Andrés Palacios, nacido el 20 de abril de 1982, es uno de los grandes toreros que ha dado la Escuela Taurina de Albacete, en la que entró a los 11 años. Tras la temporada 2003, se trasladó a vivir a San Rafael (Segovia) y actualmente lleva más de una año vivendo en Sevilla, una elección que se debe sobre todo al clima, idóneo para sus entrenamientos durante todo el año.
Su toreo, puro y elegante, cautiva a los muchos aficionados que tienen grandes esperanzas puestas en este torero albaceteño desde que debutó con picadores en la plaza de toros de Albacete el 10 de septiembre de 2001.
Esta temporada, cuando se cumple su tercer año desde que tomó la alternativa en 2005 en La Momumental de Barcelona, ha obtenido un rotundo éxito en el certamen de Puerta Grande que organiza Televisión CLM, proclamándose vencedor. Un éxito que sin duda alguna abrirá muchas puertas al Diestro para conseguir su meta, llegar a lo más alto en este complicado mundo de la Fiesta Taurina.
Sus faenas, cargadas de sentimiento, personalidad y belleza, así como su gran calidad taurina, reflejan que posee todas las cualidades necesarias para llegar a ser una gran figura del toreo.
A través de la siguiente entrevista concedida a la revista LA CERCA, Andrés Palacios revela la persolidad de un torero de arte, muy centrado en su carrera profesional, que mantiene viva la ilusión por llegar a los primeros puestos del escalafón.
Afincado actualmente en Sevilla, donde lleva año y medio, Andrés Palacios vive entregado a su entrenamiento en una finca de unas siete hectáreas que se encuentra en La Puebla del Río.
El Diestro tiene una cuadrilla fija, en la que se encuentran los picadores Antonio Carrasco, quien lleva con el torero desde su debut y Francisco María Gonzalez. Los banderilleros que lo acompañan son José Antonio Muñoz, Evangelino Felipe ‘el Niño de Santa Rita’ y Carlos Hombrados.
A partir de febrero de 2007 su apoderado es Francisco Romero Leal, empresario de 40 plazas de toros, “el ideal para mí, para torear y rodarme”, cree Andrés Palacios, quien desde su debut hasta después de tomar la alternativa estuvo apoderado por Miguel Flores. En septiembre de 2005 firmó contrato con Antonio Vázquez, con quien no llegó a estar la temporada siguiente completa.
Sin menospreciar a nadie, para el Diestro, Manolete y Ordóñez eran muy buenos toreros, “para aprender mucho de ellos; de los actuales, Joselito, Morante de La Puebla y Finito, aunque más en otra época. Son toreros muy buenos para el concepto que tengo del toreo”, valora, confesando que siempre ha visto muchos vídeos de toreros, antiguos y actuales, “de lo que veo intento aprender y luego acoplarlo a mi toreo sin imitar a nadie”, explica.
A la hora de hablar de encastes, Andrés Palacios se decanta sobre todo por ganaderías que tengan regularidad porque, bajo su punto de vista, hay encastes, por ejemplo Santa Coloma, cuyos toros cuando embisten son buenísimos pero lamentablemente son muy pocos los que embisten. “Mi toreo se acopla con el toro que embiste y que es bravo, sea del encaste que sea”, asevera.
Andrés Palacios debutó con picadores en Albacete el 10 de septiembre de 2001. Los que acudieron aquella tarde a la plaza de toros de Albacete no podrán olvidar aquella tarde, en la que este albaceteño entusiasmó a los muchos aficionados que había en la plaza, que vieron en él una joven promesa con un toreo distinto. El Diestro recuerda aquel día con mucho cariño porque fue una tarde triunfal para él.
Con ganado de San Martín y acompañado de Antón Cortés y Javier Valverde, Andrés Palacios cuajó una magnífica faena en la que logró cortar dos orejas y salir por la puerta grande del coso albaceteño.
Desde su debut con caballos lo apoderó Miguel Flores, quien había sido apderado, entre otros, de Salvador Vega y Morante de La Puebla.
