Sebastián Castella

El primero de la tarde es de la ganadería de “Lozano Hermanos”, de nombre “Fogonero”, colarao ojo de perdiz y de 527 kg. de peso. emplazado sin obedecer a los capotes. Toma una vara desordena y Castella cambia el tercio. Ovación para el picador de la cuadrilla de Castella. El francés comienza su faena desde el tercio con un toro complicado desde los inicios de la lidia. Se lo lleva a los medios, pero el toro tira hachazos tras cada muletazo. Sebastián lo intenta por ambos pitones, pero el toro es muy complicado para la lidia. Entra a matar en la primera entrada y pincha. El toro se le hace imposible a la hora de entrar a matar y tiene que emplear cuatro pìnchazos y seis descabellos antes de que el toro doble. Pitos tras el arrastre para Sebastián Castella.

El 4º toro de la tarde, Jilguero, nº 24, negro, 558 kg, serio y muy bien presentado como toda la corrida de Montalvo. Segundo del lote de Sebastián Castella que lo lancea vistosamente con el capote en el mismo centro de la plaza, atisbando el francés que tenía condiciones para el triunfo y brindando la faena al público. Faena de muleta que comienza Castella con unos emocionantes pases cambiados en los medios, para a continuación propinarle tres magníficas series por el pitón derecho en las que el animal prácticamente arrastró el morro por la arena. Por el pitón izquierdo, aun ligando un par de series de calidad, la embestida no era igual de limpia, perdiendo un poco de intensidad la faena. Ya en las postrimerías intenta algún circular de espaldas y algún que otro natural a los que el toro ya no responde con el mismo fuelle, por lo que Castella se va a buscar la espada propinando el que hasta el momento ha sido el mejor y más contundente estoconazo de la feria, que ya de por sí solo valía una oreja. El toro cae sin puntilla y dos merecidas orejas que le aseguraban la Puerta Grande de “La Chata” al francés.

Miguel Ángel Perera

El segundo de la tarde es un toro apretado de carnes de la ganadería de Montalvo, de nombre”Zagalín”, de pelo negro y 522 kg. de peso. Entra al caballo apretando y derriba al picador tras tomar una vara. banderillas muy desordenador al hacerse el toro con el terreno de los banderilleros. Perera se ha enfrentado a un toro muy complicado de trastear. El extremeño le da sitio y logra cuajarle alguna tanda por el derecho con sabor. Por el izquierdo se hace aún más complicado y no consigue ligar ninguna tanda con claridad. Después de una tanda por el pitón derecho se cuadra con la espada y pincha en la primera embestida. Es en la segunda cuando le mete una estocada algo caída y dobla sin puntilla. Silencio para el extremeño tras el arrastre del toro.

El 5º toro de la tarde, Danzarín, nº 11, de 572 kg. y adornado con la antaño frecuente y hoy escasa capa, de berrendo aparejado. Grandón y cuajado como todos sus hermanos. Bueno toreo de Perera a la verónica para recibir al toro. Un puyazo largo en el que el animal no se emplea demasiado y unos buenos pares de banderillas que obligan a desmonterarse a los de Perera. Faena de muleta que brinda al publico por intuir que disponía de mas toro del que a la postre resultó, si bien el comienzo prometió con tres series de muletazos largos marca de la casa que se fueron diluyendo en las siguientes series al perder algo de chispa la embestida del animal. Rozando ya la sosería, el animal casi no quería pasar bajo el trapo de Perera que se dispone a finiquitar a su segundo toro. Pinchazo y una casi entera atravesada. Dos descabellos y ovación para agradecer la predisposición del diestro.

José Garrido

El tercero de la tarde es de la ganadería de Montalvo, de nombre “Auxiliador”, de pelo negro y 556 kg. de peso. Buen recibimiento con el capote por parte de Garrido, propinándole una tanda de verónicas y media muy aplaudida desde los tendidos. Una vara toma el de Montalvo antes de que José cambie el tercio. Lidia en banderillas muy desordenada. Garrido coge la montera y brinda al público albaceteño su primer toro. Inicia su faena con unas trincheras que hacen aplaudir al público. El extremeño le baja la mano por el pitón derecho y logra la ovación de la plaza. Por el izquierdo también le corre la mano larga y logra el clamor del público. Una estocada algo trasera le hacen merecedor de la primera oreja de la tarde.

El 6º toro de la tarde, Pelegrino, negro listón y con 495 kg. de romana, el más chico del encierro pero bien armado, quizás el que más de los cinco que han saltado de Montalvo. Trasteo de Garrido con capote que no aportó nada al conjunto de la faena y un puyazo bien ejecutado por parte del varilarguero de la cuadrilla. En banderillas muestra el toro lo que se le veía venir encima a Garrido. En los primeros lances de rodillas ya estuvo a punto de liarlo viéndose comprometido y no solo que no fue capaz de hacerse con el toro en un infructuoso trasteo al que el de Montalvo respondía calamocheando bruscamente, si no que afloró en toda su dimensión la mansedumbre que venía queriendo esconder, reculando ante los toques de Garrido hasta cruzar prácticamente la plaza “marcha atrás”. No desiste el torero, valentísimo, exponiendo de forma innecesaria, pues no había nada que rascar que no fuese un buen susto. No le deja ni posicionarse a matar, pasando los minutos y retorciéndose más aún la situación. Le entra como buenamente puede con una estocada trasera y caída que no lo mata. El definitivo y tercer descabello tumbó al toro con el segundo aviso ya cumplido. Por los pelos no se le va a Garrido el de Montalvo escoltado por los bueyes. ¡Una perla (valga la ironía) que le correspondió a Garrido para cerrar la tarde!. Silencio en los tendidos.