El balance de este primer año de trabajo en el hospital almanseño es muy positivo, puesto que la actividad ha aumentado de forma considerable, pasando de 3.000 atenciones de media al año a casi 5.000, además de ofrecer la prestación de forma integral en el mismo espacio físico, según ha informado la Junta en nota de prensa.

En la actualidad, la Unidad atiende a casi 300 personas y, durante ese año, se han abierto 122 historias nuevas. En este dispositivo, coordinado con el Mental de la Gerencia de Atención Integrada de Almansa, se realiza un abordaje de adicciones con sustancia y sin sustancia. Según los datos que maneja la Unidad, lo más frecuente es la adicción al alcohol seguida de la adicción a la cocaína, cannabis y juego patológico.

El equipo de profesionales está formado por especialistas de Psicología, Trabajo Social, Psiquiatría y Enfermería de . Tal y como han destacado las propias profesionales, que integran la Unidad de Conductas Adictivas, el Hospital ha permitido normalizar la adicción como una patología que se debe diagnosticar y se puede tratar, en este caso, de forma multidisciplinar.

De hecho, cuando un paciente llega a es esta Unidad el primer contacto lo tiene con la trabajadora social quien realiza una primera valoración del caso, de su situación, para derivarlo según sus necesidades al resto de profesionales de la Unidad. El acceso de los pacientes a la UCA se realiza desde Atención Primaria o a través de una interconsulta desde otras especialidades hospitalarias.

En Castilla-La Mancha existe una Red Regional de Unidades de Conductas Adictivas formada por nueve dispositivos. Concretamente, la de Almansa ha sido la última unidad en sumarse a esta red gracias a su implantación en el hospital.

En 2017, el Servicio de Salud de la región y el Ayuntamiento de Almansa firmaron un convenio de colaboración mediante el que el Servicio de salud asumía el control y la gestión de este dispositivo.