El curso, con capacidad para 200 profesionales, está dirigido, principalmente, a médicos que estén en contacto directo con pacientes que presenten arritmias cardíacas o sean portadores de dispositivos de estimulación cardíaca, tanto para su tratamiento agudo como en el seguimiento a largo plazo, ha informado el Sescam en un comunicado.

También pueden inscribirse, a través de la plataforma SOFOS, facultativos de Urgencias, Cardiología, Medicina Familiar y , Medicina Interna, , y y Residentes de Cardiología, Residentes de Medicina de , , y . Así como alumnos de la Facultad de Medicina de Albacete a partir de 4º curso.

El objetivo del curso es mejorar el conocimiento de los profesionales sanitarios que están en contacto directo con pacientes que sufren o que tienen riesgo de presentar arritmias cardíacas. Se pretende realizar una actualización en el diagnóstico, tratamiento agudo y seguimiento de los pacientes con arritmias auriculares y ventriculares.

En el curso se abordarán aspectos relacionados con los trastornos del ritmo cardíaco con el fin de mejorar el conocimiento aplicado a la práctica como los mecanismos básicos de las arritmias, el manejo farmacológico y no farmacológico de las taquicardias supraventriculares o la taquicardia ventricular en el paciente sin cardiopatías.

Se contará con la participación del electrofisiólogo , reconocido profesional que hablará sobre el estado actual de la ablación de la fibrilación auricular. Además se presentarán varios casos clínicos para generar debate, intercambio de experiencias y sugerencias.

La Unidad de Arritmias del Servicio de de Albacete tiene una dilatada experiencia en el tratamiento de las arritmias. Cada año realizan unas 150 ablaciones de arritmias cardíacas, una técnica que incorporó la Unidad hace diez años y que, desde hace cinco, se realizan en arritmias complejas, lo que ha permitido disminuir la derivación de pacientes del Área de Albacete a otros centros sanitarios para realizar este procedimiento.

La Unidad está formada por tres cardiólogos, cuatro enfermeras y una auxiliar de Enfermería. Precisamente, dos de estas enfermeras se ocupan de una consulta en la que se revisan de forma periódica los dispositivos implantados. Cada año en esta consulta se realizan unas 4.000 revisiones.