Compañera, compañero,

Hemos arrancado este nuevo 2020 después de un año de un intenso y extenuante trabajo político y tras afrontar cinco elecciones en tres citas electorales en este tiempo. Por lo que sirvan estas palabras de agradecimiento a toda la militancia de Izquierda Unida por el trabajo realizado y por mostrarse a la altura de las duras circunstancias que teníamos por delante.

Afrontamos una etapa política nueva, con ilusión y con el logro de haber conseguido un acuerdo de gobierno que sin duda mejorará las condiciones de vida de la clase trabajadora y que se garantizará con la presencia de nuestros ministros y ministras en el nuevo Gobierno. Pero también con la inteligencia y el previo análisis realizado para evitar los peligros que pueden sobrevenir.

Por eso y una vez recuperadas del brutal 2019, tenemos que cargar las energías y aunar nuestros esfuerzos para hacer frente al mayor peligro que ahora se abate sobre nuestra clase que es el avance de la extrema derecha y derecha extrema que, envuelta en su patriotismo de pulsera y en sus discursos de odio, van a utilizar todas las herramientas a su alcance para destruirnos y acabar con los avances sociales de la mayoría social.

Nuestra obligación es la de construir un muro ante el avance de la ultraderecha, basado en primer lugar en cubrir las necesidades más básicas de la clase trabajadora. De ninguna forma podemos permitir que las miles de personas que se han arrojado a sus brazos por pura desesperación sirvan para que crezcan con un discurso de odio, racista, patriarcal e intolerante ante la crisis que llega.

Debe ser tiempo de esperanza, a la vez que de trabajo. Ahora, pasadas las elecciones, tenemos un tiempo para reflexionar y ser capaces de construir un proyecto unitario de acción política y social para nuestra tierra, para Castilla-La Mancha. Debemos seguir tejiendo sinergias y apoyos, crear para mejorar la calidad de vida de la clase trabajadora y dar seguridad a las familias castellano-manchegas.

Por eso lanzamos un proyecto, que aunque lo aprobamos el pasado verano lo dejamos hasta que finalizarán los periodos electorales y que hemos denominado Convocatoria por Castilla-La Mancha.

Y lo ponemos en marcha porque existe un espacio para un proyecto, más popular que populista, pero que sea capaz de articular una masa social crítica teniendo en cuenta que hay que unir, bajo un eje común, a la mayor cantidad posible de sectores afectados y sufridores de la explotación capitalista.

En este sentido Convocatoria por Castilla-La Mancha no es un proyecto electoral, ni una coalición de partidos, tampoco una marca blanca. Convocatoria por Castilla-La Mancha es un proyecto programático que se sirve y crece de la movilización social, en todas sus expresiones y que trabaja sobre temas concretos como despoblación, feminismo, agua, la precariedad en el empleo y los servicios sociales.

Por todo ello, os animo a participar del proyecto y construir Unidad Popular, porque solo el pueblo puede salvar al pueblo.

Un saludo.

Aguilar.