En primer lugar, el paso de Martínez Arroyo por el territorio Albacete le ha servido para rubricar el acuerdo que ha sido posible alcanzar entre los regantes de Cancarix y de Agramón para el reparto entre todos de los 2 hectómetros cúbicos de agua que, en un principio (y por el decreto aprobado en su día por el ) sólo iba a beneficiar a grandes terratenientes.

Una “apuesta decidida por los regadíos sociales”

Tras la derogación de dicho decreto por parte del actual Gobierno, comenzaron unas negociaciones que han derivado en este acuerdo hoy firmado y que, como nota fundamental, tiene el cambio de filosofía de la política de agua regional en favor de los denominados ‘regadíos sociales’.

“Nuestra apuesta es decidida a la hora de favorecer en cuanto podamos a los regadíos sociales, aquellos que verdaderamente generan riqueza y recursos en el territorio en el que se encuentran” ha subrayado el consejero, que ha señalado que en esa misma línea caminará la próxima orden de ayudas que se pondrá en marcha para las Comunidades de Regantes de Castilla-La Mancha y en la que ha manifestado que los regadíos sociales saldrán beneficiados.

Acuerdo “casi total” en torno a las ZEPA

También el consejero ha avanzado algunos matices del “acuerdo casi total” alcanzado este martes (10 de enero) durante en la última reunión (se han producido cerca de 27 con todos los ‘actores’ implicados) con las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA en torno a los Planes de Gestión de las Zonas ZEPA.

“Entre todos nos hemos podido convencer -ha apuntado Martínez Arroyo- de que es fundamental poner en marcha estos Planes de Gestión que son importantísimos porque dotarán de a los agricultores de una seguridad jurídica de la que hasta ahora carecían”; así, el consejero ha hablado de la importancia que se quiere dar “a la agricultura de conservación, porque consideramos que es vital en la lucha contra el cambio climático, por eso en las Zonas ZEPA van a ser perfectamente posibles prácticas de siembra directa de agricultura de conservación; además hay gran acuerdo en torno a los cultivos herbáceos, donde se plantean unas ayudas de 208 euros por hectárea para las que son imprescindibles estos Planes de Gestión”.

Si bien Martínez Arroyo también ha reconocido que “el acuerdo, aunque casi total nunca será completamente bien visto por todos los agentes implicados” porque, por ejemplo en el caso de los cultivos leñosos, las organizaciones agrarias hubieran deseado más de lo logrado (si bien el consejero ha matizado que se ha avanzado mucho hacia sus pretensiones, aunque sea legalmente imposible alcanzarlas de manera total).

“En la reunión de ayer se logró fijar mucha más superficie de la que había, pero es necesario poner un máximo (porque nos obliga a ello la propia normativa europea); no obstante, estamos convencidos desde el Gobierno de que no se llegará a ese máximo, si bien está el compromiso de hacer un seguimiento de esto a través de una mesa de diálogo para revisar si fuera preciso aumentar la superficie”, ha concretado el consejero sobre el que es el mayor ‘escollo’ en las negociaciones en torno a las ZEPA.

Martínez Arroyo recuerda a la ministra que “no queremos que se usen pozos de Hellín para llevar agua a

En materia de agua, Martínez Arroyo ha expuesto que recientemente en una reunión se explicó a la ministra de Agricultura las posiciones de Castilla-La Mancha (que, hoy concretamente, volverá a recordarle en un nuevo encuentro nuestra consejera de Fomento).

Para empezar, se pretende “que se cuente con la opinión de esta región en la toma de toda decisión” y, ya específicamente en el caso de los pozos de sequía en la zona de Hellín para llevar agua a Murcia, la postura del Ejecutivo autonómico también fue explicada de manera clara (y, ha asegurado el consejero, la ministra fue “bastante receptiva” a la misma): “Le dijimos que no queremos que se usen pozos de Hellín para llevar agua a Murcia porque en este momento no tiene sentido y no es necesario y porque si el Segura precisa de agua, también la necesita en su cabecera”, ha indicado.

Además, ha recordado el Real Decreto de sequía de hace año y medio relacionado con los pozos de Hellín, y que suponía una inversión de 30 millones de euros. El consejero habló de ese Real Decreto a la ministra y le recordó que, si el 25% de la cuenca del Segura está en Castilla-La Mancha, nuestra región debe recibir un 25% de esos 30 millones de euros con el fin de invertirlos en infraestructuras hidráulicas necesarias en nuestra tierra, una cantidad con la que Martínez Arroyo ha manifestado que “nos conformaríamos”.

El consejero, satisfecho en materia de política forestal

Finalmente, la visita también ha permitido al consejero conocer personalmente a los funcionarios dedicados a la política forestal y medio ambiental en la provincia de Albacete, afanados especialmente en una lucha contra incendios de la que Martínez Arroyo se encuentra satisfecho por los resultados positivos a partir de medidas concretas en favor de un más intenso trabajo en prevención (por ejemplo, tras la decisión de que los técnicos de GEACAM estén contratados todos los meses del año realizando tareas en este sentido).