar viejas heridas y situaciones injustas al respecto del agua entre algunas regiones españolas. Tal es el caso del Trasvase Tajo-Segura donde están implicadas especialmente las regiones de Castilla-La Mancha y Murcia. Los castellano-manchegos vienen reivindicando, desde mucho tiempo atrás, el fin de un trasvase que consideran injusto en la medida en que pasa por sus tierras sin que en ellas se detenga ni una sola gota de agua.

La cantidad de agua a traspasar del Tajo al Segura, así como la propia infraestructura del mencionado trasvase, está siendo objeto de polémica principal en el ambiente socio-político español.

La guerra del agua no ha hecho más que empezar y ya hay dos regiones enfrentadas por el preciado bien: Castilla-La Mancha y Murcia.

El año hidrológico más seco desde 1912

Según informa el Ministerio de Medio Ambiente, el actual año hidrológico 2004/2005 aparece como el año más seco desde 1912, con unas aportaciones totales previsibles del orden de 359 hm3. El siguiente más seco en este periodo ha sido el de 1994/95 con unas aportaciones de 405 hm3. Las aportaciones entre 1912 y 2005 se han situado entre 359 y 3.278 hm3/año, siendo la media de 1.240 hm3/año, si bien se aprecia una tendencia continuada a la reducción de esta precipitación media a lo largo del casi un siglo transcurrido. La media del periodo 1980/2004 se sitúa en 804 hm3/año, con una reducción de casi un tercio sobre la media global del periodo 1912-2004.

Los consumos anuales en la cuenca del Tajo abastecida por el sistema Entrepeñas-Buendía se sitúan en unos 415 hm3: 10 hm3 para abastecimiento, 180 hm3 para regadío, 180 hm3 para garantizar los 6 m3 de caudal ecológico que hay que dotar en Aranjuez y unos 45 hm3 que corresponden a la evaporación anual.

Analizando las medias móviles se pueden observar dos tendencias, según informa el Ministerio de Medio Ambiente: la primera, la de 20 años, nos señala una evolución relativamente estable entre 1200 y 1500 hm3/año (variación inferior al 15% sobre la media), hasta 1979. Pero, a partir de ese año todas las medias tienen una tendencia descendente, hasta 1997, momento a partir del cual la media se sitúa sobre los 804 hm3/año con un menor nivel de variación.

La media de los caudales trasvasados por el ATS (Acueducto Tajo Segura) entre 1980 y 2004 se sitúa en unos 367 hm3/año, si bien hay que señalar que en el periodo 1998-2004 dicha media ha ascendido a unos 563 hm3/año.

Adicionalmente, este año la evapotraspiración media está siendo más elevada de lo normal como consecuencia de la dinámica climatología padecida.

Acuerdo histórico en materia de agua

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, cerraron el pasado día 14 de Marzo un acuerdo histórico con el que se satisfacen todas las necesidades hidráulicas de la región. De tal forma que por primera vez en la historia de la Comunidad Autónoma, Castilla-La Mancha utilizará el agua del trasvase.

El acuerdo contempla un ambicioso plan de inversiones y las enmiendas introducidas por Castilla-La Mancha al texto del Plan Hidrológico Nacional que en la actualidad se está debatiendo en el Congreso de los Diputados.

En virtud de este acuerdo, el Ministerio de Medio Ambiente se compromete a satisfacer las necesidades planteadas por Castilla-La Mancha y a impulsar definitivamente las obras hidráulicas de interés para la Región y de manera especial aquellas que el Gobierno regional ha considerado prioritarias y urgentes.

En total la inversión prevista es de alrededor de 2.000 millones de euros en los próximos años e incluye un total de 55 actuaciones hidráulicas de distinto tipo (abastecimiento, depuración, regadíos,…)

Asimismo, se crea una Comisión Mixta con representantes del Ministerio de Medio Ambiente y del Gobierno de Castilla-La Mancha para analizar conjuntamente la problemática de la política del agua en todas las cuencas hidrográficas que afectan a Castilla-La Mancha. Se trata del primer acuerdo de estas características que se suscribe en España en materia de gestión del dominio público del agua.

Otro de los puntos del acuerdo consiste en que la Confederación Hidrográfica del Tajo tendrá una sede en Toledo y la del Guadiana, complementando la Comisaría de Aguas actualmente en Ciudad Real.

Sobre las normas de explotación del trasvase, el acuerdo señala que la infraestructura del ATS (Acueducto Tajo Segura) seguirá funcionando, en beneficio de la cuenca cedente y de la cuenca del Segura, acorde con la legislación vigente, que establece la prioridad de la cuenca cedente, con el compromiso del Gobierno de España de atender con inversiones adicionales específicas la revisión de los caudales trasvasables que se puedan producir en el futuro. En la presente legislatura no se modificarán las reglas de explotación del ATS.

