El sector agropecuario tiene un gran peso socio-económico en Castilla-La Mancha y constituye una de las piedras angulares del Producto Interior Bruto (PIB) de la Región. Actualmente, la agricultura, la ganadería y la industria alimentaria, muy ligada a nuestra tierra, están experimentando una especialización para ofrecer diversos productos que constituyen la base de la gastronomía castellano-manchega.
Además, son muchos y muy variados los productos que están empezando a comercializarse dentro de la industria alimentaria con un respaldo de denominación de origen, con lo que al mismo tiempo que adquieren un valor añadido en cuanto a su calidad, prestigian y dan a conocer su lugar de procedencia. En el siguiente reportaje damos a conocer la actualidad del sector agropecuario en Castilla-La Mancha, en unos momentos en los que están en juego aspectos fundamentales y decisivos para la evolución del sector, como la defensa de los intereses castellano-manchegos en materia hidráulica; la reforma de la OCM del vino teniendo en cuenta la inviabilidad del arranque de viñedos, por su importancia medioambiental, así como por la gran incidencia del sector vitivinícola en la economía de la Región; las medidas de condicionalidad exigidas por la Política Agraria Comunitaria o la modificación de la Ley de la Viña y el Vino.
Para conocer los esfuerzos realizados desde el Gobierno regional, que ha asignado un presupuesto para la consejería de Agricultura que supera los 1.200 millones de euros, hemos entrevistado a la máxima responsable en la materia, Mercedes Gómez, consejera de Agricultura de Castilla-La Mancha.
Del proyecto de Presupuestos de la Junta de Castilla-La Mancha para el ejercicio 2007, la consejería de Agricultura, con un crecimiento de más del 3,5% con respecto al año anterior, va a contar con más de 1.200 millones de euros, de los cuales el 93% van a ir dedicados exclusivamente, según indica la consejera de Agricultura, Mercedes Gómez, “a los agricultores, a los ganaderos y a las industrias agroalimentarias de la Región, mientras que el resto, tan sólo 7 euros de cada 100, se destinarán a los gastos de gestión propios de la Consejería de Agricultura, teniendo en cuenta que cada año aproximadamente estamos haciendo unos 350.000 pagos directos a todos estos agricultores, ganaderos e industrias agroalimentarias”, afirma.
Los presupuestos de la consejería de Agricultura en gran medida están financiados por la UE a través de distintos programas y ayudas, por lo que “hasta ahora sólo una pequeña parte correspondía a fondos que aportaba el propio Gobierno de CLM, pero desde hace ya un tiempo los fondos de la UE se han estabilizando y disminuido en su crecimiento, que para 2007 sólo será de un 2% y el resto del incremento que tiene la Consejería lo absorbe directamente el Gobierno regional, con un aumento de los fondos propios que va a superar el 8,5% con respecto al año anterior”, cifra la Consejera, para significar el importante esfuerzo realizado desde el Gobierno regional en la aportación de fondos propios a estos presupuestos.
Castilla-La Mancha, con una superficie de extensión oleícola de unas 357.000 hectáreas, lo que supone el 15% del total nacional y el 6% de la producción de España, es la segunda comunidad autónoma productora de aceite de oliva, después de Andalucía, y cuenta con un total de 115.000 explotaciones y 247 almazaras, de las cuales el 50% son cooperativas.
A pesar de que el aceite de la Región es uno de los de mayor calidad de España y está muy valorado en el mercado internacional, la situación de este sector presentaba unas características similares a las experimentadas en el sector vitivinícola, ya que durante mucho tiempo se ha vendido mucho producto a granel que era embotellado y etiquetado fuera de la Región, por lo que CLM no disfrutaba de ese valor añadido que da prestigio al producto.
Sin embargo, bajo el punto de vista de Mercedes Gómez, el sector oleícola ha aprendido de la experiencia sufrida por el sector vitivinícola: “Cada vez embotellamos más y cada vez más el consumidor en general conoce y busca los aceites de la Región, ese aceite de gran calidad que ha motivado que podamos contar con denominaciones de origen”, estima, precisando que “Montes de Toledo”, la primera denominación de origen de CLM, “es la única que ha tenido un panel de cata autorizado del Estado Español, siendo imitados por otras comunidades ya que, en este sentido, hemos aventajado a Andalucía, a pesar de ser la mayor productora a nivel nacional”, resalta la Consejera.
Por primera vez, en el año 2006, se ha aplicado la nueva OCM del aceite de oliva y, en palabras de la consejera de Agricultura, “el Gobierno regional ha hecho una apuesta muy importante para ayudar a las 270.000 hectáreas de olivar castellano-manchego de baja producción, árboles que tienen menos de 1.500 kilos de aceite de rendimiento pero de magnífica calidad”, advierte, puntualizando que se han conseguido 90 millones de euros de ayuda para los 90.000 olivicultores que tenían árboles plantados con anterioridad a 1998.
