Un ‘Via Crucis’ preparado por el grupo de teatro de la propia parroquia y que el año pasado suscitó una gran expectación y emoción en todos cuantos participaron.

El grupo que se encarga de hacer visible las 14 estaciones, son cincuenta actores, muchos de ellos jóvenes. Una celebración que tiene momentos de todo: interpretación, oración, silencio, música en directo y en el que no podía faltar el sonido del tambor.

Con esta representación, las calles del barrio de San Pablo viven una celebración que emociona y transmite valores humanos y cristianos. Los últimos momentos de la vida de Jesús son reflejados desde la narrativa evangélica con ternura y cariño, pero sin adornos envolventes ni estridentes. Una oración que apasiona y no deja indiferente a nadie.

Este Via Crucis está enmarcado dentro de las actividades y celebraciones que la parroquia de San Pablo ha organizado para esta Semana Santa y es celebrado después de las actuaciones de La Pasión por el grupo de teatro de la parroquia, que este año tuvieron lugar en Albacete capital y el la localidad murciana de Cabezo de Torres.