La temporada 2002 fue una temporada de rodaje en la que toreó un total de 29 novilladas, cortando 23 orejas. Inició la temporada lidiando novillos en San Sebastián el 23 de febrero.
En Madrid toreó varias novilladas, el 1 y el 20 de mayo y el 22 de septiembre, en las que, según expone el Diestro, acusó la falta de oficio y la madurez personal, lo que le hizo perder crédito ante los aficionados que esperaban mucho de él: “Debuté con caballos, Miguel Flores me apoderó y me llevó al año siguiente a Madrid. Tenía una falta de oficio increíble. En estos casos, si tienes suerte lo bordas, pero en cuanto hay complicaciones se pone de manifiesto la falta de oficio”, analiza.
También lidió en Cazorla la tarde del 21 de abril, donde cortó dos orejas, y en Gijón, el 29 de junio. Cortó oreja en Calasparra, en la tarde del 7 de septiembre, y en Albacete, en la del 9 de septiembre; cortó oreja en Moralzarzal, en la tarde del 29 de septiembre, y lidió novillos en Arnedo el 30 del mismo mes.
En la temporada 2003 toreó 15 novilladas, entre las que destacan la celebrada la tarde del 12 de abril en Tarazona, en la que cortó dos orejas y la de Toledo en la tarde del 20 de abril, en la que volvió a cortar dos orejas. También lidió en Málaga, la tarde del 5 de julio, y en Moralzarzal, la tarde del 27 de septiembre.
En esta temporada, Andrés Palacios tuvo de nuevo la oportunidad de ganarse a los aficionados de Madrid, donde toreó dos tardes, el 19 de marzo y el 4 de mayo, pero al igual que la temporada anterior, no pudo demostrar todo su potencial.
En la temporada 2004, Andrés Palacios disfrutó de su mayor éxito como novillero la tarde del 16 de mayo en La Monumenal de Barcelona.
Con novillos de Sánchez Benito (La Campana) y compartiendo cartel con Juan Alberto y Manuel Barea, el Diestro albaceteño cortó tres orejas y obtuvo un rotundo triunfo que auguraba un gran cambio en su carrera profesional.
Sin embargo, cuatro años después, no duda en afirmar que este éxito no se supo aprovechar lo suficiente.
De hecho, un triunfo como el obtenido aquella tarde en La Monumental de Barcelona le debería haber dado la oportunidad de dar la vuelta a España como novillero y sin embargo en aquella temporada sólo toreó nueve novilladas, en las que, eso sí, salió triunfador.
La tarde del 24 de junio cortó dos orejas en Albacete y otras dos en Ávila en la tarde del 1 de julio. En Cantalejo, cortó un apéndice en la tarde del 18 de agosto, aunque resultó lesionado en un tobillo, lo que le hizo perder citas importantes como las de Sevilla, Guadalajara y Albacete.
La gran afición de Andrés Palacios al mundo taurino le llevó a la Escuela Taurina de Albacete a la edad de 11 años. El Diestro define el toreo, dejando al margen el dominio de los trastos que se obtiene mediante el entrenamiento, como “la expresión de sentimientos propios, la forma de ser, haciéndolo plástico delante de un animal a través de la cintura y las muñecas. En definitiva, expresar tu alma”, explica, para añadir que hay un momento, cuando estás toreando, en el que parece que se ha parado el tiempo.
Para superar los estados anímicos en la plaza, según Andrés Palacios, se precisa de mucho entrenamiento para preparar el cuerpo y la mente. No obstante reconoce que muchas veces, aunque “uno esté preparado y gracias a ello cuaje dos toros, realmente sabe que no ha estado a la altura que debía, aunque el público no lo capte. Igualmente, hay días en que uno se levanta inspirado y cuaja dos toros que todo el mundo ha visto complicadísimos y sin embargo uno ha sido capaz de superar aquello sin ninguna dificultad y sin ningún esfuerzo”, confiesa el Diestro.
