La Tómbola de Cáritas Diocesana de Albacete, una de las citas ineludibles para la ciudad, abre sus puertas un año más. En esta ocasión lo hará poniendo a la venta 552.665 papeletas, detrás de las cuales, explica , secretario general de la Institución, “no solo hay premios, sino empleo, dignidad, formación y esperanza para muchas de las personas al lado de las cuales trabajamos”.

Como cada año, la Tómbola sigue evolucionando. Cambia su aspecto físico, incorporando este año nuevas persianas con tintes manchegos, o un escaparate cada vez más vistoso, pero también los premios que se entregan, y que cada edición tratan de ser más novedosos. Además de los tradicionales productos de alimentación, seña de identidad de la Tómbola desde sus principios, este año hay más de 135.000 premios directos que incluyen circuitos de hidroterapia, cenas en restaurantes de Albacete, gafas de sol, productos manchegos como vino, queso, cerámica o estancias en casas rurales. Este año tampoco faltarán productos de las empresas de inserción de la , como desayunos, tapas y productos de Romero Comercio Justo, las plantas de interior de Viveros El Sembrador, o estancias en Cortijo Covaroca, juntando las dos palabras que componen el nombre de este albergue ubicado en Nerpio.

Raúl Ruíz, responsable de la Tómbola, recordaba además que todas las papeletas son importantes porque con ellas se puede conseguir juntar la palabra Cáritas y conseguir alguno de los premios especiales que se ofrecen, y también participar en los tres sorteos que se realizarán en el transcurso de la misma, donde se podrán conseguir un ordenador portátil, una tablet, un juego de electrodomésticos, una moto o un coche. Solidaridad, empleo, ilusión y nuevas oportunidades

La Tómbola es posible cada año gracias a la colaboración de la ciudadanía, al trabajo desinteresado de cerca de 350 personas voluntarias que se implican a lo largo de todo el proceso, y de más de 200 empresas de la provincia que cada año colaboran. Además supone una oportunidad laboral para 17 personas, 10 de ellas procedentes de la bolsa de empleo de Cáritas, que durante dos meses estarán trabajando en mostrador y en almacén.

Un espacio abierto, de encuentro y de historia donde poder conocer más de cerca trabajo de la Institución y una forma apoyar los diferentes proyectos y programas que Cáritas lleva a cabo en la provincia acompañando y mejorando la calidad de vida de las personas más vulnerables.