Estimados lectores:

Déjenme que haga alguna reflexión referente a las nuevas medidas relativas al Plan de Garantía de los Servicios Básicos, anunciado por la Presidenta de nuestra Comunidad Autónoma el pasado viernes 2 de diciembre.

Está claro que la situación económica, social y política que estamos viviendo está para tomar medidas urgentes que posibiliten parar la sangría de desempleados que cada mes van a la calle. Pero más que medidas urgentes deberían ser medidas estratégicas, enmarcadas en un programa de actuación que nos dirija hacia algún sitio. Deberíamos empezar por discutir cuáles son esos servicios básicos porque, a lo mejor, no estamos de acuerdo con lo que cada cual entiende por servicio básico. A mí me gustaría saberlo. Porque un plan, para ser estratégico, debe ser negociado, deber ser consensuado, social y políticamente. Y creo que esa negociación no se está llevando a cabo.

No seré yo quien ponga en duda la maltrecha situación que han recibido los nuevos dirigentes políticos, tras las pasadas elecciones de mayo. La herencia recibida por la presidenta de Castilla-La Mancha es lamentable en muchos sentidos. Por eso la ciudadanía echó a los anteriores dirigentes después de muchos años de gobierno. Lo que pasa es que, en mi modesta opinión, esa herencia negativa no puede justificar cualquier tipo de actuación. No solamente podemos hablar de austeridad, de recortes, de eliminación de servicios públicos. Yo también quiero que me digan cómo van a reactivar la economía, cómo se van a impulsar medidas orientadas a generar ingresos (el presupuesto no solamente son gastos), si es necesario mantener los impuestos o no, o subirlos, qué repercusión tendrá eso en el Estado de Bienestar.

También quiero saber si la imposición a las rentas del trabajo deben seguir siendo tremendamente más penalizadas que las rentas de capital (cultura del esfuerzo le llamamos a lo que queremos para salir de la crisis, pero penalizamos el esfuerzo frente a la especulación, un contrasentido, ¿no creen?). ¿Hay que modificar los tipos marginales del IRPF? ¿Y un impuesto a los bancos? ¿Gravamos las transacciones especulativas? ¿Qué hacemos con las SICAV? ¿De las donaciones no hablamos? ¿El impuesto sobre el patrimonio no permitiría recaudar más ingresos? ¿Hablamos de medidas contra la economía sumergida? ¿Nos dejamos de cuadros del o de esculturas en el Congreso? ¿No deberíamos hablar de todo esto?

El pasado viernes nos encontramos con que las nuevas medidas pasan, como medida estrella, por una reducción del sueldo de los funcionarios, un aumento de su jornada laboral y un plan de control del absentismo laboral. Que se deba controlar el absentismo, la falta de eficiencia, los comportamientos poco éticos, etc, nadie sensato creo que lo ponga en duda. Pero, de nuevo, la forma de plantear las medidas no puede pasar por la desconfianza permanente de la labor de los funcionarios y la retribución que éstos reciben. No se puede poner a la sociedad en contra de este colectivo, como parece que le gusta hacer a algún representante de los empresarios albaceteños. Creo que debería preocuparse más de cómo ayudar a sus asociados a salir de la crisis que en opinar en tomar medidas que a él no le competen, por lo menos que yo sepa. Les recuerdo que el poder adquisitivo de este colectivo ha venido reduciéndose de forma continua. No solo por las reducciones del 2010, sino que esta pérdida de poder adquisitivo es continua en los últimos 10 ó 12 años, al encontrarse con incrementos salariales por debajo de la tasa de inflación. No recuerdo que cuando el crecimiento de España estaba por encima del 3% se les repartiese esa riqueza a los funcionarios incrementando su sueldo en los porcentajes que ahora se están reduciendo.

Quizás yo me haya perdido algo, pero creo que los funcionarios, tan criminalizados por tener un puesto de trabajo fijo no han sido los responsables de la crisis que estamos viviendo (no son los responsables de burbujas, desregulaciones, despilfarros, obras faraónicas, delitos fiscales, malversaciones…). Creo que es un colectivo que, salvo sinvergüenzas y gandules, que los hay como también los hay en el sector privado, y que es responsabilidad de gobernantes políticos poner las medidas para evitarlo, tratan de desempeñar su labor de la mejor forma que los dirigentes les plantean, o a veces les dejan, intentando prestar a la ciudadanía esos servicios que ahora queremos llamar básicos. ¿Pero, de verdad queremos seguir prestándolos? ¿Y lo queremos hacer desde el ámbito de la ?