Andrés Palacios cree que para ser un torero importante hay que ser completo, entendiendo como tal “tener el valor suficiente para torear bien y en cuanto el toro tenga posibilidades sacarle partido”, define, matizando el concepto de valor, ya que, según manifiesta el Diestro, muchas veces el torero de arte necesita mucho valor para ver pasar un toro muy despacio y muy cerca, mientras que para pegar zapatillazos, molinetes y rodillazos no le parece que haga falta tener tanto valor. “Eso lo haría yo todas las tardes”, enfatiza el torero albaceteño.
En la temporada 2005, Andrés Palacios toreó ocho novilladas, más el festival taurino del Cotolengo de Albacete.
Lidia en Bilbao, en la tarde del 12 de marzo; en Mugrón (Francia), el 28 de marzo, Domingo de Resurrección; en Las Ventas, en la tarde del 10 de abril, dando la vuelta al ruedo; torea en Zaragoza la tarde del 7 de mayo; corta una oreja en Albacete, la tarde del 21 de mayo; torea en la Real Maestranza de Sevilla, la tarde del 5 de junio y en Garlin (Francia), la tarde del 30 de julio.
Pero, sin lugar a dudas, durante esta temporada es de destacar la lidia realizada el día 29 de mayo en La Monumental de Barcelona donde, formando cartel con Joselito Ortega y Enrique Guillén, con novillos de La Campana, cortó dos orejas y salió por la puerta grande de la plaza catalana.
La tarde del 7 de agosto de 2005, tomó la alternativa en La Monumental de Barcelona, actuando de Padrino Víctor Puerto y de testigo Antonio Ferrera, con toros de la ganadería de Araud de Robles.
Fue una tarde en la que la suerte no acompañó al Diestro, ya que los toros no estuvieron a la altura. Los motivos de elegir Barcelona para tomar la alternativa fueron, fundamentalmente, los grandes éxitos que siempre ha obtenido en esta plaza y el gran cariño que le profesa el público de Barcelona, al que Andrés Palacios siempre ha estado agradecido. A ello se une el hecho de que se trata de una plaza de primera.
La empresa de la plaza de toros de Barcelona tuvo el bonito gesto de repetir a Andrés Palacios, quien no había tenido suerte con sus toros el día de su alternativa, y volvía así a la La Monumental de Barcelona el 28 de agosto, con un cartel formado por Ángel Gómez Escorial y Luis Vilches, con toros de la ganadería albaceteña de “Los Chopes”.
Andrés Palacios no defraudó a los muchos aficionados que se encontraban aquella tarde en La Monumental de Barcelona, ya que realizó una faena muy torera y ofreció al público barcelonés el deleite de su buen toreo con la muleta. A cambio, el Diestro experimentó el cariño que le tiene el aficionado catalán.
Tras este éxito en la plaza catalana, toreó en la Feria Taurina de Albacete dos tardes, la del 10 de septiembre y la del día 14, cortando una oreja en la primera.
En temporada 2006, confirmaba la alternativa la tarde del 3 de junio en Las Ventas, con toros de la ganadería Buenavista y actuando de padrino Javier Conde y de testigo Uceda Leal.
Continuó la temporada cortando una oreja en La Brede (Francia), la tarde del 17 de junio, y cuatro orejas y rabo en Quintanar del Rey, la tarde del 15 agosto.
También cortó dos orejas en Casas Ibáñez la tarde del 27 de agosto; una en Peñas de San Pedro, la tarde del 28 de agosto, y en la Feria Taurina de Albacete, la tarde del 16 de septiembre, cortó una oreja.
En la temporada 2007, Andrés Palacios cree que no ocupó el sitio que merecía: “Solo toreé 14 corridas y casi todas en pueblos, donde cojo oficio pero no adquiero popularidad entre los aficionados, y en la Feria de Albacete estuve en la corrida fuera de abono”, lamenta el Diestro.
