Además de en Albacete, las estafas se habían producido también, según se desprende de la operación, en las provincias de , , Cuenca, Guadalajara, , , , , , y .

El subdelegado del Gobierno en Albacete, , y el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Albacete, , han dado este martes los detalles de la que se ha denominado como ‘Operación Chickpea’, en rueda de prensa en la Comandancia.

La investigación se inició, han explicado, a raíz de una denuncia de un vecino de (Albacete), que informaba haber realizado unos meses antes una importante venta de garbanzos, “por valor de 42.000 euros”, pero que no se le había pagado por el supuesto comprador.

ACTUACIÓN “COMPLEJA”

Los agentes del equipo de de esa localidad trataron de identificar al presunto estafador y constataron que la trama era más importante de lo que inicialmente se pensaba, por lo que el subdelegado, Francisco Tierraseca, ha aplaudido “la labor de la Guardia Civil, porque se trataba de una actuación muy compleja”.

Lo que se hacía, ha explicado el teniente coronel, era concretar una venta con alguna empresa del sector, a la que no se le pagaba, e incorporarla a un mercado ilícito. Las legumbres se vendían después “a un precio muy inferior” a su valor de mercado y se pagaban los beneficios a ese ‘vendedor’ a través de diversas cuentas bancarias de varios países de , en concreto, Rumania, Gran Bretaña e Irlanda.

El que realizaba esas compras fraudulentas a los productores, que “tenía residencia en Alicante”, era “el cerebro de la organización”, ha explicado Rodrigo, y lo hacía simulando que era “un alto ejecutivo” de empresas para las que, además, creaba dominios en Internet. Algo que hacía, además, bajo varias identidades falsas.

Un segundo integrante de la banda, también detenido, era el que recibía la mercancía impagada y la ponía en circulación en el mercado ilícito y a un precio mucho más bajo, y el dinero lo ingresaba en las cuentas mencionadas, y a nombre de una tercera persona.

Como consecuencia de las investigaciones, se localizó al cabecilla de la organización y se registró su vivienda, donde se encontró un ordenador portátil, dispositivos de almacenamiento externo y electrónicos y tarjetas y documentos bancarios relacionados con entidades afincadas en los países afectados por las estafas.

DELITOS

Con todo lo aprehendido, se consiguió atribuirles a estas tres personas —de 37, 40 y 67 años de edad— la presunta comisión de 125 hechos delictivos, entre ellos, 32 presuntos delitos de estafa, “cinco de ellos intentados”, 38 presuntos delitos de blanqueo de capitales y 37 de falsificación de documentos.

El teniente coronel jefe de la Comandancia albaceteña ha concretado que las cantidades estafadas superaban el millón de euros, en concreto, “ascienden a 1.300.000 euros”, y se ha bloqueado, en esta operación, una cuenta bancaria en un banco en Irlanda con un fondo de 2 millones de euros.

El subdelegado del Gobierno en Albacete, además de felicitar la labor de los cuerpos de seguridad, ha subrayado la importancia, y la dificultad de esta operación, ya que “se han tramitado cinco comisiones rogatorias internacionales” con varios países relacionados con las estafas, y, al tiempo, una investigación patrimonial para conocer el patrimonio real de las entidades afectadas.

El teniente coronel ha confirmado que, de los tres detenidos, “dos se encuentran en prisión, uno en España y uno en Rumania”, y el tercero está en libertad, pero encausado judicialmente.