Asimismo, y a petición del Gobierno de Castilla-La Mancha, el Ministerio de Medio Ambiente suprime el proyecto previsto de recrecimiento del embalse de Camarillas.

Por último, y una vez adoptadas las medidas ambientales adecuadas, tras consulta con la Comunidad Autónoma, el Ministerio se compromete a realizar un nuevo proyecto de conexión Talave-Cenajo, para la mejora de la calidad del agua para abastecimiento a poblaciones.

Además, se fijará un régimen de entradas por salidas acorde con las aportaciones del río Mundo, garantizando su caudal ecológico aguas abajo del embalse. Asimismo, el control de la explotación de dicha infraestructura se llevará a cabo por una Comisión integrada por el Ministerio de Medio Ambiente y las comunidades autónomas.

Durante muchos años el agua de Castilla La Mancha se ha ido a otras regiones

La inercia histórica ha determinado que el agua de Castilla-La Mancha se haya dedicado a las necesidades de otras regiones por encima de las propias. Es la única comunidad autónoma afectada por un trasvase (Trasvase Tajo-Segura) que sirve para potenciar otras zonas sin beneficiar a los municipios de tránsito o cubrir las carencias del territorio regional. El agua del Júcar se ha destinado a la Comunidad Valenciana y a usos eléctricos, sin atender a las demandas de regadío y abastecimiento de los castellano-manchegos.

Estas hipotecas, dilatadas en el tiempo, han provocado históricamente una posición de resignación entre los ciudadanos de Castilla-La Mancha y comodidad en la administración hidráulica que no ha afrontado la búsqueda del equilibrio y de la ecuanimidad entre regiones.

Pero esa actitud social ha ido cambiando, al entender que el derecho sobre el agua no es privativo de nadie, por mucho que disposiciones injustas de tiempos pasados hayan otorgado privilegios a unos respecto a otros. La manifestación de Albacete de Abril de 1997, en la que se reclamaba la consideración del Júcar como un río de todos, fue la mejor prueba de que la sociedad castellano-manchega consideró que había llegado el momento de cambiar un modelo desequilibrado y adaptarlo al marco de la igualdad de derechos.

Circunstancias excepcionales

La excepcional sequía que está padeciendo España, así como la situación en que se encuentran los embalses, ha hecho que el ya controvertido Trasvase Tajo-Segura se convierta en el punto de mira de los sectores socio-políticos españoles, particularmente reflejado en las regiones más afectadas por el polémico trasvase: Castilla-La Mancha y Murcia.

Tras la reunión de la Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura en la que se acuerda elevar al Consejo de Ministros la decisión sobre el trasvase del último trimestre de este año hidrológico, éste autorizó, el 1 de Julio, un trasvase de 82 hm3 desde la cabecera del Tajo a las cuencas receptoras del Acueducto Tajo-Segura.

De esta cantidad, 39 hm3 van destinados al abastecimiento de agua potable de los municipios de Murcia, Albacete y Alicante que forman la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, así como los de la provincia de Almería que reciben agua habitualmente del Acueducto. El resto, 43 hm3, se destina a las zonas regables de las cuencas receptoras que se abastecen del Acueducto Tajo-Segura para mantener el arbolado.

Conforme a lo dispuesto en la disposición adicional tercera de la Ley 10/2001, de 5 de Julio, del Plan Hidrológico Nacional, y el artículo 23 de la Orden de 13 de Agosto de 1999, por la que se publican las determinaciones de contenido normativo del Plan Hidrológico de la cuenca del Tajo, aprobado por Real Decreto 1664/1998, de 24 de Julio, se consideran aguas excedentarias todas aquellas existencias embalsadas en el conjunto de Entrepeñas-Buendía que superen los 240 hm3.

Según informa el Ministerio de Medio Ambiente, el volumen de agua a trasvasar de 82 hm3 tiene el carácter de excedentario, si bien, dadas las circunstancias hidrológicas excepcionales en los embalses de Entrepeñas y Buendía, suministradores del agua del trasvase, ha tenido que ser el Consejo de Ministros el que decidiese, el 1 de Julio, la cuantía del envío de agua para el último trimestre (Julio-Agosto-Septiembre) del presente año hidrológico, tal y como recoge el Real Decreto 2530/1985.

Se consideran que se producen estas circunstancias hidrológicas excepcionales cuando las reservas de agua de los embalses de Entrepeñas y Buendía se encuentren, en esta época del año, por debajo de 554 hm3; en estos momentos (primera semana de Julio) estas reservas se cifran en 511 hm3.

