M.R.G., detenido en la tarde este pasado lunes 4 de junio por su relación con la muerte de una mujer ese mismo día en una vivienda de la calle Blasco Ibáñez de Albacete, ya ha pasado a disposición judicial.

La titular del Juzgado de Instrucción nº 3 de Albacete ha decretado para él prisión provisional comunicada y sin fianza.

A M.R.G. se le imputa de forma provisional como presunto autor de un delito de asesinato y de un delito de incendio

El procedimiento, que está bajo secreto de sumario, continúa instruyéndose en sede judicial.

Una mujer de 39 años era asesinada en su domicilio, en el número 66 de la calle Blasco Ibáñez de Albacete. La voz de alarma la daba, pasada la una y media de la tarde del lunes, el padre de la víctima llamando a emergencias el encontrar el cuerpo sin vida de su hija, con evidentes signos de violencia y heridas de arma blanca.

Inmediatamente agentes de la se desplazaban hasta el lugar de los hechos, donde también acudieron sanitarios y efectivos de la , así como miembros del . Poco después de las cuatro de la tarde, se procedía al levantamiento del cadáver al que, posteriormente, le fue practicada la autopsia.

El revuelo se hizo evidente en la zona desde esos primeros momentos, donde ya se barajaba la posibilidad de que el presunto autor de la muerte hubiera sido un hombre que, en el pasado, habría tenido un vínculo con el entorno familiar de la víctima, y de que incluso el crimen estuviera relacionado con un incendio que, esa misma mañana, se había producido en otro punto de la ciudad (en un edificio de la calle República Dominicana) y que sería la casa de ese presunto autor.

A pesar de que desde el primer momento se descartó que se tratara de un caso de violencia de género, es posible que ésta sí sea, indirectamente, el trasfondo de lo sucedido. No obstante, al no tratarse de su pareja o ex pareja, esta mujer no se encontraría jurídicamente entre las consideradas como víctimas de la violencia de género, si bien son muchas las voces que vienen reclamando que sean reconocidas como tales las victimas colaterales que el terrorismo machista deja en muchos casos (entre los que podría acabar estando éste). El procedimiento, sometido a secreto de sumario, continúa instruyéndose en sede judicial, por lo que aún no se puede arrojar más luz sobre la relación entre el presunto autor y la víctima ni sobre el móvil que pudo llevarlo a, presuntamente, asesinarla.