A los detenidos se les atribuyen nueve delitos de robo con fuerza en cajeros automáticos, siete delitos de robo y hurto de uso de vehículo a motor, un delito de falsificación de placas de matrícula y un delito de pertenencia a grupo criminal.

La operación se inició a raíz de varios robos cometidos entre los meses de enero y marzo, en las provincias de Alicante, Albacete, València y . Esta cercanía entre las provincias, hizo que los agentes sospecharan que el grupo criminal podía estar ubicado en el sur de la provincia de Alicante.

Según la Comandancia provincial, se constató que se trataba de un grupo de personas de nacionalidad albanesa afincadas entre Gran-Alacant () y Almoradí. Asimismo, los agentes determinaron que este grupo de personas se desplazaba de madrugada por vías secundarias, con vehículos de placas de matrícula dobladas, hasta llegar a una nave industrial o polígono y sustraer un camión pluma.

Posteriormente, se acercaban hasta el cajero seleccionado, colocaban unas eslingas de amarre o elevación y arrancaban el cajero con la pluma del camión.

Para los desplazamientos contaban con vehículos lanzadera, que vigilaba las entradas y salidas de las vías para detectar cualquier presencia policial. Una vez llegaban al lugar lo suficientemente alejado, fracturaban el cajero con radiales y otras herramientas hasta sacar su botín.

Los agentes les atribuyen el robo por este método en Altea, y Santa Pola, en Alicante; Bèlgida y Llanera de Ranes, en València; Socovos (Albacete); y Almendricos y Campos del Río, en Murcia.

Al parecer, el pasado viernes día 14 de junio, cometieron su último robo en Archivel (Murcia). Esa misma madrugada, la Guardia Civil detuvo a los siete integrantes del grupo y recuperó de forma íntegra los 48.000 euros del cajero y el camión pluma.

En los registros domiciliarios practicados —uno en Santa Pola y tres en Almoradí—, se incautaron 14.500 euros, diversa maquinaria, radiales, hachas, mazas, pasamontañas, sistemas de transmisiones, pasamontañas, chaquetas, guantes, eslingas de amarre y seis vehículos empleados en la comisión de los delitos.

La investigación, ha señalado la Guadia Civil, ha resultado bastante complicada por su “elevada planificación”, por las medidas de seguridad que tomaban y porque “no dejaban ninguna pista que permitiera su identificación”.

Los detenidos son cuatro albaneses, dos serbios y un español. Tras la detención fueron puestos a disposición judicial, que ordenó el ingreso en prisión sin fianza de todos ellos, excepto del hombre español, que había colaborado en ocultación de los vehículos.

Esta operación ha sido dirigida por los Equipos de Policía Judicial de la Guardia Civil de Crevillent y de Almoradí, y han contado con el apoyo de la (USECIC) de y efectivos de la .