Hace unos días, el Presidente anunció a bombo y platillo como nos tienen acostumbrados, la apertura de la planta del hospital de cerrada durante el del . Un anuncio que, prima facie, parece una muy buena noticia, pero que si se profundiza, desgraciadamente, no lo es. Y nos explicamos.

Lo más destacable es que la planta hospitalaria que se encontraba cerrada ha sido abierta sin que se haya contratado más personal para dar servicio a este nuevo espacio. Nos resulta muy difícil entender que sin la contratación de médicos/as, de enfermeras/os, ATS, celadores/as o limpiadoras/es lo que se pretenda sea mejorar la atención sanitaria. Como mucho, tan solo se conseguirá que las habitaciones con dos camas pasen a ser de una sola cama, conllevando el incremento del trabajo del personal existente. Pero lo que está claro es que así no se van a reducir las listas de espera. Unas listas de espera que son el problema endémico que generaron los recortes del PP, y que el Gobierno Regional no ha sido capaz, o no ha querido, revertir.

El PSOE de , de y de no ha afrontado con valentía y rotundidad los problemas sanitarios de nuestra comunidad. Se han limitado a una política de gestos, puramente electoralista, que han generado muchos titulares pero poca inversión para la salud de los ciudadanos de Castilla-La Mancha. La política sanitaria se ha convertido en una serie de anuncios, medias verdades en realidad, que pretende demostrar un panorama diferente al que dejó Cospedal, pero que en realidad similar.

Hay dos muros que no han querido o no han sabido romper. En primer lugar, la generación de una política presupuestaria suficiente para afrontar la reversión de los recortes y recuperar la sanidad que los castellanomanchegos nos merecemos y pagamos. Y en segundo lugar, frenar el flujo de dinero de lo público a lo privado.

Se nos habla del fin de las derivaciones a otras comunidades, que si bien es cierto, no lo es menos que se siguen derivando pacientes a clínicas privadas de esta comunidad, que a la postre son de los mismo dueños y que demuestran que el flujo de dinero público hacia lo privado no para y por tanto la privatización del tampoco para. Todos hemos podido ver como las mamografías, se hacen en un camión de una clínica privada a la puerta del centro de salud. Eso es un dinero que va de lo público a lo privado mientras que existen los medios materiales en el hospital de Villarrobledo y el Gobierno Regional no es capaz de poner el personal para hacerlo.

Del mismo modo es incierto que se hayan parado las privatizaciones cuando todavía no se ha recuperado ninguno de los servicios ya externalizados: seguridad, limpieza, lavandería, mantenimiento o cocina. Y es mentira la afirmación del consejero de Sanidad cuando afirmó en el acto de aniversario del hospital, el 22 de marzo de 2017, que ese año se haría la licitación de la resonancia cuando ahora se habla de que será antes del final de la legislatura.

Con estas medias verdades lo que se intenta es ganar votos mientras se intenta engañar a la ciudadanía.

Todas estas situaciones han sido denunciadas públicamente por Izquierda Unida de Villarrobledo. Nuestra apuesta por lo público “Gobierne quien gobierne la Sanidad pública se defiende” nos llevó a concentrarnos en el hospital, incluso el día de aniversario, en el cual pedíamos el cese de la privatización encubierta. Del mismo modo hemos apoyado, y lo seguiremos haciendo, todas las iniciativas surtidas de otros colectivos que luchan contra las listas de espera.

Bajo la premisa de que el dinero público debe ser para lo público, debemos dejar claro que las privatizaciones encubiertas solo encarecen y generan condiciones laborales cada vez peores para las y los trabajadores de las subcontratas. La sanidad pública de Castilla-La Mancha solo mejorará cuando se afronte, de verdad, la financiación suficiente con el objetivo de revertir los recortes y cortar ese flujo de dinero público hacia lo privado.

Por todo lo dicho, Sr. Presidente, si quiere cumplir su promesa electoral de revertir los recortes en sanidad de la austericida , recupere los servicios que ella privatizó y que usted mantiene, enriqueciendo a unos cuantos mientras deteriora el servicio. Y sobre todo le requerimos encarecidamente que se deje de política de postureo y engaño, por lo que le exigimos que no solo anuncie que va a abrir la planta cerrada del hospital de Villarrobledo, sino que contrate el personal suficiente para prestar el servicio sanitario que se merecen los vecinos y vecinas de Villarrobledo y de Castilla-La Mancha en general, y deje de seguir la senda trazada por el Partido Popular.