El Trasvase Tajo-Segura, una obra polémica

El Trasvase Tajo-Segura es una obra de ingeniería hidráulica española que transporta un gran caudal (35 m3/s) constante de agua en todo su largo recorrido, y que toma las aguas de la cuenca hidrográfica del Tajo, salta un sistema orográfico y las lleva a la del Segura.

La idea del primer tercio del siglo XX de regar las huertas murcianas con agua proveniente del alto Tajo, merced a un sistema de canales y de elevaciones, se hizo realidad durante las décadas de 1960 y 1970 con este ambicioso proyecto hidráulico.

La obra en esencia consiste en una toma de agua en el pantano de Bolarque, pequeño embalse construido sobre el río Tajo, inmediatamente aguas abajo del complejo hidráulico de Entrepeñas-Buendía, en el límite de las provincias de Guadalajara y Cuenca. El agua se bombea elevándose hasta la cota de la planicie alcarreña de Albalate de Zorita, por donde discurre hasta el embalse de La Bujeda, creado como embalse de recepción. Sale en conducción que rápidamente entra en túnel para cruzar la sierra de Altomira, máxima cota del trasvase, y sigue en canal, a cielo abierto, durante cerca de 100 km con algunos tramos en acueducto y pequeños túneles hasta el embalse de Alarcón, en el río Júcar. Siguiendo el curso del mismo llega al embalse de El Picazo, donde un nuevo bombeo la eleva a la llanura manchega, por donde discurre más de 100 km, otra vez en canal a cielo abierto, hasta embocar cerca de Los Anguijes, al sur de Albacete, en el túnel del Talave; este túnel fue un hito en la ingeniería de su época por haberse utilizado en su construcción una de las primeras máquinas tuneladoras y por su longitud de más de 30 kilómetros.

El túnel del Talave desemboca el agua, después de haber viajado casi 400 km, en el pantano del mismo nombre, ya en el río Mundo (que tributa sus aguas al Segura), cerca de Minas, en los límites de la provincia de Albacete con Murcia; a partir de aquí su caudal se distribuye por canales y acequias por todo el sureste peninsular, cubriendo unas distancias de hasta 300 kilómetros.

El canal del trasvase está dimensionado para transportar un caudal de unos 35 m3/s. Los debates generados sobre la cantidad de agua que puede ser trasvasada al año, la oportunidad del momento anual en el que se realiza, su diferente utilización y rendimiento, tanto en la cuenca receptora como el déficit que genera en la procedente, son aspectos inherentes a la política hidráulica y económica de cada tiempo, que siempre tendrán una dinámica variable.

Una decisión que no satisface a nadie

La cuantía del trasvase, como era de esperar, no satisface a ninguna de las dos comunidades. Castilla-La Mancha se opone a un trasvase para riego y Murcia lo considera imprescindible. De hecho, el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano, ha calificado de “irresponsable”, “imprudente” y “desmesurada” la decisión del Gobierno, ya que “puede solucionar el problema de unos regantes, pero pone en riesgo el abastecimiento de tres millones de españoles que beben agua del Tajo”. Finalmente, ha anunciado que, dada la situación de los embalses de la cabecera del Tajo, el Gobierno autonómico estudiará en próximos días si plantea algún tipo de actuación “política o jurídica” contra el trasvase.

Murcia estimaba sus necesidades en 120 hectómetros, con la excusa de que si no, sus regadíos, en especial los frutales, de los que depende en buena medida, se irán a pique. Castilla-La Mancha se oponía a un trasvase superior a 30 hectómetros, lo que calcula que Murcia necesita para consumo. La Comisión de Explotación del Tajo pidió un trasvase de al menos 69 hectómetros (40 para consumo y 29 para riego), mientras que la Confederación Hidrográfica del Segura pedía 101, y los regantes, 160.

La guerra del agua enfrenta a Castilla-La Mancha y Murcia

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, reiteró, tras la decisión de trasvasar 82 hm3 de agua del Tajo al Segura, que Murcia se debe tomar en serio que su desarrollo sostenible no puede depender de un recurso escaso, el agua procedente de la cabecera del Tajo. Asimismo, destacó que, en materia hidráulica, la opinión pública de toda España está empezando a conocer y comprender las razones de Castilla-La Mancha.

“Habrá batallas y escaramuzas antes de que concluya la ‘guerra’, dijo Barreda a preguntas de los periodistas, pero “también estoy convencido de algo que han percibido en el Gobierno de Murcia y en la sociedad murciana y es que por primera vez la opinión pública de toda España ha empezado a conocer y comprender las razones de Castilla-La Mancha”.

Asimismo reconoció que si el Ejecutivo castellano-manchego no hubiera dado a conocer un informe que pone de manifiesto el agua embalsada que disponen en Murcia, probablemente en la decisión del último trasvase las cosas serían diferentes, “hubieran trasvasado todo lo solicitado por Murcia y lo hubieran hecho a cambio de nada para Castilla-La Mancha”, apuntó.

