OBSERVACIÓN: Si quieren conocer en profundidad lo que es esta plataforma de ‘Albacete Concejo Abierto’ pueden hacerlo a través del vídeo que se adjunta. En él podrán ver una interesante tertulia que seguro no les pasará desapercibida.

Dentro del espacio Tertulianos en la Red que les venimos ofreciendo con asiduidad desde el Grupo Multimedia de Comunicación La Cerca, a través de su televisión on line, hoy hemos tenido la oportunidad de presentar una plataforma ciudadana que, con el nombre de “Albacete Concejo Abierto”, lleva ya algún tiempo movilizándose y organizándose en Albacete con el fin de hacer de esta ciudad un habitáculo más comunicativo, más social, más limpio, más humano, más bello, más estético… que se preste más a la convivencia y reunión de la ciudadanía. En definitiva, a otra forma de hacer ciudad que una a sus gentes de manera personal en busca del diálogo y el consenso.

Aspectos todos ellos que están pasando a un segundo plano en un mundo cada vez más sumido en la digitalización de la comunicación, en las redes sociales y en la falta de rasgos humanos y personales que confluyan en la apertura de conversaciones tendentes a construir unas ciudades más socializadas, humanas y personalizadas.

Para hablar de esta plataforma ciudadana de “Albacete Concejo Abierto” hemos contado en esta ocasión con algunos de sus propulsores: Miguel Lucas, profesor de Historia y Antropología y José Julio del Olmo, profesor de Biología y miembro de Ecologistas en Acción.

Hemos de señalar, no obstante, que, tal y como nos indican nuestros contertulios hoy, la gran “cabeza pensante” de toda esta idea es Manuel Pérez Castell, filósofo, gran urbanista social y anterior alcalde de Albacete que dejó huella de manera especial por sus esfuerzos para hacer de esta ciudad una urbe más personalizada y más participativa en sus calles y plazas.

MANIFIESTO DE ‘ALBACETE CONCEJO ABIERTO’

“¡A la calle!, que ya es hora de pasearnos a cuerpo y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo

Con este titular, sacado del poema de Gabriel Celaya escrito en 1955, de nombre ‘España en Marcha’, editado dentro del poemario general “Cantos Íberos” del referido autor, los impulsores de esta plataforma ciudadana de ‘Albacete Concejo Abierto’ han enviado a distintos medios de comunicación de Albacete el siguiente manifiesto que reza así:

Cuando las calles y plazas, los espacios privilegiados donde siempre ha transcurrido la acción social, están siendo relegados por las redes sociales a un segundo plano, se hace más necesario que nunca resignificar esos lugares como ágoras de una nueva -y antigua- sociabilidad vecinal. Una de las consecuencias de la globalización y de internet ha sido la desaparición del “cara a cara” y de la territorialidad en las relaciones humanas por lo que nuestros paseos, alamedas, parques, jardines, plazas y otros espacios públicos y simbólicos parece que no tienen razón de ser. Arquitectos y urbanistas y políticos construyen y remodelan pueblos y ciudades privilegiando lo que se ha venido en llamar los “no lugares”, es decir espacios de tránsito impersonales similares en cualquier lugar del mundo en los que es imposible el callejeo. Y ello sin olvidar la subordinación del peatón al automóvil.

Siendo conscientes de este hecho y queriendo aportar algunas reflexiones y sugerencias para nuestra ciudad, ALBACETE, un pequeño grupo de personas venimos reuniéndonos periódicamente en casas y bares a modo de “semillas pensantes” para intentar que calles y plazas tengan su protagonismo social ahora y en el futuro. En esa citas surgió el nombre de “Albacete, Concejo Abierto”, con la idea de que las plazas fueran y actuaran como un eje vertebrador de la belleza (la estética, tan olvidada en las ciudades) y la bondad (la ética, desaparecida del vecindario). Decidimos, entonces, que había que contar este proyecto a más personas y que inspirará el camino que nos lleve a implicar en el futuro a toda una ciudad en las decisiones que más le afectan.

Nos interesa, sobre todo, qué podemos hacer para conseguir que esa participación estuviera dictada por algo que no se puede poner en entredicho, tal es el caso de la estética. Llevar la belleza a través de las artes (pintura, escultura, música, teatro y las demás bellas artes) a las plazas es tarea de todo el vecindario.

