El calor de las miles de personas congregadas en la Plaza de Toros ha sido más que suficiente para combatir el frío del día más especial de la Navidad para los niños y niñas y, sobre todo, ha servido para recordar a , y , en sólo unos segundos, por qué les encanta volver cada año a Albacete: porque el cariño que reciben aquí es impresionante.

Tras haber pasado toda la mañana recogiendo cartas de cientos de niños y mayores en el Ayuntamiento, al filo de las cinco de la tarde y en coches de caballos, han vuelto a escena los tres Reyes recién llegados desde el lejano Oriente, y la Plaza de Toros se ha colmado de gritos y saludos hacia cada uno de ellos, visiblemente emocionados.

Los Reyes Magos nos contaban que Albacete es especial e inolvidable para ellos y que siempre están deseando que llegue este día para regresar aquí; también nos han explicado que se someten a un intenso entrenamiento para estar totalmente preparados en un día tan intenso de trabajo para ellos como éste, y siempre contando con la inestimable colaboración de sus inseparables pajes.

Finalmente, han pedido a todos los niños y niñas que esta noche se acuesten pronto y que no se levanten de la cama hasta que sea de día y, a pesar de llevaban algo de carbón por si acaso, esperan que estas últimas horas antes de la noche mágica sirvan para que quien no ha sido tan bueno este año pueda enmendar sus fallos y haga que ese carbón vuelva a Oriente, junto a ellos.

Emociones a flor de piel ante los Magos y cartas muy especiales

Esos minutos en la Plaza de Toros sirven de veras para percibir cuán grande es la ilusión y el cariño que los niños y niñas de Albacete sienten por los Reyes Magos; algunos por los tres y otros por alguno en concreto, pero siempre capaces de desbordar hasta la más sincera de las emociones y agradecimientos de los más pequeños.