Hacía años que no se veían almohadillas en el ruedo albaceteño al finalizar una corrida de toros. La quinta del abono de la Feria taurina de Albacete ha dejado un mal sabor de boca entre la afición albaceteña. Pitos y pocas palmas en una tarde que ha finalizado en bronca.

Después de varias temporadas sin torear en la Feria de Albacete, Juan José Padilla no ha logrado conectar con el público. Abría plaza con una faena de trámite de la que destaca su buen hacer con la espada.

Según apuntaba el diestro jerezano a La Cerca Televisión, “he terminado la faena lo más rápido que he podido porque he sentido que el público estaba muy frío conmigo”.

Padilla no se ha sentido nada cómodo con el primero de la tarde. Un toro soso con el que el diestro ha hecho todo lo que ha podido, finalizando la faena con una buena estocada y pitos leves por parte del respetable.

El jerezano, que sufría una cogida el pasado mes de agosto en la Plaza de San Sebastián, señalaba que “estoy contento con la temporada y, aunque la procesión va por dentro, la cogida no me ha impedido seguir toreando”.

El cuarto de lidia ordinario ha sido sustituido por el sobrero de nombre “Pitorro”, después de que el toro se descoordinara tras sufrir una caída nada más salir a la plaza. En esta ocasión, Padilla no ha puesto las banderrillas.

A pesar de la frialdad del público, el diestro de Jerez ha logrado calentar el ambiente con un par de largos cambiados de rodillas en el tercio, arrancando palmas al respetable y rematando la faena con una buena estocada. Aplausos para el toro, que se resistía a morir, y silencio para Juan José Padilla, que se marchaba de la Plaza de Albacete indignado con el público y “con la conciencia tranquila por haber toreado bien”.

Rafaelillo ha sido el diestro que mejor ha conectado con el público. Desde el pasado año 2007 no había vuelto a pisar el coso albaceteño durante la Feria taurina y, a pesar de conseguir arrancar palmas unánimes en los tendidos en una tarde muy fría, el diestro murciano se marchaba sin conseguir ningún trofeo de Albacete.

En el primero de su lote, que también se resistía a morir, Rafaelillo hacía gala de su buen hacer con el capote, destacando una serie de doblones y una buena estocada.

El diestro murciano saludaba desde el tercio tras aviso y leve petición de oreja. En su opinión, “el público se ha enfriado al tardar tanto en morir el toro”.

Rafaelillo, que lleva una buena temporada con trofeos en importantes plazas, quería triunfar en Albacete, sin embargo tampoco consiguió ningún apéndice en el segundo de su lote a pesar de que la petición de oreja era más fuerte que la vez anterior.

Una faena en la que destaca la actuación del banderillero Alvaro Oliver, quien se desmontera y saluda al público. Vuelta al ruedo con leves pitos al principio, precedida de saludo desde los medios.

Paul Abadía “Serranito”, con nuevos apoderados desde principios de año, esperaba conseguir triunfos en la Feria de Albacete, sin embargo se ha llevado la peor parte del festejo, teniendo que finalizar la faena con una lluvia de almohadillas.

En el tercero de la tarde, Serranito no ha insistido ante las dificultades de un toro que, en su opinión, presentaba un importante peligro para el torero. Silencio por parte del respetable.

En el sexto, caballo y picador caían al suelo de manera aparatosa junto al toro, al quedar éste enganchado por el pitón al manguito de abajo. Serranito no logro acoplarse al toro y el público comenzó a impacientarse, lanzando las almohadillas al ruedo tras leves pitos.