La Semana Sin Humo es una actividad comunitaria de prevención y promoción de la salud dirigida a disminuir la prevalencia del tabaquismo en la población general. Se va a celebrar desde el pasado 25 hasta el próximo 31 de mayo y este año se ha elegido el lema “Recupera la inspiración”.

Esta campaña cuenta con el apoyo del SESCAM, la Dirección General de , la Diputación de Albacete y está promovida por el Grupo de Abordaje del Tabaquismo de la Sociedad Castellano-Manchega de Medicina Familiar y Comunitaria. Los profesionales sanitarios quieren sensibilizar a la población sobre el problema del tabaquismo, tanto activo como pasivo, además de incrementar el número de intervenciones de deshabituación tabáquica a pacientes fumadores y prevenir el inicio del consumo en los más jóvenes.

Para incidir más en el importante mensaje, las Áreas Integradas de Albacete y han distribuido distinto material impreso donde se informa a los pacientes, con consejos para dejar de fumar. Pero además, el martes 28 se va a realizar una serie de paseos saludables por Albacete, en los que participarán profesionales sanitarios de los Centros de Salud y que acabarán en el Parque de Abelardo Sánchez. A la llegada del paseo se enseñarán ejercicios de estiramiento y se ofrecerán consejos sobre hábitos saludables relacionados con el ejercicio físico y la deshabituación del tabaco.

La práctica deportiva puede ayudar a dejar de fumar y contribuye a luchar contra la principal causa de mortalidad evitable en nuestro país. De hecho, en España se producen 52.000 muertes anuales relacionadas con el consumo directo de tabaco, mientras que el consumo pasivo provoca entre 1.500 y 3.000 defunciones al año. En Albacete, el 26,3 por ciento de la población es fumadora, según datos de los organizadores de esta campaña.

Es posible abandonar el cigarrillo, tal y como demuestran las encuestas. Durante estos días también se han instalado mesas informativas e incluso se está intercambiando fruta por cigarrillos. Igualmente, se explica a la población la necesidad de establecer un “empaquetado genérico”, como medida reguladora del consumo de tabaco, y de sensibilizar a administraciones y sociedad sobre el daño que producen otras formas de fumar como la cachimba o el váper, y sobre la recomendación de respetar los espacios libres de humo, de no fumar en viviendas y la posible prohibición de fumar en el interior de vehículos en presencia de niños.