El escrito de acusación de la Fiscalía, al que ha tenido acceso Europa Press, recoge que los hechos ocurrieron sobre las 19.30 horas del 30 de junio de 2016, en Villalgordo del Júcar (Albacete).

Según este escrito, el acusado se dirigió al bar de la piscina municipal, donde estaba un hombre con el que tenía enemistad personal y se dirigió al él con intención de golpearlo, sin llegar a alcanzarlo.

A continuación, el procesado salió del bar y se dirigió al vehículo del agredido, que estaba estacionado en la calle y, tras romper los cristales del vehículo, introdujo en su interior cartones a los que prendió fuego. El dueño del vehículo trató de detener al acusado, pero éste le golpeó en la cara y el costado.

Cuando llegaron los agentes de la Guardia Civil, pidieron al acusado que les acompañase al cuartel, pero éste respondió dando un fuerte cabezazo a un miembro de de la localidad, que había acudido a sofocar el incendio.

Los agentes esposaron al acusado, que siguió forcejeando con ellos y manteniendo una actitud violenta, llegando incluso a tirar al suelo a uno de los guardias, arañándole y rompiéndole la camisa del uniforme.

Como consecuencia de los hechos, el agredido sufrió policontusiones en cara, cuello y parrilla costal con herida incisocontusa en el pabellón auricular izquierdo, de las que tardó en curar ocho días y le ha quedado una cicatriz como secuela.

El miembro de Protección Civil también sufrió herida incisocontusa en región ciliar izquierda, que requirió de sutura y tardó en curar ocho días.

Por su parte, el agente agredido sufrió laceraciones en ambos codos, arañazo en región pectoral alta y región lumbar derecha y tardó cinco días en curar.