El primer novillo que ha saltado a la arena ha tomado la primera vara muy desordenada y, tras una puya, cambia el novillero el tercio. Tras la colocación de dos pares de banderillas, Ángel pide el cambio y le brinda su primer novillo al público de Albacete. El novillo ha sido noble y repetidor, pero quizás algo falto de fuerza. Ángel lo ha entendido muy bien y ha logrado propinarle unas cuantas tandas con la derecha, bajándole la mano con mucho gusto. Al cambiar de mano ha sido cuando realmente ha calado en los tendidos, arrastrando muy bien al novillo para afuera. Tras unas cuantas tandas con ambas manos se ha dispuesto a matarlo, y aún pinchando y tardando el novillo en doblar, la petición del público ha sido unánime y el presidente se ha visto obligado a concederle la oreja.

El cuarto novillo de la tarde ha tomado el capote con las manos por delante, sin dejarle al novillero opciones de lucimiento. Gran puyazo del picador de la cuadrilla de Ángel Olmo, ovacionándolo el público albaceteño. También ha sido un gran tercio de banderillas, saludando los subalternos tras su finalización. En la faena de muleta seguía entrando el novillo a los engaños rebrincado, pero a base de someterlo por abajo, le ha logrado propinar alguna tanda sin llegar a calar en los tendidos. Lo mató de una estocada muy habilidosa y cinco descabellos, lo que ha llevado al público a guardar silencio tras el arrastre del novillo.

Filiberto

El segundo de la tarde sale muy bien presentado, donde en muchas plazas lo hubiesen aprobado como toro de cuatro años. Toma solamente una vara, metiendo la cabeza debajo del peto del caballo. El novillero de Calasparra también ha brindado su primer novillo al público albaceteño. Ha empezado su faena desde el tercio sacándoselo a los medios con gran plasticidad. El novillo ha sido noble y ha tomado la muleta de Filiberto con el hocico por el suelo. Tras una serie de tandas por ambos pitones y unos ayudados por alto, se perfila y lo mata de pinchazo hondo y un descabello. Una petición mayoritaria del público le ha hecho merecedor de una oreja.

El quinto novillo de la tarde es aplaudido por el público al salir de chiqueros por su bella estampa. Lo ha recibido muy bien a la verónica. Tras una vara y el tercio de banderillas, Filiberto se ha dirigido al maestro Pedrés y le ha brindado la muerte del novillo. Ha comenzado su faena muy bien, llevándose al novillo a los medios. El novillo estaba muy enrazado y, tanto es así, que en unos de los muletazos ha resultado gravemente cogido el novillero murciano. Tras matarlo su compañero de cartel, el público le ha pedido la oreja con mucha fuerza, pero el presidente se ha negado y se ha llevado una gran bronca del público. Aún así, el público ha obligado a la cuadrilla de Filiberto a dar la vuelta al ruedo.

Álvaro Lorenzo

El tercer novillo ha saltado a la arena con mucho trapío con un peso de 509 Kg. Ha tomado una puya poniéndole el picador la vara en lo alto. Tras un buen tercio de banderillas, brinda su primer novillo al público. Lo ha citado desde los medios, pero el novillo ha tomado la muleta con la cara muy arriba y rebrincando. Álvaro le ha puesto muchas ganas, pero los hachazos que el novillo le soltaba en la muleta, le ha impedido el lucimiento en redondo. Lo más vistoso de la faena ha sido la gran estocada que le ha colocado en todo lo alto, pero le han hecho falta tres descabellos para despacharlo. Silencio en los tendidos tras su arrastre.

El último novillo de la tarde ha entrado en el capote metiendo muy bien la cara por ambos pitones. Ha apretado mucho en el caballo y, tras una vara, cambia el tercio. El tercio de banderillas ha sido muy vistoso y de gran ejecución, saludando los banderilleros montera en mano. Se ha doblado por abajo en su comienzo de muleta muy bien, pero el novillo cabeceaba mucho y no le ha dejado lucirse al novillero. En uno de los muletazos, el novillo se ha vuelto y ha enganchado a Álvaro, pero afortunadamente no ha resultado herido. Una gran estocada en toda la yema, hace doblar al de Pedrés sin puntilla. Por los arrimones que se ha pegado y la gran estocada, ha sido merecedor de una oreja.