Ernesto Javier Ballesteros destacó que “Minaya es conocida por sus hermosos parajes, cubiertos de azafranales, un producto pleno de aroma, preciado sabor e intenso color. Son tierras de pan –añadió- queso y vino, que han alimentado el refranero popular, elevándolos a la categoría de mejores ingredientes para andar el camino”.

El polígono industrial de Minaya, en fase de desarrollo y ampliación, fue también referencia obligada ya que “es una consecuencia de las óptimas condiciones que tiene esta población para el desarrollo de iniciativas empresariales, por su cercanía con la Autovía Madrid-Alicante”.

En cuanto a posibilidades turísticas, aún se conserva la casa de los señores de Minaya, la , con una capilla de estilo renacentista. La es el monumento más significativo, del siglo XV, y cercano al templo se encuentra el Ayuntamiento, construcción modernista de principio del siglo XX en la que se observa su espadaña con la campana.

El alcalde minayero también llamó la atención sobre los cubillos, elementos llamativos de la arquitectura rural en piedra seca en la zona, construidos exclusivamente con piedras alosadas, sin ningún tipo de argamasa. Existen cuatro rutas para visitar los cubillos más interesantes, que se pueden recorrer en bici.

Por su parte, el vicepresidente primero de la Diputación, Constantino Berruga, animó a la nueva corporación a seguir trabajando por la recuperación económica del Ayuntamiento y prometió al alcalde que “no os vamos a dejar solos, porque Minaya tiene que seguir prestando los servicios básicos a su vecinos y porque tiene que volver por la senda del crecimiento y del empleo”.