LA LUZ QUE NOS ENVUELVE

Gracias a esos magníficos órganos visuales de que disponemos que son los ojos podemos percibir los colores, gozar de las salidas y puestas de Sol, ensimismarnos admirando el azul del mar, contemplar el cielo estrellado y sorprendernos con los arco iris multicolores. Pero la luz y sus tecnologías van más allá de esas sensaciones y se han hecho imprescindibles en nuestra vida diaria. La Óptica es la parte de la Física que se ocupa de la luz visible y de otras ondas electromagnéticas y su estudio nos permitiría entender el color azul del cielo y el funcionamiento de muchos dispositivos ópticos como telescopios, cámaras fotográficas, microscopios, fibras ópticas y hasta el ojo humano. El número de dispositivos y sistemas que operan con luz es cada vez mayor y se utilizan en áreas muy diversas, todos ellos constituyen las “tecnologías basadas en la luz”. Sin embargo, no es necesario estudiar el grado de Física para tener una idea de lo importante que son la luz y sus tecnologías en el mundo actual, que han salido de la universidad y de los centros de investigación para formar parte de nuestra vida cotidiana

Ayudan al diagnóstico médico (rayos X, tomografías, resonancias magnéticas, fibras ópticas), han dado lugar a nuevas cirugías (cuchillo de rayos gamma) y nos ayudan a corregir los defectos de nuestra visión (con gafas, lentillas o cirugía ocular). Con ayuda de las fibras ópticas transportan nuestras conversaciones telefónicas, llevan las imágenes a nuestros televisores y conectan nuestros ordenadores a internet. Están en las pantallas de nuestros teléfonos móviles, en los lectores de códigos de barras y códigos QR, así como en los reproductores de audio y vídeo. Se hallan en sistemas de impresión, visión artificial, iluminación LED y de seguridad como es el caso de los hologramas de billetes y tarjetas de crédito que llevamos en nuestras carteras. No podemos concluir otra cosa que las tecnologías basadas en la luz afectan a cada día de nuestras vidas, y veremos lo que el futuro nos deparará.

AÑO INTERNACIONAL DE LA LUZ

El 20 de diciembre de 2013 la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución nº 68, “reconociendo la importancia de la luz y las tecnologías basadas en la luz para la vida de los ciudadanos del mundo y para el desarrollo futuro de la sociedad mundial en muchos niveles”, proclamó 2015 como Año Internacional de la Luz y de las Tecnologías basadas en la Luz para poner de manifiesto el papel fundamental que desempeñan la luz y sus tecnologías en todas las actividades humanas. La luz se encuentra en el origen de la vida, ha inspirado la belleza, a pintores, poetas, arquitectos, y es esencial en fotografía, cine, teatro o televisión, pues no cabe duda que afecta a la respuesta emocional de la audiencia. Basta mirar a nuestro alrededor para comprobar que las numerosas aplicaciones de la luz han revolucionado la sociedad a través de la ciencia, la ingeniería, la arquitectura, la medicina, las comunicaciones, la cultura, el arte y el ocio. Las tecnologías basadas en la luz también aportan nuevas soluciones a los problemas mundiales en campos como la energía, la educación, la agricultura, el medioambiente y la sanidad.

Es indudable que el estudio de la luz y sus tecnologías se ha convertido en una disciplina transversal clave de la ciencia y la tecnología del siglo XXI. Al igual que a veces se ha denominado al siglo XX como el “siglo de la Electrónica”, quizás el siglo XXI sea el “siglo de la luz”, fundamentalmente gracias a los avances en Óptica y Fotónica acaecidos en los últimos cincuenta años. El futuro que se nos avecina va a ser muy difícil de predecir.

¿POR QUÉ 2015?

La respuesta a esta pregunta es que este año se conmemoran una serie de hitos fundamentales en la historia de la ciencia de la luz. En 1015, hace mil años nada más y nada menos, Ibn al-Haytham (conocido en occidente como Alhazen) publicó su Libro de la Óptica. Hace doscientos años, en 1815, Augustin Fresnel elaboró la teoría ondulatoria de la luz y en 1865, hace 150 años, James Clerk Maxwell desarrolló la teoría electromagnética de la luz con lo que consiguió unificar luz, electricidad y magnetismo, una gran hazaña en el campo del conocimiento. explicó el efecto fotoeléctrico, mediante cuantos de luz, en 1905 y hace un siglo, en el año 1915, introdujo la luz en la cosmología a través de su Teoría de la Relatividad General, lo que confirmó el papel fundamental de la luz en el espacio y en el tiempo. Finalmente, hace cincuenta años Arno Penzias y Robert Wilson descubrieron la radiación cósmica de fondo de microondas, ese eco del origen del Universo considerado una de las pruebas del Big Bang que había postulado el sacerdote belga George Lamaître en 1931 (aunque él lo llamó el huevo primigenio o el huevo cósmico), y también son de 1965 los logros alcanzados por Charles Kao en la transmisión de luz por fibras ópticas, fundamento de las actuales y hoy omnipresentes comunicaciones ópticas. Añadamos que Einstein, Penzias y Wilson, y Kao fueron galardonados con el Premio Nobel de Física en 1921, 1978 y 2009, respectivamente, precisamente por estos trabajos relacionados con la luz.

La conmemoración de esos hitos constituye una oportunidad única para poder desarrollar actividades educativas y divulgativas con las que concienciar a la sociedad de la importancia de la luz y sus tecnologías. La ciudad de Albacete no ha querido quedarse al margen de esta conmemoración y para celebrar el Año Internacional de la Luz, el Ateneo Albacetense (en el que su presidente está haciendo una labor encomiable por la divulgación de la ciencia y ésta es sólo una prueba más) junto con la Real Sociedad Española de Física han organizado conjuntamente un ciclo de conferencias que se inició el pasado mes de enero y que se cerrará en noviembre con la conferencia titulada La Luz: pasado, presente y futuro que dictará el primero de los autores de este artículo. Todas ellas están impartidas por profesores e investigadores de universidades y centros de investigación españoles pero con la particularidad de que todos ellos han nacido en la provincia de Albacete.

Albert Einstein señaló en 1917 que durante el resto de su vida reflexionaría sobre lo que es la luz. En este año 2015, millones de personas en todo el mundo reflexionarán también sobre lo maravillosa que es la luz y sobre las múltiples maneras en que ésta y sus tecnologías pueden mejorar nuestras vidas. El filósofo griego Platón sentenció: “Podemos perdonar fácilmente a un niño que tiene miedo de la oscuridad; la verdadera tragedia de la vida es cuando los hombres tienen miedo de la luz”. No temamos a la luz, más bien al contrario.