Se trata de una pieza que fue utilizada en el siglo XVIII por el “gran auge del papel” en documentos oficiales, como ha explicado el presidente de la Fundación , cuyo origen ha sido autentificado por el propio , que son los encargados de investigar y catalogar las piezas que llegan donadas a través de la .

Molina ha explicado que este tipo de tijeras comenzaron a utilizarse con más intensidad entre los siglos XVI y XIX, para cortar los bordes o barbas de los documentos de la época que hacían artesanos como “espaderos, orfebres o herreros”.

Por su parte, el alcalde de Albacete, , ha asegurado que con esta nueva pieza, que se suma a otras dos y al patrocinio de la ‘Sala de Tijeras’ del Museo, la ciudad está de “enhorabuena”.

“Esto es recuperar historia y además supone poner en valor la industria cuchillera y artesanal”, ha asegurado el edil.

En estos momentos la ‘Sala de Tijeras’ del Museo de la Cuchillería de Albacete cuenta con 79 piezas y el total de los fondos museísticos, entre lo expuesto y lo que se conserva en depósito, supera las 3.800 piezas.