Hace pocos días la consejería de Educación de Castilla-La Mancha, hacía oficiales las especialidades para la oferta de empleo público en enseñanzas medias de 2018.

La publicación de las mismas puso en evidencia que el “acuerdo para la mejora del empleo público” aprobado por el gobierno central y llevado a cabo por la , es simplemente una operación de marketing para blanquear la mala imagen generada por años de recortes de los servicios públicos, ya que las plazas ofertadas difícilmente van a reducir la tasa de interinidad real hasta al 8%.

Por si esto fuera poco, esta semana se ha hecho público un nuevo borrador del pacto de interinos, documento que rige la vida de miles de docentes, y por tanto también las de sus familias en esta región. En el mismo, después de más de un año de negociación no hay avances significativos, condenando de nuevo a los docentes interinos a seguir en la cuerda floja.

Los interinos de esta comunidad, han sido y son los más maltratados de todo el Estado, llevan años al servicio de la Consejería, aceptando puestos a lo largo y ancho de la amplía geografía de la Comunidad y ocupando aquellas puestos en los que que ningún otro está dispuesto a trabajar. Esto les ha supuesto un importante sacrificio de su vida personal, siempre al servicio de la Educación Pública La recompensa a todo este esfuerzo y trabajo, es este “nuevo pacto” que está orientado a que haya disponibilidad de interinos para cubrir las plazas, independientemente de quién ocupe esas plazas. No busca para nada garantizar un mínimo de estabilidad de sus docentes, y facilita la fuga del capital humano, en busca de mejores condiciones en otras comunidades. Esto último se ha visto claramente reflejado en este curso escolar, cuando muchas de las bolsas se han quedado sin interinos disponibles para trabajar en estas precarias condiciones. Pero, qué supone realmente el “nuevo pacto”, pues solamente un maquillaje del anterior pacto, que va a tener de nuevo un grave impacto sobre los docentes interinos:

  1. Exige la continua presentación a pruebas-oposiciones cada vez que se convoquen. Recordamos que estos procesos, hasta la fecha, han sido siempre procesos básicamente memorísticos, arbitrarios y opacos, en los que las competencias como docentes no son tenidas realmente en cuenta, con lo que la superación de los mismos es más fruto del azar que de las capacidades como docente.

  2. Exige superar dichas pruebas tantas veces como sea necesario hasta conseguir la plaza, sin tener en cuenta que ya se hayan aprobado en procesos anteriores (sin plaza), ya que la Administración limita la posibilidad de acogerse a notas tan sólo a los procesos selectivos a partir de 2013.

  3. Exige rebaremaciones constantes de los docentes con cada oposición, no sólo con el objeto de que se pueda obtener una plaza de funcionario, sino también simplemente para ser interino, a pesar del número de años trabajado, tu posición podrá cambiar en las bolsas para sustituciones y vacantes, pudiendo perder la posibilidad de volver a trabajar (como ya se ha demostrado, lamentablemente, en los procesos selectivos anteriores, donde docentes con más de 10 años de experiencia vieron como tras los procesos se hundían en las listas y no volvían a trabajar).

En resumen, a pesar de que en cualquier otro empleo ya tendríamos un contrato indefinido después del gran número de años trabajados para la misma empresa o al menos no empeoraríamos en nuestra precaria situación, se ha encontrado la fórmula para terminar con nuestro colectivo.

La y Autonómica sólo observa una fórmula para acceder a la función pública a través de procesos selectivos, pero obvia que ella misma contrata trabajadores con los que ya tiene o ha tenido una relación contractual, a veces por años sin término. Tan sólo podemos recordar que hay interinos que se han jubilado en esta situación, y por lo visto tras más de 35 años trabajando en la Educación Pública no han accedido a trabajar. Además nuestra Administración Autonómica (no así en todas las comunidades) considera que el único sistema para organizar las bolsas son también estas oposiciones arbitrarias, cuando todos sabemos, que si necesita generar bolsas, normalmente no hay otro proceso que la demostración de que se tienen las titulaciones y méritos requeridos.

Con todo esto en mente, sacan unas oposiciones “supuestamente masivas” (realmente aún inferiores a los procesos selectivos anteriores a los recortes), que no son de creación de empleo ni siquiera de recuperación , sino mayoritariamente se trata de puestos que ya están siendo ocupados por interinos y que se ponen en pública subasta para que cualquiera pueda acceder a ellos, eso sí limitando la experiencia de estos docentes como mérito para poder convertirlos en procesos libres en los que puedan acceder quien no tiene esos méritos (que por otra parte nos ha costado tanto conseguir).

En definitiva, con este “gran proceso de oposiciones” lo que se va a producir es una rotación de trabajadores, y un ERE encubierto de miles de docentes que no son responsables de la crisis ni de los recortes y que a pesar de todas las dificultades han estado y estamos dando lo mejor de nosotros mismos.

Si a esto le sumamos, que con el supuesto “nuevo pacto” se aseguran que también roten los puestos de sustituciones y vacantes, el ERE será prácticamente completo, miles de docentes se quedarán sin trabajo, miles de familias se verán afectadas, y los que ahora entren a trabajar en su lugar, en unos pocos años también lo lamentarán, cuando vean que pronto ellos también podrán perder su empleo al cambiar su puesto en las bolsas.

Desde ADI-CLM seguimos solicitando primero a la Administración Autonómica, que ponga fin al sin sentido de las rebaremaciones, separando las bolsas de aquellos que ya han trabajado del proceso selectivo, evitando así aumentar la precariedad laboral, en uno de los colectivos que más ha sufrido durante los años de crisis. Por otro lado, pedimos a la Administración Estatal que abra la posibilidad de un acceso diferenciado.

Es por ello que solicitamos, especialmente a las organizaciones sindicales que no firmen un acuerdo que no garantice la estabilidad real del colectivo, son ellos el encargado de defender a sus trabajadores de todas estas injusticias que durante años hemos sufrido.

Hay que recordar que la defensa del colectivo de interinos es un derecho y también supone una ventaja para la sociedad. La Administración debe ser inteligente, y aprovechar el grandísimo capital humano que ha acumulado durante estos años, porque así también estará garantizando los más altos niveles de calidad educativa, con docentes profesionales con la capacidad, méritos y experiencia necesarios.