Atrás quedó . La expedición Álex Txikon-AMIAB “Una historia de superación” ya ha dejado la capital de Nepal para dirigirse en primer lugar a Lukla en avión, un vuelo interior en una pequeña aeronave con capacidad para 16 pasajeros. Tras pernoctar en la localidad de Phakding, el siguiente objetivo fue Namche Bazaar, un pueblo de 2.000 habitantes ubicado en mitad del valle del Khumbu y conocido como “la puerta del Himalaya”, un lugar de paso obligado para los alpinistas y repleto de bazares, cafés, tiendas y pequeños albergues de montaña.

Hasta el momento no se ha producido ningún incidente desagradable por parte de ningún miembro de esta expedición compuesta por 11 himalayistas expertos (Álex Txikon, Óscar Cardo, Jonatan García, , , , , , , y ), el fotógrafo Álvaro Sanz, los escaladores nepaleses Pasang Sherpa y Chhepal Sherpa, y los montañeros gallegos e Íñigo Gutiérerez, desplazados desde España por carretera y que escalarán el junto al resto. Junto a ellos, los deportistas con discapacidad de AMIAB , y , acompañados por los monitores , , y .

“Fue un vuelo precioso contemplando desde el cielo las grandes montañas del Himalaya, vimos el Manaslu, Shisha Pangma, Ama Dablam, , Nuptse, Lhotse y el Everest. Aterrizamos en Lukla, en el aeropuerto más peligroso del mundo, con una pista de tan sólo 450 metros de longitud y una gran inclinación, calculamos que unos 12 grados. Tras ordenar toda la caravana de yaks y repartir las cargas entre estos poderosos animales, recorrimos siete kilómetros a pie antes de llegar a Phakding en el que fue el primer día de trekking, una caminata que nos llevó algo más de dos horas”, cuenta el alpinista Óscar Cardo desde el Himalaya.

Con Pasang Temba, un mito de la montaña

“Poco antes de Phakding pudimos vivir uno de los momentos más emotivos cuando nos encontramos con Pasang Temba, un personaje que es historia viva del alpinismo de nuestro país, pues escaló el Everest en 1980 junto a Martín Zabaleta, la primera cima de esta montaña para el alpinismo español”, explica Óscar Cardo. “Compartimos en su casa unos chapatis y té con leche. Nos preguntó por viejos amigos suyos con los que escaló como Mari Ábrego y Xabier, personas que desgraciadamente ya no están entre nosotros. Ramón Portilla, Álex Txikon, Javier Palacios de Amiab y yo mismo estuvimos con él un par de horas inolvidables”.

Tras pasar la noche en Phakding (2.650 m) comenzó la primera etapa dura, cruzando varias veces el río Dhud Khosi a través de puentes tibetanos, estructuras colgantes suspendidas a varios metros sobre el lecho del valle. Desayuno de mantequilla con chapatis, el sencillo pan sin levadura típico de la zona, a primera hora y la jornada comenzó con el sol ya asomado en el cielo. “Nos ha sorprendido el calor, de hecho hemos estado andando sólo con una camiseta térmica y un forro polar fino. Llegamos a Monjo, ya a 3.000 metros de altura, para realizar el último check point antes de entrar al Parque Nacional de Sagarmatha, el nombre originario del Everest en el idioma nepalí”, relata el Cardo.

“La última subida antes de Namche Bazaar tiene un desnivel de 450 metros que no deja apenas descanso, a lo que debemos sumar la altura a la que nos encontramos, por lo que el corazón hace que las pulsaciones se disparen. Cada uno subió a su ritmo, llegamos al lodge y nos reunimos alrededor de la estufa a comentar la jornada. Estamos todos bien, salvo algún pequeño problema estomacal que se resuelve con la medicación apropiada”, concluye Óscar Cardo.

En la próxima jornada permanecerán en Namche Bazaar (3.450 m) para aclimatarse a la altura, disfrutando de espectaculares vistas del Everest y gozando de tiempo libre para callejear y visitar los asombrosos mercados tibetanos. El siguiente objetivo será Tyanboche (3.867 m), antesala de la montaña más bella del planeta, el Ama Dablam.