José María Barreda se mostró convencido de que el trasvase aprobado el viernes 1 de Julio es sólo un acto más de una serie de acontecimientos que “concluirán con el éxito de las pretensiones de Castilla-La Mancha”.

En este sentido, recordó que tras años de olvido en materia de planificación hidrológica, se están consiguiendo compromisos del Gobierno central con las necesidades de Castilla-La Mancha en actuaciones tales como el Plan Especial del Alto Guadiana, la sustitución de los bombeos de los regadíos con aguas del Júcar o con la puesta en regadío de hectáreas en la provincia de Albacete.

A juicio de Barreda, es incuestionable que “en Murcia, se deben tomar en serio que su desarrollo sostenible no puede depender de un recurso que les es escaso, está lejos de Murcia y sobre el que Castilla-La Mancha tiene prioridad”.

“Estamos en una guerra que será larga y que Castilla-La Mancha va a ganar inexorablemente, porque tenemos la razón, nos amparan los datos, los hechos objetivos y estamos cargados de legitimidad”, aseveró de manera tajante y contundente el jefe del Ejecutivo castellano-manchego. En este mismo sentido, recordó que el contenido de las leyes juega a favor de Castilla-La Mancha. “La Ley dice que la cuenca cedente tiene prioridad sobre la receptora, que el consumo humano tiene preferencia sobre cualquier otro uso y que las necesidades de la propia cuenca del Tajo para este uso prioritario son crecientes”, señaló.

¿Cuánto se riega en Murcia?

Un informe realizado por el Centro Regional de Estudios del Agua (CREA) y el Servicio de Teledetección del  Instituto de Desarrollo Regional (IDR), ambos dependientes de la Universidad de Castilla-La Mancha, por encargo de la Diputación Provincial de Albacete, revela que la superficie regada en Murcia es un 45% superior a la reconocida oficialmente.

Tanto José María Tarjuelo como Alfonso Calera, responsables del CREA y del Servicio de Teledetección del IDR, respectivamente, realizaron un pormenorizado análisis, ayudado por imágenes, sobre la evolución de los regadíos en la cuenca del Segura. Además, se ha elaborado un mapa mediante sistemas de teledetección.

Para apoyar, todavía más, las legítimas reivindicaciones del Gobierno castellano-manchego, se han realizado fotografías, realizadas por un helicóptero, a los efectos oportunos, donde se puede ver el estado actual de las balsas de riego ubicadas en la región murciana.

Según informó el presidente de la Diputación Provincial de Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos, “este informe nace del interés político, social y económico que despierta el tema del agua dentro de una provincia y una región que quiere cubrir todas las necesidades hídricas que por derecho le corresponden y que históricamente le han sido negadas, a pesar de que la cuenca cedente debía tener prioridad en el uso de esa agua”.

El mencionado informe revela que la superficie regada en la Comunidad de Murcia es muy superior a las cifras facilitadas por el Gobierno, ya que frente a las 155.313 hectáreas reconocidas oficialmente, el estudio ha constatado que la superficie alcanza las 225.356 hectáreas, lo que supone un 45% más de lo que se dice.

Las balsas de Murcia almacenan un equivalente al agua embalsada en el pantano de Entrepeñas

El informe realizado por la Universidad de Castilla-La Mancha, también refleja, según indican desde la Diputación albaceteña, que existe una diferencia de unas 70.000 hectáreas de regadío respecto de los datos oficiales de Murcia, lo que supone al año un consumo medio de 500 hectómetros cúbicos más, lo que equivale a la media de agua que se trasvasa al año desde el Tajo a la cuenca del Segura.

Desde la Diputación Provincial de Albacete se hace especial énfasis en que el consumo de esos cultivos, no reconocidos por el Gobierno de Murcia, y que se estima asciende a 500 hectómetros cúbicos, equivale al agua que va cada año desde la cabecera del Tajo a la Comunidad murciana. Estos datos revelan que con su población actual Albacete tendría para 50 años de consumo.

También se ha señalado, como resultado del informe, que de las 14.382 balsas para riego que hay en la cuenca del Segura, 13.689 se encuentran en las provincias de Murcia y Alicante, ocupando una superficie de 4.665 hectáreas, que equivaldrían a más de 6.000 campos de fútbol.

Este análisis sobre el estudio de las balsas ubicadas en Murcia, según indicó el vicepresidente de la Diputación Provincial, Agustín Moreno, “significa que si cada balsa tiene 5 ó 6 metros de profundidad, estaríamos hablando de una capacidad de más de 200 hectómetros cúbicos de agua almacenada, cantidad que al día de hoy, equivale aproximadamente al agua embalsada en el pantano de Entrepeñas”.