El portavoz del Partido Popular de Molinicos, Antonio González, ha solicitado en numerosas ocasiones que los Servicios Técnicos Provinciales redacten un Informe sobre la Legalidad del Matadero construido en una parcela rústica de 3390 m2 propiedad del teniente alcalde del grupo socialista en la legislatura del 1999 al 2003. A pesar de que el matadero se construyó sobre suelo rústico no urbanizable y en parcela de superficie inferior a lo minimo, cuenta con licencia de obras y de actividad y esto le ha permitido a su propietario tener acceso a registros sanitarios, permisos, subvenciones, etc. Como es natural el Alcalde hace oídos sordos a la petición de este informe, evitando así pronunciarse sobre el proceso de legalización totalmente irregular del matadero.

Por el contrario, muchos otros vecinos de Molinicos sufren constantemente las visitas de los técnicos municipales y de la policía local para inspeccionar sus obras, los cuales reciben extensas cartas del alcalde en las que les informa exhaustivamente de los rigores de la ley que les aplicará, si no lo tienen todo en orden. Cualquier vecino para poder realizar o legalizar una obra y tener acceso a servicios básicos como luz, agua, teléfono, etc. que le permita iniciar alguna actividad empresarial de las que nuestro pueblo está tan necesitado o algún tipo de subvención que le ayude en la realización de un proyecto necesita también licencia de obras y de actividad pero para esto tiene que estar largos años en procesos de calificaciones urbanísticas, proyectos, permisos en diferentes estamentos y sobre todo que su proyecto se adapte a la legislación.

El Grupo Popular ve indignado cómo el Alcalde permite y ampara agravios comparativos en materia de Urbanismo amparándose en la mayoría de su grupo para utilizar esta doble vara de medir de forma impune y abusando de la confianza que los ciudadanos depositaron en él, facilitando las cosas a algunos y perjudicando a otros.

Es imposible que Molinicos prospere con esta forma de entender y de hacer política, porque los que han hecho del Ayuntamiento su forma de vida y la base de sus negocios impiden el normal desarrollo de los demás. Hay pueblos en nuestro entorno cercano qué, a pesar de las dificultades económicas por las que atravesamos, funcionan y las personas emprendedoras tienen posibilidad de rentabilizar sus inversiones o de mantener sus puestos de trabajo.