La inauguración de estas jornadas ha corrido a cargo del presidente del , y del presidente de la Diputación de Ciudad Real, , interviniendo Cabañero como ponente en la Mesa Redonda sobre “El papel de las Diputaciones en el medio rural”, junto con los presidentes de la Diputación de y de , y , respectivamente.

Santiago Cabañero ha felicitado a los organizadores de estas Jornadas porque a su juicio, plantea uno de los retos fundamentales del siglo XXI para las zonas rurales como son su propia supervivencia.

“La despoblación -dijo- el envejecimiento demográfico de nuestros pueblos, la masculinización del campo y el desequilibrio entre las zonas urbanas y rurales está desencadenando una crisis social, económica, social, cultural y medioambiental que por la complejidad en sus soluciones exige un auténtico Pacto de Estado que debe incluir una mayor financiación municipal, pero no a a través de una mayor capacidad recaudatoria sino por la vía de las transferencias del .

Cabañero explicó que la provincia de Albacete cuenta con una población de 396.987 habitantes, de los cuales, el 75% residen en los siete municipios más poblados y el resto en los 80 pueblos restantes, lo que da muestra del considerable desequilibrio demográfico existente.

En este sentido informó que el 28% de la población albaceteña vive en 23 municipios de menos de 500 habitantes y un total de 47 municipios de los 87 con los que cuenta la provincia, posee densidades de población inferiores a los 10 habitantes por km/2 y 32 están por debajo de los 8 habitantes por km/2, límite por debajo del cual se considera desierto demográfico.

Para el presidente de la Diputación el peligro de desaparición de estos municipios no solo supone una catástrofe demográfica, sino también la pérdida de un patrimonio histórico, etnológico, artístico, cultural y medioambiental y el abandono de 1.741 km cuadrados de la superficie, lo que supone el 11% del territorio provincial.

Cabañero alertó sobre las graves consecuencias de la reducción de la cartera de servicios municipales sobre el despoblamiento rural debido a la entrada en vigor de la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera y así se demuestra en el ya detectado proceso de concentración en las cabeceras de comarca, donde los ciudadanos buscan una mayor calidad y frecuencia de los servicios públicos.

El presidente de la Diputación también abogó por medidas de discriminación positivas para la revitalización de nuestras zonas rurales y el freno a su crisis porque no se puede tratar igual a los que son desiguales ni legislar igual realidades distintas.

“Estoy convencido -añadió- que las soluciones para las zonas rurales vendrán cuando las ciudades entiendan y asimilen que su despoblación también les afecta de forma negativa a ellas y afirmó que la población urbana debe superar la visión y misión que asigna a las zonas rurales como zonas de ocio y esparcimiento porque de lo contrario desaparecerán. “Los pueblos no pueden convertirse en los mini parques temáticos para los urbanitas, porque si desean encontrar vida los fines de semana -afirmó- deberán asegurar las condiciones que permita esa vida a sus pobladores durante el resto de la semana.

Cabañero también aludió a la brecha digital como otro factor de desigualdad y discriminación entre el mundo rural y el urbano y señaló que las iniciativas locales de emprendimiento en las zonas rurales, las cooperativas, la actividad agraria y ganadera y el desarrollo turístico, va ligado inexorablemente a este recurso que no solo supone un freno a la creación de riqueza, sino que es un elemento fundamental para el desarrollo de la misma.

Como conclusión sobre el papel de las Diputaciones, Cabañero precisó que mantener las comunicaciones entre los municipios y los grandes núcleos urbanos, garantizar el acceso a las carteras de servicios públicos básicos, empoderar a la mujer en el medio rural, promover la digitalización y el empleo y colaborar de forma estrecha y sin paternalismos con los agentes de desarrollo local deber ser la hoja de ruta de las Diputaciones para vertebrar social y económicamente sus territorios y reparar la discriminación respecto a la igualdad de oportunidades entre el mundo urbano y el mundo rural.

Por último expuso en su ponencia algunos ejemplos de buenas prácticas realizados por la Diputación de Albacete como ha sido la creación junto a los de la Mesa de Desarrollo Rural destinado a crear una plataforma participativa que una a todas las entidades con capacidad de actuación sobre los territorios rurales.

En este apartado también se refirió a un proyecto piloto de telepresencia implantado en el Consorcio de Consumo que permite a través de un equipo informático accesible desde su propio municipio, que los ciudadanos contacten con técnicos de consumo para consultar y tramitar sus reclamaciones, así como enviar documentos por procedimiento electrónico sin necesidad de efectuar desplazamientos así como al Consorcio de Servicios Sociales que presta atención en los propios pueblos a más de 2000 usuarios en ayuda domiciliaria y servicio de comidas.