En la segunda novillada de la Feria taurina de Albacete hicieron el paseillo los albaceteños, Pedro Marín y José María Arenas, junto al joven novillero Miguel de Pablo, al que apodera Rafa Camino, con novillos de la ganadería de Pedro Martínez, “Pedrés”.

Un festejo con un claro sabor albaceteño, en el que despuntó precisamente Miguel de Pablo en su debút en la Plaza de toros de Albacete. Con tan sólo 16 años, el joven novillero consiguió arrancar a la afición albaceteña algún que otro “olé” en sus dos actuaciones. Miguel de Pablo dejó claro que tiene ganas de ser torero, aunque todavía acusa algunas limitaciones, sobre todo a la hora de matar.

En el primero de su lote, De Pablo despuntó con el capote, sin embargo no consiguió ningún trofeo. El joven novillero saludó desde el tercio tras la petición de una oreja por parte de la afición.

En el segundo, lo más destacado fue la actuación de su banderillero, Juan Navazo quien saludó al respetable. Miguel de Pablo empezó bien la faena, pero falló a la hora de matar y se marchó de la Plaza de toros de Albacete sin ningún apéndice.

El albaceteño Pedro Marín abría la Plaza con un pequeño susto sin mayores consecuencias. Era la primera vez que toreaba en la Feria taurina de Albacete una novillada con picadores y, aunque venía con muchas ganas y la intención de aprovechar esta oportunidad ahora que se encuentra sin apoderado, tampoco consiguió ningún trofeo. Saludo desde el tercio tras aviso y palmas en el segundo de su lote.

Según señalaba Marín a La Cerca Televisión, “la rivalidad siempre existe en la Plaza, independientemente de que comparta cartel con mi compañero de la Escuela Taurina de Albacete, José María Arenas”.

Por su parte, Arenas recibió un pitonazo en la cara y varios sustos sin mayores consecuencias en el segundo de la tarde, que le hicieron pasar por la enfermería en el intermedio. Cambio de novillo en el primero de su lote.

El novillero, que debutó con picadores en la Plaza de Albacete el pasado año, sufrió un revolcón en el tercer par de banderillas. Buena estocada pero ningún trofeo. Saludo desde el tercio con leves pitos y silencio en el quinto de la tarde que brindó al médico de la Plaza albaceteña, Pascual González Masegosa.