Dermatología es una especialidad de gran actividad, pues las lesiones en la piel, órgano de mayor extensión del cuerpo, son muy frecuentes entre la población. No en vano, este mismo Servicio atendió durante 2015 a 2.729 nuevos pacientes, ha informado el (Sescam) en un comunicado.

Desde mayo, y gracias a la inversión del , el Servicio de Dermatología de Villarrobledo cuenta con un nuevo equipo de fototerapia del que se han beneficiado 20 pacientes, 10 de los cuales ya han curado su patología. Son pacientes con psoriasis, dermatitis atópica, liquen plano, prurigo nodular, esclerodermia, linfoma cutáneo, granuloma anular generalizado, alopecia areata, vitíligo y erupción polimorfa solar, entre otras enfermedades, que gracias a este nuevo equipo de fototerapia ha resuelto la patología de los pacientes en el 80 por ciento de los casos.

Aunque es el verano la época en la que los ciudadanos están más concienciados sobre los cuidados de la piel, las profesionales del servicio villarrobledense insisten en que “cualquier momento es bueno” para realizar una revisión de lunares y, en caso de notar cambios, acudir al médico.

La doctora María Encarnación Gómez considera que es fundamental tomar conciencia de la importancia de proteger la piel de los rayos del sol, independientemente de la época del año. Se recomienda utilizar “fotoprotectores solares altos, gafas de sol, sombreros y ropa adecuada”. Y es que la prevención, una vez más, se presenta como la mejor medicina para evitar la aparición de un melanoma y otros cánceres cutáneos.

Según la responsable del servicio de Dermatología del Área Integrada de Villarrobledo, la irregularidad en la forma, la asimetría, el color no homogéneo, un tamaño mayor de seis milímetros, el sangrado o la inflamación pueden ser a veces signos de sospecha. Si esta sospecha existe es importante acudir al médico de familia para que éste valore la lesión y derive al servicio de Dermatología a aquellas que considere sospechosas.

CONSULTA DERMATOLÓGICA

Precisamente sobre los antecedentes familiares de posibles tumores cutáneos será por lo primero que preguntarán a los pacientes que acudan por primera vez a una consulta dermatológica. Para realizar una correcta historia clínica habrá que conocer también posibles factores de riesgo de cáncer de piel como historia de quemaduras solares en la infancia, exposición solar frecuente y enfermedades o tratamientos que provoquen una depresión del sistema inmune. De ahí, la importancia de las actividades de educación para la salud realizadas desde Atención Primaria. La recomendación es clara: protegernos del sol todo el año y no sólo en época estival.

Durante la exploración, el personal sanitario del servicio de Dermatología se fijará en el fototipo cutáneo del paciente, es decir, el color de la piel, el pelo y los ojos. Posteriormente se examinarán los lunares del paciente combinando características clínicas con ayuda de un dermatoscopio manual o con una videocámara. “Estos aparatos permiten visualizar en profundidad, de manera no invasiva, lesiones de la piel a través de una lente que amplifica la imagen y mediante un sistema de iluminación con luz polarizada elimina la reflexión de la luz cuando incide en la capa córnea”, ha explicado.