En cuanto a las previsiones de la próxima campaña olivarera, Mercedes Gómez cree preciso recordar las irregularidades de los últimos años debidas a las inclemencias del tiempo: “En el año 2005 sufrimos una gran helada, sobre todo en las provincias de Ciudad Real y Albacete, que motivó que el Gobierno regional tuviese que poner en marcha un plan de recuperación del olivar a cuatro años, lo que permitió que el año pasado tuviésemos una cosecha media aceptable a nivel regional, fundamentalmente porque la producción en la provincia de Toledo fue muy alta. No obstante, el resto de las provincias, especialmente Ciudad Real y Albacete, siguen con problemas en la producción como consecuencia de estas heladas, lo que quiere decir que muy probablemente este año haya una bajada bastante importante en la producción de aceite, aunque no así en la calidad. Aunque con la llegada de la lluvia han mejorado las previsiones, estimamos que la bajada de la producción pueda ser del 20 al 25% a nivel regional”, presume la Consejera.
La consejería de Agricultura, pensando en los ganaderos y en las explotaciones agrícolas de la Región, está encaminando sus esfuerzos hacia la modernización “para garantizar la calidad de nuestros productos”, apunta Mercedes Gómez, concretando que las inversiones para la modernización, la mejora de los regadíos y la incorporación de jóvenes rondan los 35 millones de euros, con crecimientos que superan el 19% con respecto a años anteriores.
Otro apartado importante dentro de los presupuestos de la consejería de Agricultura, continúa, está centrado en nuestra industria agroalimentaria porque “ahí es donde radica el crecimiento tan espectacular que se está teniendo en nuestros sectores mediante la elaboración de magníficos productos de calidad”, destaca la Consejera, señalando un incremento del 20% de los presupuestos en lo que corresponde a la industrialización y comercialización de los productos castellano-manchegos, así como un incremento del 45% en lo que concierne al plan de internacionalización para ayudar a las industrias regionales a conseguir mejores mercados. Por otra parte, la consejería de Agricultura sigue destinando gran parte de su presupuesto a la Política Agraria Comunitaria (PAC), a las ayudas de pago único y a medidas de acompañamiento de esta Política Agraria, donde se incluyen todas las ayudas a la agricultura ecológica, a las razas autóctonas, al control integrado del olivar, etc.
El objetivo básico del Consejo Regional del Agua, órgano consultivo y de participación en materia de agua constituido el 22 de mayo de este año, es la participación de la sociedad castellano-manchega en las decisiones sobre materia hidráulica que se tomen en Castilla-La Mancha y en él tienen representación los distintos agentes sociales implicados en la gestión y uso del agua.
Aunque actualmente es el Estado el que lleva la política hidráulica general y Castilla-La Mancha no puede tomar decisiones concretas en cuanto a la utilización de este escaso recurso en la Región, la consejera de Agricultura considera prioritario “garantizar el abastecimiento de todas nuestras poblaciones”, sin olvidar que hay sectores, como el industrial o la agricultura, para los que también es fundamental.
Teniendo en cuenta que en Castilla-La Mancha existe una infraestructura, el trasvase Tajo-Segura, de la que los castellano-manchegos todavía no se han podido beneficiar, a pesar de ser cuenca cedente, en la última sesión del Consejo Regional del Agua se acordó que el Estatuto de Autonomía de CLM debe contener una disposición que incluya la caducidad definitiva del trasvase Tajo-Segura en 2015 y que refleje la necesidad de que la Región sea copartícipe en la gestión de los recursos hídricos, lo que para la Consejera es fundamental porque “Castilla-La Mancha tiene que participar en los órganos de decisión de todas las cuencas hidrográficas de la Región, que afortunadamente son muchas, pero ello conlleva una gran responsabilidad, la cual estamos absolutamente capacitados para asumir y, además, orgullosos de hacerlo, ya que creemos que podemos aportar mucho”, apunta Mercedes Gómez.
A partir de enero de 2007, la UE exigirá a las explotaciones ganaderas unas serie de requisitos agrarios y medioambientales, denominados medidas de condicionalidad, para poder cobrar las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC), “por lo que el Gobierno regional puso en marcha desde 2005 esas medidas de condicionalidad con un nivel de exigencia progresivo en el tiempo, con la finalidad de que los ganaderos castellano-manchegos primero conociesen las condiciones para poderlas cumplir”, manifiesta Mercedes, aclarando que la primera medida que se ha adoptado ha sido formar a los ganaderos, con la ayuda de entidades colaboradoras, sobre todo las Organizaciones Agrarias, para que entendiesen qué es lo que se les iba a exigir en esas inspecciones que, desde enero de 2007, se van a iniciar ya con toda la rigurosidad que exige la UE para no perder las ayudas de la PAC.
Debido a la evolución y al cambio de necesidades en el sector vitivinícola, la actual Ley de la Viña y el Vino va a sufrir algunas modificaciones en virtud de las cuales la Fundación CLM “Tierra de Viñedos” tendrá potestad para rebajar o subir las aportaciones al Fondo de Promoción Vitivinícola en consonancia con la situación que esté atravesando el sector en cada momento. Además, atendiendo a las demandas del sector, los embotelladores van a participar también en el Fondo.
