Un año más, la Plaza de toros de Albacete mostraba el cartel de “no hay billetes” en la corrida de rejones de la Feria taurina de Albacete. La lluvia amenazaba desde el principio, sin embargo no comenzó a descargar con fuerza hasta el segundo toro de la tarde durante prácticamente toda la actuación de Pablo Hermoso de Mendoza. Paraguas en los tendidos y muchos chubasqueros para resguardarse del fuerte aguacero. Inevitablemente, la lluvia provocó una importante falta de atención por parte del público sobre lo que acontecía en el ruedo, y un peligro añadido para los jinetes por el estado del piso.

El rejoneador navarro sufría una lesión, que le mantendrá varios días en reposo, cuando se disponía a poner su primera banderilla corta a lomos de su caballo “Pirata”. El toro se paró en seco y Hermoso de Mendoza pasó en falso, sin llegar a clavar la banderilla. Un gesto que le provocó un fuerte tirón en el costado izquierdo que, aunque no le impidió terminar la faena, le llevo directo a la enfermería nada más bajarse de su caballo, ayudado por los banderilleros, después de fallar en cuatro ocasiones con el rejón de muerte. Silencio entre el respetable y una lumbalgia aguda que le impide salir a torear el segundo de su lote, a pesar de los esfuerzos del jinete navarro.

Sin duda una lástima no haber podido ver al cien por cien al número uno en la escalafón de rejoneadores en la Feria de Albacete. Pablo Hermoso de Mendoza es el único torero a caballo que ha logrado salir a hombros por las cinco Puertas Grandes más importantes de la geografía taurina como son Madrid, Sevilla, México, Bilbao y Nimes. Además, en su palmarés cuenta con el honor de ser el torero español que más ha toreado en plazas de la República mexicana, siendo el único rejoneador que ha conseguido tres rabos en la plaza de toros de México.

Espectacular la actuación deLeonardo Hernández sobre sus caballos, haciendo vibrar al respetable en varias ocasiones y demostrando porqué se encuentra entre los primeros puestos en el escalafón de rejoneadores a pesar de su juventud. En el tercero de la tarde, la lluvia dió una pequeña tregua pero el estado del ruedo provocó un susto durante la faena cuando el caballo resbaló y a punto estuvo de caer al suelo con jinete incluido. Hernández logra calentar el ambiente galopando de costado y arriesgando en las distancias con el toro, sin embargo sus fallos en la suerte suprema le impidieron conseguir trofeos seguros. Saludo desde el tercio y división de opiniones.

En el quinto de la tarde, Leonardo Hernández recibe la ovación del público por su valiente ejecución sobre el caballo, bajo la intensa lluvia. Una vez más, volvió a fallar con el rejón de muerte y se marchó de la plaza de Albacete sin ningún apéndice. Petición de oreja más intensa que en el primero de Hernández, pero minoritaria. Saludos desde el tercio y pitos para el presidente de la plaza.

Después de un par de años sin pisar el coso albaceteño, Fermín Bohórquez regresaba a Albacete con fuerza y ganas de conseguir trofeos. El rejoneador de Jerez de la Frontera hizo gala de su estilo clásico y elegante presentando una buena faena sobre sus caballos con el toro que abría plaza. Sin embargo, perdió la oreja al no matar bien. Petición minoritaria por parte del público que quedó en vuelta al ruedo, con leves pitos al principio.

En el cuarto de la tarde, Bohórquez logra arrancar nuevamente el apluso del público con una faena sobria y brillante, sin embargo vuelve a perder la oportunidad de conseguir algún trofeo al fallar en la suerte suprema, recibiendo tan sólo una ovación por parte del público.

La corrida se suspende antes de que Bohórquez salga a torear a caballo al sexto de la tarde por el mal estado del piso, a consecuencia de la lluvia. Bronca en los tendidos y almohadillas lanzadas directas al ruedo.