En un acto ágil y sencillo que ha contado con la presencia de, entre otras muchas personalidades políticas y sociales, el presidente de Castilla-la Mancha () y el presidente de las Cortes Regionales (), Pedro Antonio Ruiz Santos ha tomado posesión de su nuevo cargo como delegado provincial de la Junta de Comunidades en Albacete.

Ruiz Santos ha prometido esta responsabilidad bajo la fórmula usual que, después, ya en su primera intervención, no ha dudado en ampliar añadiendo pinceladas propias sobre lo que espera hacer de esta nueva etapa para él que ha dicho asumir “con responsabilidad y humildad”, empeñado en “trabajar con rigor y buscando siempre el diálogo”, conforme a lo establecido en la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía de Castilla-la Mancha, “con el horizonte de ir avanzando hacia mayores derechos para la ciudadanía”, destacando que “la austeridad no ha de ser nuestro cuaderno de bitácora” y que “nuestra política ha de ser una brújula de solidaridad” y destacando que, en este nuevo reto que se le plantea, abogará “por la unidad y el trabajo conjunto y en equipo”.

El ya delegado provincial de la Junta en Albacete ha aludido a que éste no es el primer cargo que ostenta pero que para él “siempre es el primero a la hora de defender los intereses de todos los albaceteños”, comenzando por cumplir con el gran objetivo de “trabajar contra el gran drama social del desempleo” con medidas concretas, como ese Plan de Choque que ya el presidente García-Page anunciaba para este próximo mes de agosto.

Pero, además, Ruiz Santos no ha dejado de referirse a otras que, ha resaltado, también serán sus ‘luchas’ sociales, por ejemplo, por un Albacete libre de fracking, por el compromiso con la Sanidad y con la Educación o en materia de agricultura, tema sobre el que este próximo lunes mantendrá la primera de sus reuniones de trabajo junto al alcalde de con regantes de esa zona (afectados por una de las últimas decisiones que, en materia de agricultura, hizo efectivas el al convertir en regadío unos terrenos no exentos de polémica); y es que, tal y como ha subrayado el delegado, “cuanto antes se empiece a hacer cosas, antes se revertirá la situación” en frentes como esos.

García-Page: “Es más fácil pasar de delegado de la Junta a senador que de senador a delegado de la Junta”

En la misma línea se ha referido, tras él, el presidente de Castilla-la Mancha. Emiliano García-Page ha elogiado las capacidades de Ruiz Santos para esta nueva responsabilidad que, le ha advertido, le va llevar mucho tiempo atender. Le ha avisado que “es más fácil pasar de delegado de la Junta a senador que de senador a delegado de la Junta; tu familia (y tú) lo vais a notar, esto te va a llevar mucho tiempo, va a mermar tu capacidad y calidad de vida (y ya me encargaré yo de que sea así…)”, ha bromeado.

Y es que casualmente, tanto García-Page como Ruiz Santos han compartido como senadores su etapa inmediatamente anterior a la que ahora han abierto. Y al precisamente no ha querido dejar de referirse el presidente de Castilla-la Mancha afirmando que “el debate sobre plantearse si el Senado debe seguir o no es razonable… pero antes que cuestionar su utilidad o continuidad, creo que estamos más obligados que nunca a lograr que, de una vez por todas, el Senado cumpla con la función que le tiene encomendada la Constitución en pro de los intereses de los ciudadanos”.

García-Page: “Al final de la legislatura le habremos dado la vuelta absoluta al problema del paro”.

García-Page también ha instado a ser ágiles a la hora de comenzar a trabajar por la gente porque “cuatro años pueden parecer muchos, pero son pocos para muchas cosas” como las que hay que hacer. Por ejemplo, en materia de empleo, donde ha avanzado que pronto (con la participación económica de Diputación y Ayuntamientos) estará listo su anunciado Plan en pro del empleo digno asegurando estar convencido de que “al final de la legislatura le habremos dado la vuelta absoluta al problema del paro”.

También el presidente ha anunciado de emprender otras medidas, por ejemplo, encaminadas a la eficiencia (y la eficacia) de la Administración para con los ciudadanos, a través de la posibilidad de aunar todas las gestiones que estos necesiten hacer en “una edificación única, moderna y funcional” en cada capital de provincia, algo que no ha anunciado como una “medida cerrada”, sino que “se va a estudiar”.

Por último, García-page ha pedido a Ruiz Santos, fundamentalmente, dos cosas: cercanía a la hora de “recibir a todo el mundo” y honestidad, cuestiones que, como los mandamientos, ha resumido en uno sólo: que sea como es porque, tal y como ha concluido, “yéndole bien al delegado nos tiene que ir bien a todos”.