La sala de prensa de la Diputación Provincial de Albacete sigue siendo un escenario desde el que poner en valor las distintas tradiciones de nuestra provincia y desde el que animar a que sea cada vez más el público que pueda disfrutar de ellas.

En este caso, por las fechas que se aproximan y que ya van desprendiendo aromas de Semana Santa, la cita ha mirado hacia esos días en los que prácticamente cada pueblo de Albacete lleva a gala sus propias tradiciones, culturales y artísticas.

El protagonismo, este miércoles, ha sido para la Semana Santa de Pozo Cañada, localidad representada en esta ocasión por el alcalde de la localidad, Alcaraz, y por el presidente de la Hermandad de Evangelista del municipio, Juan Soria Hernández (que, actualmente, está también al frente de la Junta de Cofradías, cuya Presidencia es rotatoria y ahora recae en él).

A ambos ha querido acompañarles, en primera persona, el presidente de la máxima institución provincial, , con objeto de presentar públicamente tanto el Cartel como el Programa elaborados para la Semana Santa de 2019 en dicho municipio, y que están protagonizados por la propia Hermandad de San Juan.

Segunda Semana Santa como Fiesta de Interés Turístico Regional en Pozo Cañada

Tal y como ha recordado Cabañero, se acaba de cumplir un año de una magnífica noticia para Pozo Cañada que, en marzo de 2018, veía su Semana Santa reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional, tras dos años de intenso trabajo para ello.

Por tanto, ésta es la segunda que el municipio va a disfrutar con esa Declaración que ha situado a Pozo Cañada, por méritos propios, en “el selecto grupo de celebraciones de Semana Santa de nuestra provincia (ya nueve) que cuentan con catalogación de Interés Turístico en alguna de sus acepciones”, ha resaltado el presidente.

Así, actualmente en nuestro territorio, es de Interés Turístico Internacional la Tamborada de Hellín; de Interés Turístico Nacional, la Semana Santa de Albacete capital y de Tobarra; y, de Interés Turístico Regional, las de Agramón, Chinchilla, El Bonillo, La Roda, y Pozo Cañada. “Palabras mayores – ha subrayado Cabañero – porque, detrás de cada reconocimiento, hay muchísima historia, hay tradición, hay grandes patrimonios artísticos y culturales, hay participación, hay costumbres legendarias, y hay oportunidades para esos municipios, para su gente y para el conjunto de la provincia”.

Referente en participación, singularidad y valor artístico

Y es que, hablar de Semana Santa en Pozo Cañada, es hablar de unos días tan especiales en la localidad, que hacen que el número de cofrades inscritos en el conjunto de sus once Hermandades (más de 3.300) sea superior al de vecinos y vecinas que tiene la localidad(unos 3.000).

Tal y como ha explicado el presidente de la máxima institución provincial, a nivel artístico se trata de una Semana Santa que goza de tallas de enorme valor: por ejemplo, las más antiguas (entre las veintitrés que componen esta fiesta), son la de Nuestra Señora de Los Dolores (que data de finales del siglo XVIII y es obra de , discípulo de Salzillo) y la de Nuestro Padre (que esde mediados del siglo XIX, de Santiago Baglietto).

Cabañero ha relatado que, para lograr una Declaración como la que ya tiene la Semana Santa de Pozo Cañada, hay que certificar todas estas cuestiones, pero también hablar de singuralidades que la hagan especial. “Y ésta las tiene, y muchas”.

Entre las más importantes, está la presencia de los llamados ‘socios romanos’ (que, en otros puntos de la provincia, se conocen como ‘los armaos’). En la Semana Santa de Pozo Cañada protagonizan, sobre todo, dos momentos muy llamativos que están entre los más seguidos por el público: uno, tiene lugar en la procesión del Viernes Santo por la mañana, en la Procesión del Encuentro, cuando impiden el paso de la Virgen (de Nuestra Señora de Los Dolores) en tres ocasiones, para evitar que se acerque hasta nuestro padre Jesús Nazareno para verlo. El otro de los instantes, sucede el sábado de Gloria, durante la misa, cuando se tiran al suelo al ver que Cristo ha resucitado.

Pero también esta Semana Santa es singular por su Procesión del Silencio, en la noche del miércoles, cuando el Vía Crucis transcurre en la más absoluta oscuridad en uno de los momentos más solemnes y más seguidos por la gente.

Y es que es importante resaltar, como ha hecho Cabañero, que “estas procesiones, duplican la población de Pozo Cañada (que, además, cuenta con un sector hostelero muy preparado, y que se va a beneficiar cada vez más, de esta Declaración)”.

Ingredientes de una Semana Santa llena de historia

Por su parte, tanto Francisco García como Juan Soria, han puesto en valor a las once Hermandades y trece imágenes, protagonistas de seis procesiones, de esta Semana Santa que cuenta más de 150 años de tradición, así como a las cinco Bandas de Cornetas y Tambores.Participa todo el pueblo que hacen que la música sea también un aliciente importante de esta Semana Santa, con la Agrupación Musical ‘La Primitiva’, que en 2017 cumplió cuarenta y cinco años, ayudando a su esplendor.

Ahondando más en sus tradiciones, han subrayado sobre los ‘socios romanos’ que son característicos en Pozo Cañada por su indumentaria singular: un morrión con adorno de flores y cintas (se trata de un casco, dorado o plateado); vestimenta negra, con peto, cinturón y un mantón de manila, que cambia de color en función de la procesión: negro en Viernes Santo y blanco o de color el Domingo de Resurrección; la pica (lanza) se golpea en el suelo durante las procesiones con un ritmo y un ruido característicos.