Otra medida que se quiere tomar pasa por el establecimiento de una gestión privada de hospitales, ahora públicos, como son Villarrobledo, Almansa, Manzanares y Tomelloso. Por favor, ¿alguien me puede explicar qué tiene que ver esto con un plan de mantenimiento de los servicios básicos? ¿No pueden ser prestados por la Administración? ¿Tienen que ser prestados en régimen de gestión privada? Sobre todo, si son inviables, ¿lo va a sostener el ámbito privado? ¿Es que las empresas que vayan a gestionarlos son ONG’S? Tendremos que esperar a tener más información para ver cómo responder a esas preguntas. Porque palabras y frases como insostenibles, inviables, privatización, mantenimiento de los servicios, no subida de precios, mantenimiento de las condiciones de los trabajadores, no acaban de casar. ¿Es necesaria una privatización para que sean viables? ¿No hay capacidad política de gestionar mejor la Administración Pública?

Estoy cansado de escuchar a algunos decir que el sector privado es más eficiente que el público (y si lo es, ¿no es mejor reformar la gestión pública, que ya la tenemos, que tener que privatizar nada? ¿No hay funcionarios que podrían gestionar mucho mejor si se les diese las herramientas para ello?). Por eso tenemos la crisis que tenemos, por la eficiencia del sector privado. Ay, perdón, no me acordaba que esta crisis había sido originada por los trabajadores públicos.

También me gustaría saber cuál es el propósito de fomentar la educación concertada. ¿No tenemos suficiente con la educación pública en nuestra Comunidad? Yo, como funcionario que soy, además del ámbito de la educación, no puedo comprender qué objetivo se busca, o mejor no quiero comprenderlo. No entiendo la apuesta por la enseñanza concertada y privada a costa del descenso de la pública. Lo que tienen que hacer es luchar por un pacto educativo a nivel nacional. Quizás eso sí que sirva para mejorar la calidad de los resultados académicos que se logran por los estudiantes.

La es otro de los servicios que se suma a los recortes. Para el 2012 se prevé un ahorro, recorte mejor, de 53,5 millones de euros, exigiendo una rendición de cuentas “real” a través de un nuevo contrato programa. ¿”Real”? ¿Lo de ahora no era real? ¿La sindicatura de cuentas ha hecho algún comentario negativo a la rendición de cuentas de la Universidad? Las cuentas están perfectamente saneadas, tal y como demuestran los informes de la Sindicatura de Cuentas, que son publicados para conocimiento general en el Diario Oficial de CLM, y los de auditoría de cuentas que encarga el . ¿Saben nuestros dirigentes cuáles son realmente las necesidades financieras de la universidad? ¿Qué servicios se quieren seguir manteniendo? ¿Con qué calidad? ¿Este recorte supone un paso atrás para lo que tanto ha costado alcanzar a la sociedad castellano-manchega? A nuestro nuevo Rector le deseo mucha suerte y mucho conocimiento para poder gestionar una reducción del presupuesto aportado por la Institución, que legalmente tiene la obligación de financiar a la universidad de más de un 30 %.

Sí que estoy de acuerdo con medidas de racionalización del gasto público, como el final de la gratuidad de los libros de texto para todos los escolares, la racionalización de determinadas prestaciones como el transporte gratuito interurbano para jóvenes y mayores, la revisión, de acuerdo con el , del baremo de la Ley de Dependencia, la reducción del presupuesto de la televisión de Castilla-La Mancha por importe de 12,5 millones de euros. Pero, ¿para cuándo la promesa de que dicha televisión deje de ser pública? Nos ahorraríamos alrededor de 50 millones de euros. ¿La televisión de Castilla-La Mancha es un servicio básico? Yo creo que no.

Y, para concluir, ¿para cuándo esperamos la nueva bajada de sueldo a los funcionarios decidida por el Gobierno Central? ¿Se va a seguir apostando por la gestión privada? ¿No hay capacidad para gestionar la Administración Pública? Por cierto, si se van a eliminar las subvenciones, me imagino que serán todas, ¿no? o ¿va a quedar alguna para algún colectivo concreto que debe financiar sus obras y actividades? Colectivo que, por cierto, muchas veces le oigo defender el libre mercado, salvo para cuando ellos piden subvenciones y ayudas.