Para ello, y en virtud del programa de seguimiento biológico de fauna vertebrada amenazada de la Región, se ha ‘radiomarcado’ a esta hembra de águila real con un radiotransmisor y una anilla científica de lectura a distancia que permitirán realizar un control intensivo.

El proceso de recuperación ha durado más de tres meses y medio, tiempo en el que el animal ha permanecido atendido tanto en las instalaciones del El Valle de como en el Centro de Recuperación de Albacete, donde fue trasladado ya que disponen de un voladero de grandes dimensiones que permitía vuelos más largos y contribuía a una mejor rehabilitación muscular.

La directora general de , Consuelo Rosauro, ha asistido este miércoles a la liberación de esta águila en las inmediaciones de la Sierra de Gadea, y ha afirmado que “la recuperación de este ejemplar y su devolución a su hábitat natural son una excelente noticia que nos permite poner en valor el trabajo tanto de nuestros agentes medioambientales como de los miembros del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre”.

Además, la responsable autonómica ha subrayado que “este centro atiende de media cada año a unos 1.500 animales, y en sus más de 30 años de existencia se ha convertido en un referente en la investigación, recuperación y rehabilitación de especies de fauna silvestre”.

En este caso, el águila real fue rescatada a mediados del mes de abril por agentes medioambientales en las inmediaciones de un abrevadero cinegético en el paraje Los Ballesteros de la Sierra de Gadea. Una vez en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle se procedió a realizar un diagnóstico que permitió detectar diversas lesiones producidas por quemaduras tanto en la mandíbula como en la superficie plantar.

El animal, que también presentaba heridas en la articulación del codo del ala izquierda y no tenía movilidad en las garras, fue estabilizado en el Centro con tratamiento antiinflamatorio y analgésico.

La población de águila real ha registrado un ligero incremento en la Región en los últimos años, donde esta especie se puede encontrar ya en más de medio centenar de territorios declarados Zonas de Especial Protección de Aves de la Región (ZEPA), como o Sierra Gadea.