Las investigaciones comenzaron tras una llamada ciudadana que alertaba de la existencia de estos cadáveres en la explotación, lo que hizo que una patrulla del Seprona de Munera (Albacete) se desplazara hasta el lugar y comprobara la veracidad de esta llamada, según ha informado la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha en nota de prensa.

Esta patrulla pudo observar que, efectivamente, había varios cadáveres de ganado ovino dispersos por la explotación, algunos carbonizados y otros en distinto estado de descomposición. Por esta razón, se planificó una inspección conjunta en la que intervinieron agentes del Seprona y veterinarios adscritos a la , de la localidad también albaceteña de La Roda.

Tras una entrevista con la persona encargada de la explotación ganadera, se observó en el interior de un establo la presencia de cadáveres de ovejas entre el resto de animales vivos, que se encontraban desprotegidos de las inclemencias meteorológicas y carentes de alimentación, lo que llevó a la imputación de estas tres personas.

Las diligencias han sido entregadas por el Seprona en el Juzgado de Instrucción número uno de Casas Ibáñez (Albacete).