Los grupos municipales del PSOE e IU presentarán de forma conjunta una moción, que será debatida en el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Albacete, que se celebrará mañana, en la que se posicionan a favor de que el uso del casco para ciclistas en vías urbanas prosiga siendo voluntario y no se convierta en obligatorio, tal y como contempla implantar la DGT en el nuevo Reglamento General de Circulación.

En esta moción, PSOE e IU sí valoran y reconocen que en el borrador en el que trabaja actualmente la DGT se incida en la necesidad de disminuir el tráfico urbano, la promoción del uso de la bicicleta y el refuerzo de la seguridad vial.

Asimismo, en la propuesta, que fue presentada por el concejal socialista y la portavoz municipal de IU, , también se propone a la FEMP que reconozca la no obligatoriedad del uso del casco entre los usuarios de la bicicleta en ciudades, de la misma manera que ya reconoce la no obligatoriedad de los ciclistas a circular por la derecha del carril; y al Ayuntamiento de Albacete a que señalice y asuma las labores de educación vial pertinentes para que las bicicletas circulen por el centro del carril, favoreciendo así la seguridad de los ciclistas en las vías urbanas que dispongan de un solo carril de circulación por sentido.

Además, en la moción se establece la necesidad de limitar la velocidad máxima para la circulación de vehículos en el casco urbano a 30 Km/h. en aras a favorecer la seguridad de los ciclistas que transitan por la ciudad de Albacete y se insta al a reconsiderar su planteamiento inicial y a que tenga en cuenta las opiniones de los usuarios, asociaciones pro-bicicleta y profesionales del sector para implantar medidas de seguridad activas con objeto de mejorar la prevención de accidentes de ciclistas.

Tanto Emilio Sáez como Victoria Delicado argumentaron que esta propuesta es sensible al esfuerzo que durante los últimos años han realizado muchos municipios españoles, entre los que figura Albacete, para fomentar el uso de la bicicleta entre sus ciudadanos como medio de transporte y ocio, como se pone de manifiesto a través de la señalización y adecuación de carriles específicos para las bicicletas o la puesta en funcionamiento de servicios municipales de alquiler de bicicletas.

Un esfuerzo que también ha contribuido a mejorar la movilidad dentro de los núcleos urbanos, la calidad del aire y la salud pública y que podría verse comprometido sí el nuevo Reglamento en el que trabaja la DGT introduce la obligatoriedad del uso del casco para los ciclistas, que afectará negativamente tanto al uso del servicio público de alquiler de bicicletas como al de la bicicleta particular. Circunstancia que también afectaría a los negocios y puestos de trabajo directamente relacionados con el sector de la bicicleta, como consecuencia de la más que probable caída de la demanda.

Entre los argumentos que ofrece esta moción para no introducir la obligatoriedad del casco, se alude a que en países europeos, con un elevado uso de este medio de transporte, como son Alemania, Dinamarca, Francia, Reino Unido, Italia, Países Bajos y Portugal, no se exige su uso en tramos urbanos.

A esto se suma que estudios recientes, como el publicado el pasado mes de mayo por profesores de la , evidencian que la imposición del casco no tiene ningún efecto mensurable en el número de lesiones graves sufridas en la cabeza cuando se toman en consideración las tendencias existentes o datos iniciales.

Durante su intervención, Emilio Sáez recordó como durante el año 2011 se produjeron en toda España casi 3.500 accidentes en el que se vieron implicados ciclistas, la mayoría de los cuales se produjeron en carretera, donde es obligatorio el uso del casco.

Además, argumentó el edil socialista, el casco homologado para ciclistas, técnicamente no suele evitar este tipo de lesiones, especialmente, cuando se producen daños causados por atropellos de vehículos de motor, que constituyen la mayoría de los accidentes graves. De hecho, informó que en 2011 hubo 457 fallecidos por accidente de tráfico en zona urbana, de los que 12 eran ciclistas y de ellos solo 3 murieron por daños craneoencefálicos. Hecho que demuestra, concluyó el edil socialista, que la solución al problema debe ser global y pasa por incrementar la seguridad del tráfico urbano.