Tal y como ha explicado la psicóloga clínica responsable del programa, , el embarazo y el posparto son periodos sujetos a importantes cambios físicos, psíquicos, relacionales y contextuales que pueden vivirse por la mujer como eventos estresantes difíciles de afrontar y que pueden precipitar, acentuar o cronificar un trastorno mental.

“La idealización que se tiene de la maternidad, el estigma que rodea la enfermedad mental, la presión social y el hecho de que algunos síntomas físicos propios del embarazo o posparto se solapen con los psíquicos, puede dificultar en ocasiones el reconocimiento de la psicopatología de este periodo”, ha señalado la psicóloga, quien ha reconocido que, “muchas mujeres por culpa, vergüenza o desconocimiento, niegan o minimizan los síntomas y el malestar en general que les acompaña en esta etapa”.

Para Martínez, estas situaciones son muy vulnerables puesto que el embarazo y el posparto son periodos decisivos para el desarrollo del bebé y para el establecimiento del vínculo entre él y la madre.

“Este vínculo va a ser fundamental para el desarrollo no solo físico del bebé, sino también para que pueda ir organizando su funcionamiento psíquico. El cómo la madre experimente este periodo va a influir en una adecuada vinculación con él”, ha añadido Martínez.

De ahí que el Programa de intervención psicológica perinatal se desarrolle con un doble objetivo, uno terapéutico, para la mujer y otro preventivo, para el bebé. El programa está dirigido tanto a la mujer con trastorno mental de inicio en el embarazo o posparto hasta el primer año de vida del bebé, como a mujeres en tratamiento psiquiátrico que se queden embarazadas.

La finalidad es la detección e intervención precoz de la psicopatología materna durante ese periodo y de los factores que puedan dificultar un vínculo saludable entre madre e hijo, que hagan más vulnerable la futura salud psicosocial del bebé.

UN TOTAL DE 45 CASOS ATENDIDOS

Desde la puesta en marcha de este programa en la , ubicada en el , se han atendido 45 casos nuevos, de los que 27 correspondían a la etapa prenatal y 18 a la etapa postnatal.

Según datos de la Guía del National Institute for Health and Care Excellence (NICE), se estima que entre el 10 y el 20 por ciento de las mujeres desarrollará problemas de salud mental durante el embarazo o los primeros años después del nacimiento del bebé, siendo la depresión y la ansiedad los más frecuentes. El 50 por ciento de los episodios de depresión posparto comienzan, en realidad, en el embarazo