Unos 200 conceptos dan vida y contenido a ‘Mi Primer Diccionario de Economía y Finanzas’, una obra fruto de la colaboración de 19 profesores de Economía y Finanzas que se marcaron el reto de familiarizarnos con términos que andan cada día entre nosotros, en nuestras vidas, y que resultan determinantes para que nos sepamos desenvolver con éxito en casi todo tipo de situaciones y desde las edades más jóvenes.

“Queríamos acercar la Economía y las Finanzas a las aulas, a unos niveles educativos más tempranos como la Educación Secundaria Obligatoria -ha explicado uno de sus autores y coordinador de la obra, -; ya en el Bachillerato impartimos docencia desde tiempo, pero desde hace unos cinco o seis años también se ha atribuido la docencia de la Economía, las Finanzas y el Emprendimiento en la E.S.O., y esta obra que hoy presentamos con 200 términos en la que colaboramos 19 autores y coordinamos Juan y yo, seguro que va a ser de gran utilidad, no digo como para evitar una posible futura crisis, pero sí para estar mejor formados y para hacer más llevaderas las Finanzas dentro de la Economía familiar”, ha añadido.

La idea de crear este Diccionario tan diferente a los convencionales surgió en 2014: a raíz de la celebración de unas Jornadas de Emprendedores, Juan Pedro Molina tuvo la idea de empezar a trabajar sobre un proyecto orientado a los más jóvenes con este tipo de conceptos, y a él se unió un grupo de profesores de Economía y Finanzas de Castilla-La Mancha poniendo sobre la mesa una serie de términos y tomando ya primeros contactos con editoriales hasta que, unos 2 años y medio después, la obra ha visto la luz.

“La coordinación no ha sido tarea fácil; fue un reparto de términos, reflexiones sobre si sacábamos anexos o no, si añadíamos ejercicios… no es tampoco un diccionario al uso, lleva muchas más cosas y tiene unos valores añadidos distintos a lo que es un diccionario tradicional; pensamos que es una obra que puede ser muy válida para las personas mayores y también para los jóvenes, por supuesto”, ha explicado , el otro coordinador y también autor de este libro.

Emilio Ontiveros: “No se puede entender el mundo si no se tiene una visión mínima, conceptual, de lo que ocurre en la economía y en las finanzas”

‘Mi Primer Diccionario de Economía y Finanzas’ cuenta con un prologuista de excepción: el catedrático de Economía de la de Madrid y presidente de Analistas Financieros Internacionales, Emilio Ontiveros, convencido de que una suficiente ‘alfabetización económica y financiera’ (en los jóvenes y en los que ya no lo son tanto) es vital no sólo para que no nos engañen sino para que comprendamos el mundo del que somos parte.

Ontiveros ha calificado el proyecto de este Diccionario como “un empeño encomiable desde muchísimos puntos de vista”, incidiendo en que “tener una correcta educación, una alfabetización económica (y, sobre todo, financiera) suficiente, es la condición necesaria, en primer lugar, para que a uno no le engañen pero, en segundo lugar, para poder comprender la propia dinámica del mundo (porque lo que ocurre en el mundo, nos guste o no nos guste, tiene unas motivaciones económicas y financieras importantes)”.

Por esto, considera que el hecho de que “a los chavales, desde los niveles bajos de enseñanza, se les empiece a familiarizar con conceptos y con ideas económicas y financieras, es un propósito similar al que pretende enseñar el código de la circulación; aquel axioma clásico de ‘ser cultos para ser libres’ se aplica hoy en mayor medida a los conocimientos económicos y financieros: no se puede entender el mundo si no se tiene una visión mínima, conceptual, de lo que ocurre en la economía y en las finanzas”.

Y, yendo un paso más allá, ha añadido que “sería bueno que ese mismo empeño que se ha hecho aquí, se extendiera a las personas mayores, aquellas que combinan la ignorancia o el analfabetismo financiero o económico con la ansiedad sobre un futuro que no siempre garantiza la renta suficiente para sobrevivir”.

Ojalá obras como ésta proliferen, para calmar esa ‘ansiedad’ y para alfabetizarnos en un ‘idioma’, el económico y financiero, en el que todos crecemos aunque (por desgracia) en demasiadas ocasiones, muchos sin llegar a comprenderlo. Para esos (y para todos, en general), nunca estará de más hacerse con su primer Diccionario de Economía y Finanzas.