Imposible condensar en una pieza todos los grandes titulares que ha dejado, pero aquí van algunas muestras de ese sello suyo (y de su equipo de trabajo), tan personal y (esperamos) tan revulsivo. Para empezar, explicando por qué ha dicho ‘sí’ al Alba.

Entre ir y no ir… siempre elegir ir

“Yo siempre les he dicho a mis jugadores donde he estado que, cuando tienes una propuesta y te ilusiona, entre ir y no ir, siempre elijas ir; y estos días muchos de ellos han estado bombardeándome con mensajes recordándome mis propias palabras: entre venir y no venir, he venido”, ha señalado.

“De aquí conocía muchas cosas: su estadio, su Ciudad Deportiva, me ha tocado jugar, venir con equipos… realmente en esta vida estamos para disfrutar cada segundo y cada momento y para mí es maravilloso venir aquí a entrenar y a colaborar en este proyecto tan ilusionante que ellos me plantearon; tiene un futuro muy bonito, y me ha tocado la suerte de poder venir a colaborar con todos y ayudar para que en un futuro el en , puede que ahora o más delante, esta vida nunca sabes cómo te puede sorprender… No estamos más que de paso y hay que vivir cada segundo a tope, y he aceptado súper encantado y súper ilusionado: aquí estoy para colaborar y hacer un trayecto en Albacete”, ha añadido el míster.

Quique Martín: “Si todos tenemos ‘el coco’ limpio, rendimos mejor en nuestro trabajo; el aspecto mental para mí es muy importante, por él empieza todo; desde ahí, es ayudar a los futbolistas a desarrollar su talento”

Conocía cosas, como ha señalado, pero esta mañana en la primera sesión de trabajo que ha tenido oportunidad de compartir con la plantilla ha podido palpar más sensaciones y trazar las primeras líneas de su ‘plan de acción’… desde lo mental:

“Conocía mucho pero hoy hemos estado más cerquita y ya percibes más cosas; hay algunas que me han sorprendido muy agradablemente y que son muy interesantes; otras cosas es cuestión de trabajo, de hábitos nuevos, y de intensidad, sobre todo: es innegociable, en el fútbol hay que ser intenso en todo: en ataque, en defensa, en la creación… no hay tregua”, ha avanzado.

“Si todos tenemos ‘el coco’ limpio, rendimos mejor en nuestro trabajo; el aspecto mental para mí es algo muy muy muy muy importante, por ahí empieza todo; desde ahí, es ayudar a los futbolistas a desarrollar su talento”, ha asegurado.

“Podemos ser una banda, pero tenemos que ser una banda organizada; vamos a tener alegría, vamos a trabajar y nadie es más que nadie; jugaremos y habrá partidos que perdamos y otros que perderemos; vengo a sacar lo mejor de cada uno”, ha añadido.

“Estamos en una competición que exige máxima intensidad en entrenamientos, en partidos… esto es una carrera de fondo, es muy larga la y en los ocho últimos partidos te juegas el campeonato. Todo el mundo tiene que dar diez pasos al frente y afrontar la realidad pura y dura; no hay respiro”.

Quique Martín: “Les he bajado a la realidad: estamos penúltimos; pero hay otra realidad: estamos a 7 puntos del Playoff”

Quiere transmitir a todos y cada uno de sus jugadores lo que él siente en sus propias carnes: que son unos privilegiados y hay que trabajar para mantener lo que tienen en la mano:

“La base de todo es la constancia y el cada día ser mejor, porque somos unos privilegiados; lo tienes en la mano, que no se te escape”, ha indicado.

Y la realidad (toda la realidad) es lo que ha expuesto esta mañana a su nueva plantilla (a la que anímicamente también ha analizado): “Desde las 12 de la mañana, anímicamente están muy bien; antes no sé cómo estaban… les he bajado a la realidad: estamos penúltimos; pero hay otra realidad: estamos a 7 puntos del Playoff”, ha indicado.

¿Piolín o Calimero?

Vivir la vida cada segundo, trabajar, y elegir ser ‘Piolín’ en lugar de ‘Calimero’; sabe muy bien cuál es ‘el destino’ de los entrenadores y, a la vez, ‘la gasolina’ para seguir trabajando y dejando todo por cada equipo que dirija:

“Los entrenadores… a mí también ‘me empapelaron’ hace un año… sabemos que en un momento dado te ‘empapelan’, y en otro te dan trabajo en otro lado, esto está montado así. Hoy sales de aquí y mañana entras allí; yo pasé mi mes ‘encabronado’ en casa después de aquello y luego me dije ‘¿tú qué quieres ser, qué quieres hacer?’ y cogí el coche y he pasado meses haciendo 40.000 km viendo partidos en mil sitios… por alguno me he encontré a Nico –Rodríguez- y quién me iba a decir que hoy íbamos a estar aquí trabajando juntos”, ha contado.

“Hay que tener claro si quieres ser Piolín (y vivir a tope y feliz) o Calimero (y estar triste, asustado, con miedo por todo…) Yo quiero ser Piolín; me gusta esto. Quiero, quiero, quiero y voy a querer hasta que casque, porque estoy a gusto, me encanta; no tengo escapatoria: me tengo que matar por el Alba”, ha señalado despertando las risas de todos.

Quique Martín llega convencido de que empatizará con la afición

El anterior míster tuvo (como él mismo confirmó) algunos problemas para empatizar con la afición del Alba. Quique Martín, de momento, parece que no tiene eso entre sus planes (y apunta maneras de, también en esto, llevar razón):

“Iniciamos hace tres años un recorrido un grupo de trabajo en el que me he rodeado de gente muy interesante: gente joven que está muy interesada en el fútbol, y somos un equipo: ellos aportan muchísimas cosas buenas; yo aporto mi experiencia, mi facilidad para empatizar con la gente; mi trabajo en coaching ha hecho poner en mi mochila una serie de ideas que me han hecho mucho en esto, en poner empatía”, ha relatado.

¿Qué pasará el domingo? “Vamos a cenar esta noche, y luego vamos a ver qué desayunamos mañana…”

Su primer encuentro será este domingo, a las 12 de la mañana, en casa frente al Lorca. ¿Qué veremos?

“’Je ne sais pas’: vamos a cenar esta noche, y luego vamos a ver qué desayunamos mañana… El domingo… procuraremos que el equipo trabaje bien, pelee, se ilusionen; mínimo dar el do de pecho. Hay que ganar, ganar y ganar, y luego ya vendrán momentos de brillantez” ha relatado hablando de lo poco que vale tener la mayoría de la posesión en partidos que se acaban perdiendo.

Pura energía, Quique Martín llega, en principio, hasta final de temporada, lleno de ganas (como han comprobado) y seguro de que todos los integrantes de su plantilla darán no uno sino varios pasos al frente y se van a batir porque “no hay respiro”.