A los albaceteños y albaceteñas os vamos a pedir que nos congreguemos en nuestras plazas y calles alrededor de este, por ahora, solo sentimiento y busquemos a las personas para que habiten de forma más ética y estética los adoquines del ágora.

Los espacio públicos como consolidación y expansión de la Democracia a través de la comunicación de masas

Los espacios públicos se han erigido en la actualidad en tribunas para la expansión de la comunicación y la opinión pública, sobre todo a partir del año 2011, en el que diferentes movimientos ciudadanos se manifestaron en los espacios públicos más relevantes del mundo reclamando una democracia más abierta y participativa. Aquella conciencia social encontró el mejor altavoz posible a través de los espacios públicos y las plazas que, con el apoyo de las nuevas vías de comunicación global, permitieron a los ciudadanos hacer públicas sus reivindicaciones políticas. De esta manera, las modernas ágoras se volvieron -o mejor dicho, recuperaron- su papel original como lugares impulsores de la próspera comunicación social y política, una función que ya durante la antigua Grecia habían desarrollado los espacios públicos de aquel tiempo.

La comunicación pública y su dominio no son nada nuevo que haya surgido ahora con el gran desarrollo de la comunicación de masas. Todo lo contrario, la comunicación actual es heredera de toda una tradición literaria y retórica que viene de muy antiguo.

Las ágoras en la antigua Grecia y Roma eran espacios públicos y su función de cara a la ciudadanía era la estar abiertas a la comunicación. A partir de aquí toma una relevancia esencial la ágora, como el verdadero centro neurálgico de la polis, el espacio común donde el hombre interactuaba con los otros y fundamentaba la vida pública de aquel tiempo.

Espacios como el ágora, los gimnasios, las escuelas y los teatros fueron testimonios físicos de la oratoria de las grandes figuras del pensamiento griego, que trasladaron desde aquellos espacios sus ideas al conjunto de la población. Allí, el dominio del discurso y la comunicación era una necesidad para poder participar en la actividad política y social griega. No extraña, pues, que historiadores, filósofos y rétores (de retórica) de la Grecia clásica pusiesen su atención en la forma más adecuada de comunicarse desde aquellos espacios comunes, convertidos en tribuna para la filosofía y las reivindicaciones políticas.

A su tiempo, este auge de la comunicación pública y la idoneidad de estos espacios para divulgar la fuerza de la palabra libre se potencian gracias al desarrollo del sistema democrático, un contexto que permitía participar a los ciudadanos en igualdad de condiciones en los asuntos de la polis.

Pero, a pesar de que este contexto abierto y participativo era terreno adobado para la expansión de la democracia, Platón detectará aspectos críticos y vulnerables. El filósofo ateniense fue bien consciente de la manera en la que los espacios públicos representaban una inmejorable situación para que los rétores más hábiles en el manejo del discurso público pudiesen influir en la Asamblea en favor de sus propios intereses. El filósofo Platón cuestiona los elementos propios del sistema democrático contextualizándolo en la retórica, el discurso y la sociedad de aquel tiempo, abierta y plural, pero fácilmente manipulable por los rétores más diestros.

Someter todos estos elementos a la perspectiva de la democracia ha supuesto cerrar adecuadamente el desarrollo de esta investigación: no podemos entender el desarrollo político ni comunicativo del ser humano sin la relación que tiene con el espacio público de la polis.

Cualquier intento de limitar el acceso de los ciudadanos a los espacios comunes de la ciudad es un retroceso y comportará la pérdida de su función más valiosa.


De las ágoras, de las urbes, de la belleza, ética y estética de nuestras ciudades, de la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones que después llevan a cabo nuestros dirigentes… en resumen, de la ciudad que queremos para Albacete, hemos hablado en nuestros ‘Tertulianos en la Red’ de hoy con Miguel Lucas y José Julio del Olmo en este primer programa dedicado a ‘Albacete Concejo Abierto’. Un primer programa que esperamos y deseamos que no sea el último sino una serie de los mismos, contínuos en el tiempo, que ayuden entre todos a construir ese Albacete que acerque más a sus vecinos y que ayude a darle alma, corazón y vida a la ciudad.

OBSERVACIÓN: Si quieren conocer en profundidad lo que es esta plataforma de ‘Albacete Concejo Abierto’ pueden hacerlo a través del vídeo que se adjunta. En él podrán ver una interesante tertulia que seguro no les pasará desapercibida.

MÁS FOTOS DE ALGUNAS DE LAS PLAZAS Y PARQUES DE ALBACETE