Los datos publicados por el reflejan claramente un descenso del desempleo (1233 personas registradas como paradas menos en junio respecto a mayo, situando el nivel en 33962 personas), motivado por el impulso en el sector servicios (turismo y comercio) durante la temporada estival.

No obstante, detrás de los resultados en términos de registro del desempleo y mejora de la afiliación, se esconden circunstancias enquistadas en el mercado de trabajo español.

En primer lugar, para , hay que revertir la trayectoria del empeoramiento de la calidad en el empleo, marcada por más precariedad, derivada del abuso de la temporalidad y de la contratación a tiempo parcial involuntario. UGT muestra también su preocupación por el paro juvenil y la precariedad de su empleo, así como por el paro de larga duración de las personas de más de 55 años, que dada la imposibilidad de reengancharse al mercado de trabajo están condenados a la pobreza por la falta de cobertura en el desempleo y la caída de las cotizaciones, circunstancia que provoca pensiones de miseria tras decenas de años de cotización.

Por su parte, la protección de las personas sin empleo se ha ido reduciendo en estos años, debido al desmantelamiento del sistema de protección por desempleo: la tasa de cobertura ha caído, desde 2010, más de 25 puntos, hasta situarse en el 52%. Un hecho que incrementa el riesgo de pobreza y exclusión social entre los hogares.

En este sentido, las políticas de protección por desempleo deben reforzar y ampliar las prestaciones contributivas y asistenciales, aumentando el grado de cobertura y de atención a las personas más desprotegidas. UGT recuerda que es crucial revisar el actual sistema de protección al desempleo, con el objetivo de corregir las insuficiencias, siempre en el marco de la mesa de diálogo social.