El primer edil albaceteño ha destacado que este reglamento da respuesta a una demanda de toda la ciudad, a la vez que garantiza la transparencia, la igualdad de oportunidades, la seguridad jurídica y la libre concurrencia competitiva, lo que se traduce en un engrandecimiento de la Feria “sin perder su esencia” y la referencia y el orgullo que supone para todos los albaceteños, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

El regidor ha agradecido públicamente el trabajo y compromiso de los grupos municipales del ayuntamiento, así como a los profesionales del servicio de , personificados en su jefe de servicio, , y a la (Fava), por sus aportaciones a este reglamento, todos ellos por su “compromiso y responsabilidad” por hacer más grande la Feria y la ciudad.

Por su parte, el concejal de Feria del Ayuntamiento de Albacete, , ha puesto en valor la necesidad existente de poner orden a un evento en el que la ciudad “se juega mucho” en lo que a proyección, creación y generación de riqueza y empleo se refiere, ya que el reglamento anterior constaba del año 1992 y era “obsoleto”.

El titular de Feria ha destacado que el nuevo modelo está basado en un sistema híbrido en el que, por una parte están las casetas de las entidades sin ánimo de lucro que persiguen un fin social, y por otro lado las que pertenecen a marcas comerciales y buscan un fin lucrativo, momento en el que ha indicado que, en la Feria de Albacete, tiene cabida lo económico y lo social.

Manuel Serrano ha reiterado el agradecimiento de Javier Cuenca, tanto a los grupos municipales como a los trabajadores del servicio de Cultura, así como a la Fava, por su implicación y trabajo en la redacción de este nuevo reglamento.

El edil ha detallado que, con este nuevo documento, se pasa de una adjudicación sin derecho preferente, a que las asociaciones con fines sociales sean las que lo tengan, además de agilizar los procedimientos de adjudicación y asegurar su transparencia.

Por último, el concejal de Feria ha mostrado su orgullo porque este reglamento supondrá hacer “más feria y más ciudad”, no solo en lo procedimental y en reglamentar las adjudicaciones, sino en otros aspectos como los ornamentales, para dar uniformidad, en la seguridad, y en la forma de afrontar inversiones sobre el recinto en los dos próximos años.