Por otra parte, a través de la Ley de Calidad Agroalimentaria, que según indica la consejera de Agricultura está en estos momentos en trámite para poderse aprobar en las Cortes regionales, se van a crear especificaciones técnicas para que el brandy y el espumoso de Castilla-La Mancha, dos productos actualmente en auge que no se contemplaron cuando se aprobó esta Ley, tengan normas de producción, “de manera que estos dos productos derivados de nuestras uvas gocen del reconocimiento que se merecen dentro de Castilla-La Mancha”, expone la Consejera.
Castilla-La Mancha, como poseedora del 50% del viñedo nacional y del 17,6% de este cultivo en Europa, es una de las principales partes interesadas en que la reforma de la OCM del vino salga bien y que “permita que nos traigamos el máximo, no sólo de recursos sino también de posibilidades, para este negocio, del que dependen 70.000 familias de la Región”, plantea Mercedes Gómez, estableciendo tres prioridades dentro de los intereses del sector vitivinícola en Castilla-La Mancha y siendo la primera de ellas garantizar la renta a los agricultores, para lo cual es preciso que arbitren de verdad ayudas que permitan que esto sea posible.
En segundo lugar, la Comisión Europea sólo contempla ayudas para la producción de vino, olvidando que otros productos obtenidos de la uva, como el mosto y el alcohol vínico, son importantes para la Región, además de no ser excedentarios en los mercados internacionales, porque con ellos habitualmente se regulan las producciones para sacar una mejor rentabilidad a este magnífico cultivo que es la uva, por lo tanto, deduce la Consejera, “debemos pedir que se contemplen ayudas para las tres partes fundamentales de nuestro sector”, reclama.
Por último, y no por ello menos importante, añade Mercedes Gómez, “necesitamos ayudas claras a la comercialización y a la promoción del vino y de todos los productos relacionados con la uva, pero no sólo fuera de la UE, que es también lo que ha dejado entrever la Comisaria en su documento, sino también dentro de las fronteras de la UE, porque hay que tener en cuenta que en la UE hay ahora 25 países, de los cuales sólo 10 son productores mientras que el resto son potenciales consumidores, pero en esos países el 65% del consumo de vino que se está produciendo procede de países de fuera de la UE”, plantea, para defender que si se quiere mejorar la situación excedentaria de vino en Europa “deberíamos empezar por consumir más productos europeos dentro de Europa y luego, lógicamente, facilitar la consecución de mercados potenciales importantes como el mercado asiático”, propone la Consejera, añadiendo que una comercialización adecuada requiere una insistencia en los mercados: “No sirve de nada hacer un despliegue muy importante con los productos un año si al siguiente no se continúa en la misma línea y esto supone una inversión económica por parte de nuestras industrias muy importante que en muchos casos es difícil que se lo puedan permitir”, plantea.
Sin embargo, Mercedes confía en que se va a conseguir el objetivo de la comercialización mediante la Fundación CLM “Tierra de Viñedos” y señala “un crecimiento de más de un 21% en volumen de comercialización sólo en el periodo 2003-2005”, concluye la consejera de Agricultura de la Junta de Castilla-La Mancha.
La Comisión Europea estableció, mediante un comunicado, las premisas fundamentales para la reforma de la OCM del vino, entre las que se proponía la reducción de 400.000 hectáreas en todo el territorio en un plazo de cinco años, como solución a los excedentes en la producción. Esta propuesta de la Comisión Europea ha sido rechazada por todo el sector vitivinícola europeo, fundamentalmente por España, incluyendo a Castilla-La Mancha, Portugal, Francia e Italia, que, según indica la consejera de Agricultura, suman el 95% de toda la producción europea y de lo que deduce que si el 95% de la producción europea rechaza una propuesta, existen motivos de peso, por lo que “estamos colaborando con el ministerio de Agricultura para hacer un lobby con Portugal, Francia e Italia para demostrarle a la Comisaria que somos capaces de hacer una reforma de la OCM diferente y adaptada a las necesidades de las distintas regiones europeas”, señala.
La Región continúa la Consejera, “no puede asumir un arranque de viñedo sin ninguna solución”, defiende, argumentando que la sequía devastadora sufrida en 1995 “obligó a arrancar 150.000 hectáreas de viñedo, cuya superficie nunca se ha recuperado, siendo actualmente verdaderos eriales, lo que en una región como la nuestra no podemos permitir porque Castilla-La Mancha correría el riesgo de convirtiese en un desierto, además sin animales, porque hay que tener en cuenta que, por ejemplo, la perdiz roja, de una importancia cinegética capital para la Región, es un animal que vive fundamentalmente en nuestras viñas, sobre todo en nuestras viñas en vaso y en un secano estricto, donde en verano el único cobijo que tiene es esta magnífica viña de la que además se alimenta”, justifica.
Grupo de Comunicación La Cerca