Una vez finalizado el paseíllo, el diestro albaceteño , arropado por toreros y profesionales de la tierra, procedía a la lectura de un manifiesto en defensa de la Fiesta Brava y en contra de la Ley aprobada en el Parlamento catalán que prohibirá la celebración de los festejos taurinos en Cataluña a partir de enero de 2012.

Tres toros del ganadero albaceteño Samuel Flores (el tercero, quinto y sexto ordinario de lidia), y tres del segundo hierro de esta ganadería, de María Agustina López Flores, (lidiados en primer, segundo y cuarto lugar) bien presentados, mansos y descastados, que desilusionaron a la afición y complicaron las faenas de los diestros, a excepción del cuarto y sobre todo del quinto, convertido en el mejor del envío.

Con el que abría plaza, aplaudido antes de salir al ruedo, Enrique Ponce lo intentó de todas las maneras. Gracias al esfuerzo y buen hacer del diestro valenciano, consiguió arrancar “olés” en el tendido en el toreo a derechas, ya que con la zurda fue imposible.

Un toro incómodo, exigente, peligroso y con poder, tanto en la faena de muleta como a la hora de matar, que privó a Ponce de conseguir algún trofeo. Al valenciano se le atragantó la espada, recibiendo palmas tras aviso por su actuación después de dos pinchazos y media.

“Yo tenía la esperanza de que al final al toro se le iba a quitar ese cabezazo molesto y se iba a meter más en la muleta, pero cada vez ha ido a peor, sobre todo por el pitón izquierdo que ha sido muy malo. He intentado pulirle y sacarle el mayor partido, solventando los problemas que tenía, y estoy contento de cómo me he visto con el toro porque era muy dificil y complicado por los dos pitones, y si llego a matar bien incluso le habría podido cortar una oreja”, según señalaba Ponce en declaraciones a La Cerca Televisión.

Con el segundo de su lote, que brinda a la afición, el diestro valenciano e se sintió mucho más agusto, muy por encima del toro, aprovechando de manera magistral el buen pitón derecho del animal. Tras estocada, Enrique Ponce paseó una oreja en la Plaza de Albacete, mientras que el toro recibió pitos en el arrastre.

Idéntico premio consiguió su compañero de terna Daniel Luque por la faena realizada al segundo de su lote, sin duda el mejor de todo el encierro, que brindó a la afición.

Las chicuelinas del diestro sevillano en el tercio de quites, arrancaron los aplausos en el tendido. Una sensacional faena que prácticamente realizó desde los medios sobre ambas manos.

Tras pinchazo sin soltar la espada y estocada, Daniel Luque cortó una merecida oreja al quinto de la tarde, recibiendo aplausos en su vuelta al ruedo al igual que el toro en el arrastre.

En su segunda tarde en Albacete, un día después de su presentación como matador de toros en la feria de su tierra, a Rubén Pinar le tocó el peor lote del encierro y poco pudo hacer.

Con el tercero de la tarde, un animal soso y con poco empuje, el diestro albaceteño, tras brindarlo a la afición, puso de manifiesto las dificultades que presentaba el toro a la hora de ligar las tandas en la faena de muleta.

Un ejemplar andarín que además se lo puso complicado cuando se disponía a entrar a matar. Tras tres pinchazos y estocada, Rubén Pinar vió silenciada su actuación.

Con el que cerraba plaza, el diestro albaceteño se peleó sin éxito, ya que tampoco pudo lucirse ni conseguir ningún trofeo.

Un animal manso al que costó picar, destacando después de varios intentos el puyazo realizado por en la suerte de varas, aplaudido de manera decidida desde los tendidos.

En la faena de muleta, Pinar destacó por los esfuerzos realizados ante un toro complicado de embestida rebrincada con el que tampoco pudo hacer gran cosa, saludando tras su actuación después de una efectiva estocada.

De este modo, el diestro albaceteño se marchaba decepcionado de la plaza de su tierra, al no haber podido triunfar en su primera Feria de Albacete como matador de toros, arropado eso sí por el cariño de sus paisanos al abandonar el coso.

La de hoy era sin duda una de las corridas que más expectación había generado en el cartel de la Feria Taurina de Albacete de este año por varios motivos.

En primer lugar, por el regreso del hierro del ganadero albaceteño Samuel Flores a la feria de su tierra tras el éxito conseguido en 2007.

En segundo lugar, por el tirón que desde siempre han tenido los carteles en los que se anuncia Enrique Ponce, sobre todo teniendo en cuenta que en el último festejo de la pasada feria albaceteña tan sólo pudimos verlo matar al primero de su lote, al suspenderse la corrida del día 17 de septiembre por lluvia.

Otro de los motivos que hacían tan llamativo este festejo, era la presentación de Rubén Pinar como matador de toros ante sus paisanos en la feria albaceteña, después de que el pasado año se cayera del cartel por la falta de entendimiento entre su apoderado y la empresa taurina .

Una presentación que tuvo lugar un día antes de lo previsto, al coger la sustitución de Morante de la Puebla en la corrida celebrada ayer en Albacete, convirtiéndose en el segundo torero local, junto a , que hasta la fecha harán el paseíllo dos tardes en la feria de su tierra.

El hecho de que Daniel Luque abriera en 2009 la Puerta Grande de Albacete, era otra de las circunstancias que explicaban la expectación generada ante la celebración de esta corrida. A pesar de ello, el festejo no se desarrolló como en un principio se esperaba, ya que tan sólo Ponce y Luque lograron tocar pelo en el encierro de Samuel Flores, mientras que Rubén Pinar se marchó de la plaza de su tierra una tarde más con las manos vacías.