Este domingo se celebró la décima de las rutas organizadas por la Diputación Provincial. Se denominaba “Castellar de y Arco de San Pascual”, un lugar privilegiado y lleno de historia, en un bello entorno natural. Comenzaba a las 9:00 de la mañana, desde el aparcamiento que hay en el Castellar. Con una dificultad técnica media y un recorrido circular de unos 12 kilómetros y de algo más de cuatro horas de duración.

Con la bienvenida de Cesárea Arnedo, alcaldesa de Alpera, y de los representantes de “Asociación Veredas y Caminos” quienes harían de guías durante la ruta, nos desplazamos con el autobús hasta el aparcamiento del Castellar de Meca. Aquí comienza la ruta a uno de los mayores asentamientos ibéricos de todo el sureste peninsular. Los múltiples restos arqueológicos dan fe de haber sido un importante poblamiento de esa época.

Como nos encontramos en la parte más baja no quedaba otro remedio que empezar a subir y, aunque con esfuerzo, merece las pena por las impresionantes vistas panorámicas que van apareciendo, entre cultivos con distintas tonalidades y, al fondo, los municipios de Alpera, y del Corredor de . En primer lugar, llegamos a una gran oquedad conocida como “Cueva del Rey ”, se distingue una única fuente existente en todo el macizo, que aunque obstruida, sí que mana agua de sus alrededores, desde aquí, por una pronunciada cuesta, llegamos a unas escaleras excavadas en la roca y un primer aljibe, aquí comienza el yacimiento de Castellar de Meca- Las ruinas se considera que pertenecen a un poblado Ibérico ocupando aproximadamente 15 hectáreas.

Desde el camino de acceso excavado en la roca con zonas de hasta 4 metros de profundidad, hasta los cientos de depósitos excavados como aljibes o silos, nos sorprenden restos de murallas, canales, cimientos y cerámicas pueden verse a lo largo de la plataforma de Meca.

Una vez arriba se puede disfrutar de unas excelentes vistas de la sierra del Mugrón y Alpera. Muchos son los restos que nos vamos encontrando a lo largo del camino, casas, cuadras, cisternas, caminos marcados por las rodaduras de las ruedas de los carros. Pasamos junto a los restos de la muralla por un sendero que cruza el collado y se adentra en la ladera norte del puntal del Mugrón atravesando un gran sabinar hasta encontrar el portillo de subida hasta el mismo.

A partir de aquí ya no hay senda visible, por lo que se camina por un terreno pedregoso de monte bajo, que nos va acercando a los cortados vertiginosos que dan vista al valle entre Almansa y Ayora con unas panorámicas espectaculares. Poco a poco se inicia el descenso hacia el rincón donde se encuentra la formación natural conocida como arco de San Pascual. Es una roca de gran dimensión con un gran arco y en cuya base existen unos petroglifos y cazoletas, que le dan un aspecto de lugar sagrado dedicado a rituales. Desde el rincón se toma un camino que nos va llevando a espacio más abierto pasando por la finca del Rincón del Heredero para continuar bordeando la falda del castellar de meca por un camino que nos devolverá al aparcamiento donde se inició la ruta y donde, por cortesía del ayuntamiento nos esperaba un aperitivo con bebida fría cosa de agradecer por el calor que nos acompañó.

Una fantástica ruta que, con un tiempo excepcional, ha hecho disfrutar a los 50 participantes de esta actividad, gracias a la iniciativa de la Diputación Provincial de Albacete.

La siguiente ruta será el próximo sábado, 25 de marzo, en la localidad Bienservida, denominada “En ruta hacia el Tejo” una ruta semicircular de 8,5 kilómetros de distancia, una dificultad técnica media-alta, con salida a las 9:00 horas desde la Calle Calzada del municipio y unas tres horas de duración.