No obstante y aunque la suerte no le acompañó en las plazas más importantes en que toreó, como fue la corrida en Las Ventas la tarde del 26 de agosto, Andrés Palacios cortó dos orejas en Casas de Benítez, la tarde del 15 de mayo, y otras dos en Mota del Cuervo la tarde del 13 de agosto. Asimismo, cortó cuatro orejas y rabo en Ossa de Montiel, en la tarde del 19 de agosto; una oreja, en Iniesta, la tarde del 23 de agosto; y dos más, en Tobarra, la tarde del 14 de octubre.
Andrés Palacios inició la temporada 2008 con tres éxitos consecutivos del certámen de Puerta Grande en la plaza de toros de Illescas: cortó dos orejas, la tarde del 10 de febrero; una oreja, la tarde del 2 de marzo; y tres orejas en la final del certamen, la tarde del 8 de marzo.
De las corridas que ha toreado posteriormente Andrés Palacios destacan la que se celebró en Almadén, donde cortó una oreja la tarde del 22 de marzo; en La Roda, la tarde del 6 de abril, cortó dos orejas; otras dos, en Cuenca, la tarde del 12 de abril; y dos más en San Clemente la tarde del 11 de mayo.
En la corrida goyesca celebrada en Valdepeñas con motivo del bicentenario de la Guerra de la Independencia, la tarde del 7 de junio, cortó dos orejas y salió a hombros.
Ahora, una de las mayores esperanzas del Diestro están puestas en la corrida que lidiará el 13 de septiembre en la Feria de Albacete, en la que compartirá cartel con Serafín Marín y Uceda Leal con toros de Salvador Domecq.
En La Monumental de Barcelona, el torero albaceteño es siempre acogido con un cariño especial: “Cuando toreas, lo que se percibe del público se transmite a la hora de torear y en Barcelona, desde el primer día, han comprendido mi toreo perfectamente y están deseando que pegue un muletazo para jalearme. Es de las mejores aficiones que he visto, ya no solo conmigo sino con los demás. A las corridas normales, a las que no van las figuras, va muy poquito público, pero esos son muy entendidos y muy toreristas”, asegura.
Sin embargo, en Las Ventas lamenta no haber tenido suerte todavía: “Esta año, las tres corridas de Madrid no han servido para el triunfo. Fuera de la Feria de San Isidro, es muy difícil triunfar, básicamente por las corridas que llevan”, opina, matizando que a pesar de ello el aficionado madrileño está siempre a su lado y cuando pega un muletazo medio bueno lo agradece.
Andrés Palacios destaca de La Real Maestranza de Sevilla, en la que solo ha estado de novillero, el gran respeto que existe al toreo: “Lo bueno que tiene Sevilla es que todo el mundo entiende de toros y los aficionados son respetuosos, no hablan, y sólo aplauden cuando la faena lo merece”, concluye el torero albaceteño Andrés Palacios.
Andrés Palacios, junto a Sánchez Vara y Paul Abadía “Serranito”, llegó al festejo final del certamen de Puerta Grande, patrocinado por Castilla-La Mancha Televisión. Tras lidiar en otras dos corridas, con toros de Javier Molina, en la primera, y de Guadalés, en la segunda, Andrés Palacios consiguió demostrar su valía en la corrida final del certamen, con toros de Luis Algarrán.
Andrés Palacios toreó al primero de su lote con exquisito temple a la verónica y capotazos de mano baja, acompañando la embestida del toro. En la faena, pegó muletazos rotundos, muy sentidos y profundos, que le sirvieron para cortar una oreja.
Lidió su segundo toro por los dos pitones, muy relajado, en un trasteo de mano baja que culminó con una estocada perfecta que hizo rodar al toro sin puntilla. En esta faena, la más completa de toda la final del certamen de Puerta Grande, el Diestro cortó dos orejas.
Andrés Palacios muestra una gran satisfacción por este gran triunfo con el que ha demostrado estar más cuajado y maduro y que, sin duda alguna, le beneficiará para consolidar su carrera profesional: “Me ha abierto muchas puertas, de momento para torear treinta o cuarenta corridas de toros, lo que es un logro. Además, me ha servido como revulsivo y para que los aficionados crean en mí”, asegura Andrés.
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